Review "Juego de Tronos" 7x03-La Justicia de la Reina ¡Encuentro Jonerys, reencuentros y más!

¡Hola ciudadanos de Poniente! Como os prometí, aquí os traigo el análisis del que para mí, es el mejor capítulo de la séptima temporada de Juego de Tronos hasta ahora, a pesar de que los dos primeros están a un gran nivel, en éste nos han removido los sentimientos en una montaña rusa de emociones, dándonos encuentros y reencuentros esperados durante muchos años y por eso, se merece la gloria que está teniendo. Esta nueva temporada está batiendo récords de audiencia y no me extraña, cada episodio tiene dosis de emoción y acción a partes iguales y el hecho de que las tramas por fin se entrecrucen le da un vértigo que no tenían las demás. Quizás por esto o quizás por otros asuntos, HBO ha vuelto a sufrir un hackeo y se dice, se comenta que el 7x04 está en el aire. Yo por mi parte aborrezco que este tipo de cosas pasen, los fans de verdad no queremos tener los capítulos antes ni filtraciones, queremos disfrutar de la experiencia cada semana y de la incertidumbre con la que bien saben jugar en esta serie. Sólo de pensar que nos quedan cuatro entregas para terminar la gran esperada séptima temporada, quiero irme a llorar a un rincón. Pero por lo pronto, vamos a analizar el 7x03 que como sabéis, ha tenido mucha miga y una vez más hemos podido disfrutar de un despliegue audiovisual de un nivel que estremece. ¡Seguidme! 


(A partir de aquí, SPOILERS)

Cómo no y tal y como vemos en el propio capítulo, tengo que empezar por la llegada de Jon Snow (Kit Harington) a Rocadragón. El primer reencuentro que casi me hace soltar la lagrimilla es el del Bastardo del Norte con el enano de Roca Casterly. No se veían desde la primera temporada, y como bien dicen en esa conversación, muchas cicatrices nuevas han aparecido desde entonces. Creo que se ha hablado poco de esta gran reunión y del vínculo que tienen ambos, Jonerys ha eclipsado casi todos los debates, pero tengo que recalcar este reencuentro porque ha sido y será clave en la relación entre ambos Reinos. Son dos personas que siempre se han caído bien y que ahora se respetan a través de una alianza que no es más que una excusa, porque ambos tienen confianza plena en el otro. Me gustó mucho el paralelismo (el episodio está lleno, ya veréis) con Robert y Ned y su encuentro en Invernalia. 

Cualquiera se atreve a no darles las armas... 

Tyrion (Peter Dinklage) es inteligente y sabe que Jon no miente, cree en él y lo ayuda en su misión y yo estaba al borde de morir por tantos sentimientos centrados en el personaje de Jon y sus nuevas relaciones. Mi León preferido acaba siendo mediador entre dos dragones con las ideas muy claras y a mi modo de verlo, un tanto celestino. La mala noticia es que la estrategia del Lannister vuelve a fracasar estrepitosamente frente a la agudeza de Cersei (Lena Headey) y la planificación de Jaime (Nikolaj Coster-Waldau), cuestión que nos llama la atención a todos y nos hace pensar que Daenerys (Emilia Clarke) podría tener un topo entre sus filas. Las apuestas están servidas y todos apuntan sus dedos acusadores hacia Varys (Conleth Hill), opción que me parece demasiado obvia para ser verdad, y que de ser así, no tendría ningún sentido… él abandona su puesto en la corte para embarcarse en una aventura con un enano borracho y destruido moralmente en busca de una Reina que merezca realmente el trono, para luego… ¿traicionarla? Si nos paramos a pensar, nadie ahí tendría verdaderos motivos para hacer algo así, pero si quieren dar un giro inesperado, Missandei (Nathalie Emmanuel) o algún soldado de todos los que lidera, podría ser un buen candidato. 

Jon de postureo, por lo que pueda pasar 

La cuestión aquí es que Dany acabó la sexta temporada llegando a Poniete teniendo todas las de ganar y ahora se encuentra en una situación difícil, ha perdido a todos sus aliados y a pesar de tener tres dragones, debe pensar bien sus movimientos a partir de ahora si no quiere ser derrotada antes de empezar el Juego de Tronos. Por su parte Melisandre (Carice van Houten) me ha sorprendido de nuevo, en este capítulo vemos cómo reconoce sus errores pasados (que son gordos, no nos vamos a engañar) y se retira para no causar un daño innecesario, ¿veo altruismo por aquí? Quién lo diría. Se marcha no sin antes darle una sentencia de muerte a Varys, eso sí. ¿Veremos al eunuco irse al otro barrio en esta temporada? Tiene toda la pinta. 

