Review Juego de Tronos- "Guardaoriente" ¿La mejor escena de la Séptima Temporada?


¡Hola ciudadanos de Poniente! Esta semana os traigo el análisis del 7x05 y también estará subido a la web el del 7x06, hay que estar preparados para el cierre de temporada así que ¡no os los perdáis! Todo parece indicar que esta vez no habrá sustos y que el capítulo final se emitirá en la fecha oficial sin ninguna filtración previa, algo que sería de agradecer, pero viendo cómo se han desencadenado los acontecimientos durante esta séptima entrega, estoy tocando madera en este momento y espero no gafar lo que queda de espera. Ya sabéis lo que toca cuando un episodio ve la luz antes del día fijado por HBO: salir huyendo de las redes sociales. Servidora no deja de revisar las tendencias de Twitter buscando la señal de alarma que te invita a hacer bomba de humo y desaparecer. Sin más, y sin spoilers de la finale (por supuesto), vamos a analizar el episodio cinco que para mí, tiene una de las mejores escenas de toda la temporada. ¡Seguidme! 



(A partir de aquí, SPOILERS)

Empecemos con los Lannisters porque están de enhorabuena por partida doble, para empezar, Jaime (Nikolaj Coster-Waldau) no está muerto, algo que (casi) todos ya intuíamos ¿no? Por eso mismo Bronn representa la voz de la audiencia cuando le dice que anduvo corto de luces pensando que podría matar a Daenerys (Emilia Clarke) con semejante dragón en su contra. Es lo que tiene cuando actúas a la desesperada… y es que puedes acabar uniéndote al montón de carne a la parrilla que ha dejado Drogon a su paso. La segunda buena nueva es que Cersei (Lena Headey) espera un bebé producto del amor consumado con su hermano, otra vez. Y como no podía ser de otra manera, usa al no nacido para manipular a Jaime, otra vez. Y éste se deja, otra vez. Llevamos con la misma canción toda la serie, he llegado a un punto en el que Jaime me produce lástima y frustración a partes iguales, es un personaje que cuando parece que ha dado dos pasos madurativos hacia delante, vuelve a zancadas hacia atrás. Entiendo su amor por Cersei, pero no pueden justificar todos los actos de su personaje en base a eso, porque al final… se estanca, y no de buena manera, porque ya se le nota cansado de tanta guerra, de la condescendencia fraternal y de tener que demostrar siempre que merece el apellido que lleva. 


Mientras tanto, embarazo por aquí y manipulaciones por allá, Cersei ha decidido que es un buen momento para hacer una tregua ahora que tiene la soga al cuello. Seríamos ilusos si no pensáramos que tiene algo guardadito en la manga y no me arriesgo al decir que Qyburn estará implicado. Antes muerta que humillada de nuevo, eso lo tenemos claro. En este episodio asistimos a uno de los reencuentros más morbosos y esperados, el de Tyrion (Peter Dinklage) y Jaime, del que se entera todo Desembarco parece. Según Cersei, ella controla todo lo importante que ocurre en su ciudad, me pregunto si sabía de la presencia de Gendry y lo ha considerado una nimiedad, la cuestión es que el chaval se ha escapado en su cara. 


Bronn, que se jacta de estar con los Lannisters por el dinero aun siendo el bando que tiene menos posibilidades, organiza la cita entre ambos hermanos totalmente gratis, está claro que le va hacerse el duro. El reencuentro de Tyrion y Bronn no aparece en pantalla a pesar de que en un principio la idea estaba ahí, y es que Tyrion y su caballero pasaron muy buenos momentos juntos y creo que merecían esa escena, aun así, parece ser que la tendremos más adelante aunque no sea un reencuentro como tal a estas alturas. Los ahora enfrentados Lannisters se ven por fin y el drama sale a la luz en un pis pas, es recordar a Tywin y el ambiente se enturbia. Tyrion vuelve a rememorar la inferioridad que se sentía al lado de su padre y Jaime, que lo quiere con locura, se debate entre matar a su hermano ahí mismo y llorar desconsoladamente por el destrozo familiar. La conversación importante a efectos estratégicos se la ahorran, a saber por qué. Aun así he podido ver a Tyrion de nuevo, ya me entendéis, su esencia, esa que llevaba perdida ni se sabe. Verle bebiendo vino, hacer chistes y volver a su hogar ha sido aire fresco para él y para todos nosotros. 

