'MINDHUNTER': ¿un asesino nace o se hace?


Qué va antes el huevo o la gallina o, mejor dicho, un asesino nace o se hace. Esta última reflexión es el leitmotiv de las dos primeras horas de ‘MINDHUNTER’. Una ficción que navega por las mentes más truculentas y turbulentas de los temidos asesinos en serie que se puede ver desde hoy mismo en Netflix.

Joe Penhall (‘La Carretera’) se basa en el libro ‘Mind Hunter: Inside The FBI’s Elite Serial Crime Unit’ escrito por Mark Olshaker y John E. Douglas. Este último fue agente de FBI durante los 70 y, además, fue uno de los precursores en la elaboración de perfiles a asesinos en serie; de hecho, entre sus entrevistados cuenta con Charles Manson o el Estrangulador de Boston. En una época donde el FBI necesitaba modernizarse ya que los criminales cambiaban igual que la sociedad.

Foto: ascosasquenoshacenfelices.com

El estadounidense David Fincher (‘El club de la lucha’) que dirige los dos primeros episodios -y los dos últimos- regresa a la televisión tras ‘House of Cards’, con otro proyecto para Netflix. Lo que, sin duda, suena a música celestial para cualquier seriéfilo. La serie contará con su estimable toque; aquel que recordará a cintas como ‘Zodiac’ o ‘ Seven’. Así que será muy fácil para el espectador conectar y sumergirse en una ambientación que es tan sumamente familiar y magnética. En la producción, en la que también se encuentra, está Charlize Theron (‘Atómica’) y Ceán Chaffin (‘El club de la lucha’).

‘MINDHUNTER’ se sitúa en a finales de los años 70, más concretamente 1979, una de las épocas más prolíficas de asesinos seriales entre los que se encuentran Ted Bundy o Charles Manson. El FBI, un tanto obsoleta por aquella época, busca aumentar su eficacia y para ello crea en 1972 la unidad de Ciencias del Comportamiento. Unidad que servirá para intentar comprender mejor a este tipo de criminal y, así, elaborar perfiles a través de entrevistas con serial killers ya encarcelados que ayuden en la busca y captura.


En este pernicioso y peligroso juego entran Holden Ford (Jonathan Groff), ex-mediador del FBI que ahora trabaja como profesor en Quantico, y el agente Bill Tench (Holt McCallany), un experimentado y especialista en conducta criminal. El “novato” y el veterano se unen en un viaje a través de las comisarías de todos Estados Unidos para intentar modernizar las técnicas desfasadas de los cuerpos de la policía, sobre todo cuando se enfrentan a este tipo de criminales.

Durante este viaje, Holden se entrevista con Edmund Kemper (Cameron Britton), un peligroso serial killer que sembró el terror en Estados Unidos como asesino de colegialas a principio de los setenta. A través de estas conversaciones el agente del FBI deduce que todo debe cambiar en el departamento si quieren detener a este tipo de criminales. Su compañero Bill se verá arrastrado en esta obsesión por meterse en la mente de los asesinos más peligrosos del país, ya que será una vía más efectiva y clave para atraparlos.


Jonathan Groff y Holt McCallany, cuyos personajes tienen un vínculo con la realidad, realizan un fantástico trabajo delante de las cámaras. Ellos aportan sobre todo mucha química, lo que es muy importante en este tipo de dúos policiales y, al que se unirá, la actriz Anna Torv. La carga psicológica irá ascendiendo a medida que pasen los capítulos. Ya que ‘MINDHUNTER’ me da impresión que tendrá trazas de thriller psicológico. Donde todos los protagonistas, al bucear entre las mentes más retorcidas de Estados Unidos, se verán de alguna manera afectados de manera personal y afectiva.

De hecho, la clave de ‘MINDHUNTER’ son esos diálogos complejos y reflexivos que se producen entre Ford y Tech -un asesino nace o se hace-. A través de ellos se encuentran dos formas de pensar muy distintas pero que de alguna manera terminarán confluyendo. Por lo tanto, el texto aporta sobriedad y matices a una serie que apostará por la parte más compleja y psicológica de la historia, ya que meterse en la cabeza de un asesino no es fácil y agradable.


La serie utiliza estas dos primeras horas de prólogo para atrapar al espectador a través de sus paisajes fincherianos -recordad, los dos primeros episodios están dirigidos por D. Fincher-. Una fotografía embaucadora y oscura que representa a la perfección el mundo sórdido al que están expuesto los protagonistas.La banda sonora tiene esos matices setenteros que combina a la perfección con una narración que se cocina a fuego lento. Todo está por decir.

‘MINDHUNTER’ no es una revitalización de un género muy tratado en cine pero, sin duda, la serie producida por David Fincher aportará algo muy interesante y especial a la parrilla de Netflix. Un thriller psicológico con un comienzo muy bueno y sólido que, hará las delicias a los amantes del género.


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