Antes de que Jon viera a Dany sentada majestuosamente en su trono, le da tiempo a conocer a los Dothraki, cuya altura es considerable al lado de él y cómo no, a los imponentes dragones. Lo curioso de la escena es que éstos llaman la atención del Rey del Norte cuando pronuncia una frase que lleva persiguiéndole toda la serie; “no soy un Stark” y de repente… ¡al suelo! Porque Drogon hace su entrada triunfal. ¿Casualidad? Está claro que no, a su manera le están diciendo que su sangre también es de dragón, pero ¿cómo iba a saber eso Jon mientras los miraba con los ojos casi salidos de las órbitas? ¿Los montará algún día? Creo que es una escena que nos puede matar del subidón, ya lo aviso. 


No sé qué pensáis vosotros pero para mí, el encuentro Jonerys está muy bien planteado. En este capítulo vemos mucha tensión y roces entre ellos, algo normal teniendo en cuenta que no se conocen, no saben nada el uno del otro y cada uno tiene sus propios intereses por los que están luchando. Es una buena base de partida sabiendo que ambos personajes son prácticamente similares en valores y que si de primeras hubieran conectado, habría sido todo muchísimo más aburrido, y es algo que acabará pasando y que ya ha comenzado a modo de destellos en este capítulo, porque tanto él como ella se han dado cuenta de que son más iguales de lo que pensaban. También me ha gustado el toque de comedia que ha tenido en algunas partes, se nota que es una escena muy preparada para que tuviera el equilibrio perfecto. Iremos por partes.


La cara de Jon cuando la ve es de asombro, como dice Kit, no se esperaba que fuera de su edad y tan hermosa. El momento títulos es de lo más gracioso del capítulo, ha generado memes y un sinfín de chistes como era de esperar, Davos (Liam Cunningham) y Jon no sabían dónde meterse y sus caras eran un poema. A parte del Rey del Norte, Jon debería tener algún sobrenombre tipo “El Renacido” o “El hombre que susurraba a los salvajes” para poder presentarse como debe, ¿no creéis? 



Davos Seaworth tiene mi amor eterno (más si cabe, es mi secundario preferido, el día que muera lloraré como una magdalena), la defensa que construye para su Rey, diciendo todos los logros de éste y hasta dónde ha llegado por méritos propios se merece un aplauso y dos, es algo que Jon no es capaz de hacer, pavonearse no es su fuerte y alguien tenía que decirle a Dany que a pesar de todas sus hazañas, tiene delante a un hombre que se ha ganado lo que tiene, no por su nombre, no por su derecho de cuna… si no por su valentía, esfuerzo y espíritu. Ser un bastardo le perseguirá siempre, mermándole la autoestima, mientras que Dany cree en sí misma, Jon nunca lo ha hecho, pero sí ha querido siempre lo mejor para su gente y por eso ellos han creído en él.


La actitud de Dany al comienzo del episodio me ha cansado un poquito, decide ponerse chula y altiva precisamente con Jon, el que menos se lo merece. Sé que ella no sabe quién es, pero durante toda la serie hemos visto una mujer empática y comprensiva, ha sido llegar a Poniente y el ego lo tiene por las nubes donde vuelan sus dragones. Amenazar a su invitado con sus mascotas voladoras me pareció de caer algo bajo. Entiendo todo lo que ha sufrido, pero el guion la exalta demasiado en momentos que no corresponde. Ella habla de que no es responsable de los crímenes de su familia, paralelismo de nuevo con lo que Jon dice en el primer capítulo de la temporada (intencionado, obviamente), pero sí reclama el trono en base a su apellido, toma lo que le parece de su historia familiar para llevarlo a su terreno. Para mí sería más honesto decir que quieres el Trono porque sí, para ti, porque te crees mejor que Cersei, porque deseas el poder, sin más. Aquí tenéis lo que Kit y Emilia piensan sobre el esperando encuentro.