El viaje a Desembarco también nos ha dejado otras joyitas y reencuentros. ¿El monumento a Davos (Liam Cunningham) para cuándo? Ya adoraba al Caballero de la Cebolla antes, pero en esta temporada se está saliendo. Además de ser un superviviente nato, tiene su gracia. También hay que decir que tuvieron suerte de que los soldados Lannisters fueran becarios, si no, otro gallo hubiera cantado. Y por fin, tras más de media temporada, ya tenemos a Gendry con nosotros, se ha hecho de rogar el chaval, eso sí, con matices distintos a como yo lo recordaba. Ahora es como tener a Sam (John Bradley-West) en el aspecto humorístico, pero con un martillo revienta cabezas. Me ha gustado esa presentación cómica de Gendry, es un personaje muy querido por el público pero a mí siempre me faltó algo y su regreso a la séptima temporada me ha sorprendido. Davos debe ser el único de la serie que lee los memes porque ese guiño en el guion sobre lo de seguir remando es mofarse de los años y años de chistes sobre Gendry en su barca. 



La reunión de Gendry con Jon (Kit Harington) tiene su miga. A parte de recordar su honestidad, lo del bastardo de Robert con los Starks es adoración, consigue conectar con el Rey del Norte como digo, haciéndose el gracioso, algo en lo que Jon suele fallar. Es un paralelismo claro a Ned y Robert cuando se encuentran en la primera temporada y hace gracia que incluyan la altura de Kit en el guion, algo con lo que siempre han bromeado fuera de cámaras. Una de las mejores cosas de que el espectador conozca secretos que los personajes no, es que asistes a situaciones irónicas sin que ellos lo sepan, es el caso de esta escena. Cuando Gendry menciona lo grandes amigos que eran sus padres y que lucharon juntos y ganaron, no puedes evitar pensar que la realidad fue que sus progenitores se dieron unos buenos tortazos el uno al otro en aquella guerra. También hacen alusión a la condición de bastardos de ambos, cuando posteriormente descubrimos que ¡sorpresa! Jon no lo es, con todo lo que ha sufrido el muchacho por esto, de lo que se entera una. Sale una escena bastante graciosa de toda esta situación, con Davos colocando la guinda como no podría ser de otra manera. 



Pasemos el foco a Dany y su momento tan comentado que ha generado división de opiniones. La supuesta aniquilación de los Tarly ha puesto muy nerviosos a Tyrion y Varys (Conleth Hill) dando a entender a través de ellos que a la Madre de Dragones se le va demasiado la lengua con el “Dracarys”. Entiendo ambas partes y en esta ocasión me inclino más hacia el bando de Daenerys. Las guerras se ganan llevando vidas por delante, no hay otra, ella debe de mostrar algo de poder con sus dragones, de lo contrario, no infundirá respeto. Estoy de acuerdo en que el miedo no es una herramienta eficaz ni novedosa en este caso, pero el ejército Lannister no viene de tomar té con los Tyrell, cuando Dany ataca, recién habían terminado de aniquilar una casa entera. ¿Qué haces con esos soldados que se sublevan y no te juran lealtad? Yo lo tengo claro en este punto, no está matando civiles ni arrasando ciudades, está mostrando dureza y castigo a los soldados del bando contrario que habían arrasado una ciudad. No hagamos dramas. Además, todos sabíamos que Dickon con ese nombre no duraría mucho en la historia, era su sino. 



El padre de Sam ataca a Dany por ser foránea y traer “salvajes” a Poniente, ideas arcaicas que utilizan para justificar su animadversión a alguien nuevo sin pararse a valorar qué opción de gobierno es mejor para ellos. Siempre me sorprende lo arraigado de la cultura para la población de esta serie, que se lo digan a Jon, pagó con su vida este aferramiento. Si la gente empieza a ver que tienen una vía de escape, la Guardia de la Noche como sugiere Tyrion por poner un ejemplo… ¿Quién seguiría a Dany? Y no podemos decir que la barbacoa no surtiera efecto, los restantes soldados se arrodillan ante su nueva Reina, aquí pensé que a Dany le hubiera gustado que Jon tuviera esa facilidad para hincar la rodilla también. Me pregunto cómo se tomará Sam que su familia haya muerto, sabemos que su relación con ellos no era la ideal pero… ¿Se lo reprochará a Dany? ¿Tendrá conflictos con Jon por este tema? Quizás sea hilar muy fino y no está el horno para más bollos. 


