Verano SyFy. Crítica: 'La guerra de las galaxias. Episodio II: El ataque de los clones' (2002), de George Lucas

Igual que el Episodio I podría equipararse con el Episodio IV en tanto en cuanto ambos definen sus respectivas trilogías y condensan los elementos clave en ellas –una completa revolución en la trilogía original y una inevitable polémica en la trilogía de precuelas–, podríamos considerar que el Episodio II guarda notables semejanzas con el Episodio V. Y si al analizar ‘El Imperio contraataca’ destacábamos su trascendencia para la trama del conjunto de la saga o la aparición de personajes clave como Yoda o el Emperador, algo similar, salvando las distancias siderales, sucede con ‘El ataque de los clones’.

En ella se dibujan los bandos del conflicto que subyace en el resto de largometrajes, se descubre el origen de los Stormtroopers y de los soldados clones, se comienza a sentir el poder del lado oscuro de la Fuerza y se profundiza en la historia de Anakin y la princesa Amidala. Este conjunto de aspectos da empaque a la cinta, que se ve lastrada precisamente por el último de ellos, pues esa historia de amor algo floja, estereotipada y demasiado melosa ocupa demasiados minutos en un metraje ya de por sí demasiado largo.


Esa sensación de excesiva duración se agudiza teniendo en cuenta que la cinta no goza de ideas tan novedosas como sus predecesoras. A menudo tenemos la sensación de que lo que nos cuenta la obra, o quizás la forma en la que lo hace, ya han sido vistos con anterioridad. Y eso es algo que lastra mucho a una película dentro de una saga con una vocación rompedora e innovadora como Star Wars.

Y eso, junto a la innecesariamente extensa historia de amor de Anakin y Amidala y a algunos tramos de la primera mitad del film, acaban causando que las dos horas y cuarto de películas resulten exageradas. De nuevo, un crimen inmenso en la saga de Lucas, pues el entretenimiento constante y las ganas de más eran también señas de identidad hasta entonces.

No obstante, no se puede obviar que ese entretenimiento sigue ahí. Y si la primera parte puede resultar por momentos incluso un poco pesada, el segundo tramo de la obra es pura emoción y dinamismo. Ayudada por unos efectos visuales, de nuevo, extraordinarios, es un espectacular y divertido pasatiempo, aderezado con toques de épica y con una cierta complejidad en la trama que resulta muy enriquecedora y que le otorga cierta trascendencia.

Una trascendencia muy lejana de la que suponían las tres cintas originales, pero que puede que ayudara a levantar un poco el vuelo tras el dubitativo regreso de ‘La amenaza fantasma’. Elementos tiene: batallas épicas, abundantes y curiosas criaturas y planetas, un lado oscuro que se va perfilando como una verdadera amenaza, buenas dosis de intriga... Es cierto que se ven lastrados por una narración a ratos lenta y por esa historia de amor que eclipsa lo que de verdad queremos ver en Star Wars, mas ‘El ataque de los clones’ es un caramelo muy disfrutable en muchos sentidos. Y más si olvidamos la comparación que se establece con las películas originales. Ahora bien, no podemos olvidar de quién es sucesora porque, para bien o para mal, la herencia de Star Wars pesa y, aunque impide que este filme brille más en el firmamento creado por Lucas, también le permite ganar peso y atractivo por su aprovechamiento de una historia incomparable.

Lo mejor: la suma de elementos y piezas de la trama
Lo peor: que se hace pesada en algunos momentos, sobre todo en lo referido al romance de Anakin y Amidala
Nota: 7

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