Como fan apasionada de Jon, estoy muy orgullosa de él en este capítulo y tengo que confesar que tenía miedo de que lo echaran a perder ante Dany. Cuando le contesta que él no es preso de las alianzas de sus antepasados, le da un buen corte y necesario. Mi temor era (y es) que arruinaran el personaje a merced de los propósitos de ella, pero ha aguantado magistralmente el pulso sin arrodillarse y manteniéndose focalizado en sus intereses que no son otros que salvar el mundo, porque personaje más altruista que Jon no hay en la serie, su objetivo es el bien común sin pedir nada a cambio y ha sacrificado cosas valiosas por ello, su vida… literalmente. 


Otra de las cuestiones que me hicieron “gracia” es que Dany no creyera lo del ejército de la Muerte cuando ella ha visto nacer a tres dragones de unos huevos que supuestamente eran de decoración. Lo compro porque como bien dice Tyrion, es difícil confiar en la historia surrealista de alguien cuando no lo conoces. Aun así, todo esto contribuyó a la tensión entre ambos, algo que me gustó, asistimos a un enfrentamiento verbal muy estimulante y al final, vemos cómo Dany se va dando cuenta de que Jon es un buen hombre, inteligente y con las ideas muy claras y generosas, lo que ella ha valorado siempre. 

Hay muchos planos Jonerys en el capítulo, muchas miradas, muchos detalles… Un ambiente idóneo que me hace pensar que algo romántico surgirá entre ellos y que tendremos otro incesto en la serie (para mi gozo, soy fan de los incestos, qué le voy a hacer). Esto ya es subjetivo, pero me atrevo a decir que ambos se han sentido atraídos hacia el otro, en varias ocasiones evitan el contacto visual y cuando lo hacen, hay mucha intensidad y química entre ellos (se nota que Kit y Emilia se llevan muy bien fuera de la serie). La última escena de ambos me parece preciosa. ¿La analizamos?



Primero ella le habla de los nombres de los dragones y le menciona a Rhaegar, sin saber ambos que es el padre de Jon, y todos somos testigos de ello. En el capítulo tenemos otro paralelismo más cuando Jon le dice a Dany que él no disfruta haciendo lo que mejor se le da, la mirada de ella es muy significativa porque está empezando a darse cuenta de cómo es verdaderamente el norteño que tiene delante, pero además, es algo que ya ha oído antes, precisamente cuando le hablaron de su hermano, Rhaegar, al cual le seguían por ser un líder nato y al que no le gustaban nada las peleas, ¿os suena? Me parece muy bonito que introduzcan estas similitudes entre padre e hijo y que a su vez, Dany las valore tanto. Por otro lado, la expresión de agradecimiento que él muestra cuando ella cede con el Vidriagón y su necesidad de que ella le crea, te dan a entender que para él es importante su opinión, esos segundos esperando la respuesta y el contacto visual que no llegan, son muy intencionados y más aún la mirada de Dany hacia atrás cuando Jon se está marchando. 



Pero lo más significativo de la escena lo encontramos en la banda sonora que suena en ese momento, algunos fans la han analizado y es un nuevo tema para ambos en el que se mezclan notas de sus dos primeros amores ya enterrados. Comienza con la canción de Dany y Khal Drogo y continúa con la melodía de Jon e Ygritte. ¿Nos quieren decir algo con esto? Yo no he podido evitar ver este momento una y otra vez y disfrutar de la canción, muchos apuestan a que se llamará “A Song of Ice and Fire” y tiene tanto sentido que seguramente sea verdad. De ser todo esto así, ¿quién daría el primer paso? Jon está acostumbrado a que tomen la iniciativa por él, y siendo ambos tan fríos ahora mismo y centrados en sus intereses, me pregunto cómo desarrollarán (si es que pasa) todo el romance. 


Me llamó la atención que dejaran caer el asunto de la muerte de Jon sin darle la mayor importancia, en ese momento no pude parar de imaginar una escena íntima en la que ella descubra las cicatrices de él en su pecho y sepa la verdad por fin, si alguna vez pasa, acordaos de mí y que yo lo dije por aquí. Estoy muy contenta por la parte de Jon, firme en sus convicciones, fiel a sí mismo como siempre, anteponiendo el bien de su pueblo a él y a todos (¿quién sería buen Rey de Poniente?). Jon necesitaba un aliado como Davos, leal y honesto y el señor de la Cebolla un Rey que mereciera la pena y me alegro de que ambos se hayan encontrado. Aunque Dany no me gustara al comienzo, pienso que fue necesario para crear ese ambiente tenso, y finalmente, ella ve las cosas de otra manera y en cierta medida, se abre a Jon a través de la tragedia familiar que ambos comparten. Además, necesita al Norte como aliado, y creo que se dará cuenta que es mejor que te respeten y te sean fiel a tener socios junto a ti por miedo a tus dragones