Cuenta la leyenda que Cersei se puede reír,
pero...Detrás de las cámaras
Centrémonos en la que para mí es una de las mejores escenas de toda la temporada, no sabría deciros cuántas veces la he visto en bucle. Es algo que yo particularmente llevaba esperando desde que comenzó la séptima entrega (y mucho antes, para qué vamos a engañarnos) y no me ha decepcionado, ya sabéis que soy de lágrima fácil y eché unas cuantas. Sí, estoy hablando del cara a cara (¡por fin!) de Jon con Drogon. La conexión entre ambos, ese momento de reconocimiento por parte del animal, sangre llamando a sangre, la emotividad de Jon al percibir sentimientos que no esperaba sentir, ese vínculo que se crea entre ambos en los segundos en los que están teniendo su primer contacto. La Banda Sonora no decepciona y hace que te sumerjas mucho más en la escena y así asistir al encuentro Targaryen más esperado. La energía que se crea entre los tres es preciosa, Dany, mera espectadora del momento, observa con asombro cómo Jon conecta con uno de sus dragones casi al instante y al final Jon mira hacia arriba para clavar sus ojos en ella y todo queda cerrado en un momento precioso. 



Me encantó el detalle de la pupila de Drogon, dilatada ante el placer de conocer un Targaryen más, algo que se creía imposible. Por el momento el secreto está bien guardado, por un dragón que no habla el idioma de los humanos y por Bran (Isaac Hempstead-Wright) que para qué va a decir nada de lo que sabe, no es que tengamos prisa… Escena no hablada que te transmite todo y que aprovecha para unir más profundamente a Dany y Jon, a los que se les da mejor comunicarse con el lenguaje no hablado, así no pueden mencionar una la rodilla y el otro a los muertos vivientes. Y ya se sabe, gánate a su mascota y tendrás mucho terreno recorrido. ¿Quién no se enamoraría con esos paisajes y con un dragón gigante de sujeta velas? Por favor. 



Y ahora es cuanto toca hablar de Jonerys muy para el gozo de unos, muy a pesar de otros. Ya sabéis que yo soy una fan declarada de la pareja así que no encontraréis “hateo” por aquí. Este capítulo es de mis preferidos en cuanto a ambos y su relación romántica. Tenemos el vínculo no hablado con Drogon y entre ellos y posteriormente viene una escena que para todo buen fan de los amoríos es una joya. Dany saca la madraza que lleva dentro y se ofende porque Jon no ha llamado bonitos a sus hijos y si metes la pata una vez con tu intento de ligue, mejor hacerlo dos veces llamando bestias a sus bebés, así te la ganas fijo querido Jon. Inician una conversación que llega al punto (¡de nuevo!) de las puñaladas al muchacho, ahí es cuando sabes que ella le da importancia a la veracidad del relato y que los guionistas también, porque ya es la tercera vez que cortan el tema sin dar la respuesta. Es cuando el espectador se da cuenta de que lo descubrirá en un momento importante para así darle más dramatismo a la cuestión. 





En ese momento es cuando se produce lo que nunca pensé que harían, el salseo máximo con el amigo eterno de Dany, Ser Jorah Mormont (Iain Glen) el cual regresa ante su amada sanito y coleando esperando su aceptación (y alguna cosa más que anhela desde hace siete años, ya es decir). El encontronazo entre los dos pretendientes es claro, yo tenía una mezcla de disfrute y shock en el cuerpo que para qué contar. La cuestión es que aquí interviene el hecho de que Jon tiene muy mala idea de Jorah por lo que le contó en vida el padre de éste y tiene que aguantar como un pasmarote que Dany lo abrace emocionada, de ahí las caras de confusión de Jon intentando averiguar qué pasa entre ellos dos. Poesía pura, dos hombres con un mismo destino, como dirían aquellos. Una de las lecciones que aprende Jon en ese momento son las cosas que no hay que hacer para así poder evitar la friendzone perpetua y una de ellas es no arrodillarse, ¿habrá tomado nota? 



¿Os habéis fijado en el pelazo que luce Jorah en esa toma? Quizás Sam también le dio tratamiento capilar, quién sabe. En esta escena podemos apreciar los fuertes vientos del entorno, deciros que Kit en una entrevista manifestó su miedo de morir rodando al borde de un acantilado y las corrientes zarandeándole. Aquí os dejo un vídeo que colgó Emilia en Instagram donde Kit se viene arriba imitando a lo que se supone que es un dragón… y si os fijáis, se puede ver el cable que lo sujeta para evitar su gran temor esos días (son amor). 




