'Estoy vivo': la fórmula del éxito


Daniel Écija, creador de series como Los Hombres de Paco, Los Serrano, El Internado o Águila Roja, lo ha vuelto a hacer. Parece que, de existir una fórmula del éxito en el panorama audiovisual español, Écija la conoce y explota como bien sabe hacer él. Han sido muchos sus éxitos y pocos sus fracasos, ahora, le llega el examen con una audiencia cada vez más sabia o, mejor dicho, necesitada de productos de calidad. ¿Cumplirá Estoy Vivo las expectativas que tan minuciosamente ha creado?

Andrés Vargas (Roberto Álamo) es un padre e inspector de policía que muere persiguiendo a un asesino en serie. A punto de entrar en el cielo, en lo que una especie de ángeles llaman “Pasarela” le informan que ha habido un error y no debería haber muerto. Vargas podrá volver a la tierra con otra identidad, con la ayuda de un "Enlace" (Alejo Sauras) y siempre y cuando no diga nada, o morirá fulminante y definitivamente.


Aunque han vendido la serie como algo nuevo, el esquema muerto-resucitado-misión lo hemos visto en centenares de películas y series. Es difícil juzgar y opinar con un solo episodio, pero más que un producto novedoso, parece apuntar a un drama familiar con toques de comedia y ciencia ficción, muy parecido al que pudimos ver la temporada pasada con Pulsaciones (Globomedia-Atresmedia). Sin embargo, el riesgo principal puede ser una indefinición en el tono que a la larga puede hacerle derivar a un producto final muy diferente al planteado. ¿Es un drama policial? ¿Es un drama familiar? ¿Es comedia? ¿Es Ciencia Ficción? Muchas preguntas, que necesitarán de una buena estructura para saberlas responder sin perderse en el resultado. 


Un aspecto que me incomoda, además de su horrible cabecera (lo siento mucho, Pau Donés), es el aspecto futurista de la “Pasarela”. ¿Por qué todo tiene que ser tan monocromático y tan limpio? Qué necesidad real hay de mostrarnos lo geniales que son con su espectacular tecnología, que parece más un capricho del departamento de VX y postproducción, que un imprescindible para la trama.

Otro punto en contra es la longitud del capítulo y la lentitud de algunas secuencias, pero esto no es culpa de los creadores; al igual que el tardío prime time, que hace que la audiencia, a no ser que prometa lo que va a ver después, se vaya a la cama antes de tiempo. Por favor, TVE, revisad vuestra parrilla, lo necesitáis urgentemente.


En Estoy Vivo no todo es malo o dudoso, porque la productora ha sabido jugar bien sus cartas contando con un reparto de diez. No hay actor que no encaje con su personaje, porque, a decir verdad, el elenco es lo mejor de la serie. Desde la colaboración especial de Roberto Álamo (La gran familia española), pasando por el guapo Alejo Sauras (Los Serrano), la joven prometedora Anna Castillo (El Olivo) y el inigualable Javier Gutiérrez (La isla mínima); también, tenemos la oportunidad de ver una vez más en la pequeña pantalla a actores como Fele Martínez (Los amantes del círculo polar) y la grandiosa Julia Gutiérrez Caba

Estoy Vivo merece una oportunidad, puede que no sea una serie grandiosa, pero si hecha con amor, y eso se nota.


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