
Ocho años después, “Prison
break” ha vuelto de entre los muertos con una nueva serie evento de 9 episodios
que funcionará como quinta temporada. Los revivals están de moda, y FOX ha
decidido rescatar así a una serie que varios tenían ya olvidada (debido
seguramente a la degeneración que sufrió a lo largo de sus cuatro temporadas)
Esta nueva temporada no hace
borrón y cuenta nueva, pero casi. Por lo pronto, con esa voz en off inicial de
Michael, parece que vamos a olvidar lo acontecido en las temporadas 3 y 4 (al
menos por ahora) salvo el final de esta última. Siete años después del final,
nos encontramos a T-Bag saliendo de Fox River tras haber conseguido milagrosamente
un indulto (aunque viendo cómo se desarrolla el episodio, parece que de
milagroso no va a tener nada) y con un elemento extra entre sus pertenencias:
una carta con una posible evidencia de que Michael Scofield sigue con vida. Con
ella en su poder, T-Bag va a ver a Lincoln, que ha vuelto a las andadas sin la
influencia de su hermano (teniendo en cuenta el sacrificio de Michael, esto
seguramente se lo podrían haber ahorrado. Parece que Lincoln no madura…) y debe
dinero a algún maleante de Chicago.
Tras haber visto la foto de
su hermano, Lincoln viaja a Nueva York para visitar a Sara, que ha vuelto a
casarse y a un ya crecido Michael junior que tiene al padre que nunca conoció
idolatrado. Sara se encuentra en una situación similar a Lincoln: quiere creer
que la foto es verdadera, pero la lógica dice que Michael está muerte. Lincoln,
mientras tanto, descubre un mensaje oculto en la foto: la palabra “Ogygia”, que
tras consultar en internet, descubre que es una peligrosa prisión situada en
Yemen. ¿Sorprendente, eh?

No tardan mucho en suceder
cosas que prueban que hay algo detrás de todo esto. Por separado, alguien
intenta acabar con las vidas de Lincoln y Sarah, sin éxito en ninguno de los
dos casos, aunque el marido de Sara acaba hospitalizado. Lincoln decide cortar
por lo sano y exhumar la tumba de Michael para comprobar si hay cadáver (que
acaba siendo lo que importa casi siempre). Y no, solo se encuentra con el traje
de su hermano. Hasta Lincoln sabe sumar dos y dos, y decide embarcarse hacia Yemen,
aunque sabe que no va a poder hacerlo solo. Para ello, va en busca de C-Note,
que conveniente se ha convertido al Islam, tiene nociones de árabe de cuando
estuvo en el ejército y tiene contactos en Estados Unidos (gracias a los que
descubre que alguien está borrando la existencia de Michael de la faz de la
tierra) y en Yemen.
Al parecer, Yemen no es el
mejor pais para ir de turismo. Se encuentran en plena guerra y puede ser que
quien entra no salga. Ogygia, además, es una cárcel para prisioneros políticos,
principalmente, por lo que algo importante ha tenido que estar haciendo Michael
para acabar allí. Lincoln y C-Note viajan a Yemen dejándose en tierra a Sucre,
que al parecer se ha enterado de todo y venía para aportar su granito de arena
para ayudar a Michael, aunque de momento lo único que se ha llevado es un
puñetazo de Lincoln.
T-Bag, mientras tanto,
apenas ha comenzado a saborear su libertad cuando recibe un mensaje de un
médico experto en prótesis que al parecer, ha recibido la oportunidad de probar
su nuevo programa experimental con la condición de que el primer sujeto fuera
el ex convicto. Ni uno ni otro parecen muy convencidos, pero la operación sale
bien, y encontramos a T-Bag con mano biónica. Theodore, que desconfiado es un
rato, quiere averiguar quién es su misterioso benefactor, que parece ser que es
nadie, o un tal Outis cuyo nombre significa nadie en griego.

Algo que acaba siendo
verdad. Cuando Lincoln y C-Note llegan a Ogygia (previo nuevo intento de
asesinato en el que los dos ex compañeros de fuga demuestran que haber estado
en Fox River otorga un plus de supervivencia) y de que Lincoln haya tenido que
hacer entrega de su pasaporte para poder entrar de visita en la cárcel, se
encuentran con que no figura ningún Michael Scofield entre los presos. Pero sí
un Kaniel Outis, que al parecer es un conocido terrorista, y el nombre al que
parece responder Michael ahora. El esperado reencuentro entre los hermanos
queda ensombrecido cuando Michael dice no ser quien dice Lincoln y que no le
conoce de nada. Nos lo creemos Michael, nos lo creemos…
A partir del próximo
episodio comenzaremos a saber que hay detrás de todo esto, en teoría, pues “Ogygia”
ha sido un episodio que ha servido para poco más que para presentar esta nueva
temporada y reencontrarnos con los personajes, para gozo de la nostalgia. Los
siguientes capítulos parece que nos ofrecerán una nueva fuga (la cuarta, si
tenemos en cuenta la de Sara en “The final break”) y siguiendo la tónica de la
serie, más de lo mismo, para bien o para mal. En cualquier caso, bienvenidos de
nuevo, Michael y compañía.