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Más tarde, Bran decide soltar algo de lo que sabe y avisar a Jon y compañía de que los Caminantes están más cerca de lo que pensaban y se les ocurre la idea de ir de cacería para así probar a Cersei que son reales. Escena muy significativa para la relación de Jon y Dany y de nuevo… no tanto por las palabras si no por las miradas y gestos. Cuando Jon decide que irá en el grupo de caza, vemos a Dany con verdadero terror de que éste se vaya, algo de lo que es testigo Jorah, que si ya intuía que su amor no era correspondido, aquí se da cuenta de que su friendzone es eterna. También asistimos a una mirada de Jon intentando averiguar otra vez qué hay entre Dany y el hombre que acaba de llegar pero intuyo que no descubrió nada en particular porque cuando Jorah dice de marcharse de juerga, no es que Dany se inmute demasiado. Todo esto acaba con un discurso de Jon apelando a la confianza de ella, muy a su estilo, ya sabéis. Y Dany acaba aceptando porque otra no le queda. Me gustó que escribieran esas líneas en Jon, proclamándose Rey a sí mismo sin que Davos se lo tuviera que recordar y dando un golpe en la mesa. Él es un personaje que nunca ha servido para sentarse en un trono a tomar decisiones y ver cómo los demás las cumplen, es un hombre de acción, de ir el primero a sacrificarse por los suyos y es lo que decide en este capítulo. Por desgracia, los norteños no saben apreciar esto de su Rey y tampoco se dan cuenta de que este asunto es de vida o muerte, y mientras Jon intenta salvar el mundo en el Sur… en el Norte planean un motín contra él porque no está allí sentado con ellos esperando a que los Caminantes invadan Invernalia y se los coman a todos. Misma historia de siempre. Pero de esto ya hablaremos algo más cuando nos centremos en Sansa (Sophie Turner) y Arya (Maisie Williams). 


La despedida es otro momento que da para comentar y para salseo puro y duro. Os dejo aquí abajo un vídeo donde se analiza el tema Jonerys y sus escenas en el 7x05 en base a la Banda Sonora, os aseguro que no tiene ningún desperdicio y que os va a sorprender. Primero se dicen adiós Jorah y Dany en una situación un tanto incómoda donde él va a decir algo pero ella lo interrumpe cogiéndole de las manos… Creo que nunca sabremos las intenciones de ambos aquí, lo que tenemos claro es que él ve a Jon al fondo y recuerda que no tiene nada que hacer en esta historia y se retira como buen caballero que es. Tras Jorah llega Jon, que pretende hacerse el mono con Dany y le sale un chiste sobre su supuesta muerte, que oye… como intento de conquista no sé yo, pero dramático un rato el chico, vamos… en su línea. Ella le devuelve el coqueteo con algo más de intención y como no podía ser de otra manera, él se queda un segundo pillado hasta que recuerda a los Caminantes (¡otra vez!) y le suelta una despedida cordial que para muchos es agorera a juzgar por la historia de la serie. Aquí lo tenéis. (La cara de Tyrion en ese momento siendo consciente del Jonerys nos representa a muchos)







Lo que realmente pensaron 
El momento parodia para mí, lo siento Ser Jorah, me río mucho de usted con este tema, es cuando al adentrarse en la mar, Mormont se voltea a ojear a Dany, Dany está mirando a Jon, Jon fija la vista al frente y mientras tanto, el tema Jonerys sonando de fondo. Magistral. Aquí vemos cómo Jon, a pesar de los sentimientos que tiene hacia Dany, sigue manteniendo esa fortaleza moral que le lleva a actuar siempre por el bien de los demás y fiel a sus principios, aunque tenga que sacrificar aspectos personales suyos o su propia vida. A Dany por su parte se la ve tocada, y no puedo evitar recordar la escena en la que le confiesa a Tyrion que no siente nada al dejar atrás a Daario, aquí nos quieren decir lo que todos ya sabemos. Finalmente Jon llega a su destino, donde se encuentra a pocos y revueltos compañeros de viaje. Vemos cómo las historias de unos y otros se entrecruzan y es bastante placentero. El Perro (Rory McCann), Beric y compañía se reúnen con Jon y los demás para ir a la montaña nevada de la visión en el fuego, así, con sus rencillas personales entre ellos, se embaucan en una aventura en la que no saben si saldrán vivos, en una escena final espectacular. Si algo adoro del personaje de Jon es que no le importa las diferencias y problemas que tengan, como una vez dijo, él luchará por los vivos y es lo que está haciendo, intentando unir a todo el mundo a su causa. No puedo olvidarme de Tormund (Kristofer Hivju) y su enamoramiento por Brienne (Gwendoline Christie) y de que curiosamente Jon se ría cuando su amigo dice “the big woman?” pero no cuando menciona el incesto de Cersei con Jaime, lo dejo ahí. 




Hablemos ahora de los Starks de Invernalia. Por su parte Bran, el personaje más desaprovechado de la serie, decide poner a sus cuervos a trabajar, imágenes preciosas hay que reconocerlo. Me hizo gracia que aquellos animales, carroñeros y considerados presagios de muerte, curiosamente le teman al Rey de la Muerte, valga la redundancia. También somos testigos de la desconfianza y la poca comunicación de las hermanas Stark, me sorprende que con el tiempo que han pasado juntas, no hayan hablado de absolutamente nada y no se hayan puesto al día de todo lo que han vivido, si hubiera sido así, algo lógico y natural, toda la trama de su enfrentamiento se caería irremediablemente ya que para mí… no tiene sentido. La cuestión es que te llegas a posicionar con ambas en este episodio. Por un lado aplaudes a Arya cuando defiende a Jon, el vínculo entre ambos permanece a través de los años y aunque no se hayan visto, todo el mundo deseamos ese reencuentro por cómo se querían de pequeños y hay que decir que sabiendo cómo es Arya, la defensa de Jon está en consonancia con su personaje. Por otro lado, Sansa lleva razón recordándole a su hermana pequeña que no puede ir matando a todo aquel que no esté de acuerdo con ellos, Invernalia la ganaron en una guerra en la que todos lucharon, hay que saber tratar a tus aliados. Lo único que no le puedo perdonar a Sansa es que no estuviera más firme cuando defiende a Jon frente a los norteños, me pareció que le colocaba toda la carga a él y ella se lavaba las manos cuando sabe perfectamente que el problema es de vida o muerte y que Jon está haciendo lo correcto. El guion muestra unas intenciones ambiguas por parte de ella que realmente no sé hasta qué punto las quieren explorar o si servirán para llegar a algún puerto. 


Finalmente vemos cómo Arya, sin fiarse de Meñique (Aidan Gillen), lo comienza a espiar… y de verdad, entiendo que este hombre sea el mejor en el arte de la manipulación y la observación, pero Arya viene de un viaje en el que se supone que ha aprendido algo, por ejemplo, cómo pasar inadvertida… ¿Me queréis decir qué forma es esa de esconderse para que Meñique no te vea? Yo que soy miope me hubiera dado cuenta también. La cuestión es que Petyr le tiende una trampa que la muchacha se come gustosamente, algo que tampoco tiene mucho sentido. ¿Para qué guardaría Meñique la carta donde Sansa pide a su familia que se arrodillen ante Joffrey? ¿Por qué no quemarla directamente? ¿Sansa y Arya no se han contado lo que sufrieron? Incluso Robb cuando recibe aquella contestación de su hermana, entiende que es bajo coacción. No le veo el punto. 

Arya escondiéndose de Meñique

Terminamos el análisis con Sam, que ya no sabe qué hacer para que le crean, entiendo que es una historia surrealista pero irrita que los maestres estén tan cabezotas con el tema. Y justo cuando descubrimos la mayor revelación de la temporada, al muchacho le da un ataque de rebeldía y quién nos iba a decir que Gigi sería la voz que nos anunciaría que Jon no será un bastardo nunca más. Me hizo gracia su marcha, cogiendo libros de aquí y de allá en plena penumbra. Su evolución es un lujo, si nos paramos a pensar cómo empezó en la serie y cómo está actuando ahora, simplemente impresionante. Sólo espero que aunque parece haber hecho oídos sordos a su mujer, tenga guardadito en un rincón de su mente que Jon es legítimo heredero del Trono, dato importante me da a mí. 



Para finalizar (ahora sí que sí, prometido), no me puedo ir sin reivindicar un trato justo para Ghost y su relación con Jon, me parece inverosímil e increíble que el huargo lleve sin aparecer desde el comienzo de la sexta temporada, el vínculo que tienen ambos es de los más bonitos de la serie y se lo están comiendo con patatas, no deberían haber eliminado la despedida en Invernalia del 7x02, no tiene sentido que tenga que ser Sansa la que mencione al lobo. Dicho queda. 



Y hasta aquí el análisis del 7x05, tenéis ya colgado el del 7x06, espero que os haya gustado y para cualquier comentario podéis usar la sección de aquí abajo.¡Hasta la próxima! Y recordad: 



El norte no olvida 




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