Sólo espero que no hagan con Jon lo mismo que con Tyrion, era mi favorito, pero muy a mi pesar tengo que reconocer que el personaje ha perdido su esencia y está totalmente descafeinado a merced de una causa que no le favorece. Por último y zanjando el tema Jonerys, que Dany se crea la última Targaryen es algo gracioso de ver, cuando se descubra el pastel, no sé quién va a alucinar más de los dos.


Fijando el punto de mira en Desembarco del Rey, las cosas están en continuo movimiento, ganando más y más terreno. Euron ha salido triunfal de la primera batalla para Cersei y como prometió, regresa al Trono de Hierro con unos trofeos muy valiosos, desplegando su mayor cinismo y egocentrismo por las calles de Cáceres en este caso, mi ciudad querida. El nuevo villano es un psicópata sin escrúpulos con humor cínico y negro, vamos a tener escenas muy interesantes con este personaje. 


Jaime por su parte sigue en ese bucle de cal y arena con su hermanita y la guerra. ¿Cuánto aguantará de esta manera? Cersei ha prometido a Euron ser su esposa si ganan y éste que sabe del incesto de los mellizos más famosos de Poniente, no duda en preguntar a su futuro cuñado por las preferencias sexuales de su futura mujer, todo queda en familia. Pero ya sabemos que Jaime cae a los pies de Cersie a la primera de cambio, dinámica tóxica ya repetida hasta la saciedad y que no acabará bien para una de las partes. Está claro que ella lo quiere a su manera, es decir, cuando le interesa y que antepondrá el Trono a Jaime si es necesario. Me acuerdo de Brienne (Gwendoline Christie) y mi corazón sufre. 



Una de las mejores escenas de lo que llevamos de temporada es la protagonizada por Cersei y Ellaria Arena (Indira Varma), estamos ante un nuevo despliegue de Lena, soberbia como siempre, en una situación cargada de dolor, venganza y una rabia propia de las consecuencias y pérdidas de la guerra despiadada que tienen entre manos. Cuando le vi los labios tan rosa, supe lo que ocurriría, una Cersei regodeándose en la crónica de una muerte anuncia de la hija de la mujer que mató a su niña querida. Castigo cruel el de ver morir y pudrirse el cuerpo de tu retoño, muy a lo Cersei Lannister, que de momento va ganando todas las batallas contra su enemiga, Daenerys Targaryen. Tenemos a la Montaña en todo momento presente para recordar la muerte de Oberyn, una artimaña macabra más para la justicia de la Reina. 



Así, tenemos a Cersei controlando tierra y mar y un Jaime que orquestando estrategias de enemigos pasados, está dando una paliza táctica a Tyrion, una vez más, algo no está bien aquí. De esta manera, han logrado terminar con los aliados de Dany, los últimos en caer han sido los Tyrell y con ellos, Olenna, el gran personaje secundario al que todos adorábamos, que en este capítulo ha dicho adiós a la serie definitivamente. Su muerte ha hecho honor a toda la trayectoria del personaje en la trama, con mucha clase y siendo la jefa de todos, sabiendo dar donde duele hasta el último momento, humillando a Jaime en su propia agonía. La confesión es un jarro de agua fría para los Lannister, que hasta ahora creían que Tyrion, su hermano desterrado, era el autor del crimen de Joffrey. 



Pasamos ahora a comentar la situación en Invernalia, que también tiene su miga. Sansa (Sophie Turner), Reina en el Norte con todas las de la ley, está asumiendo su liderazgo con mucha soltura. Me han gustado las referencias a su inteligencia, sobre todo por parte de Tyrion, que si lo dice él, será verdad. El problema vendrá si no lo saben demostrar, no me basta con que sea una entendida en distribuir la comida o en ponerle cuero a la armadura de los soldados (que ya les vale a los norteños de toda la vida no saberlo), son detalles que no valdrán para nada si no son respaldados por hechos que importen de verdad. Meñique (Aidan Gillen) no cesa en su intento de meterse en la cabeza de la muchacha, que por ahora mantiene una barrera afilada entre ambos, veremos si más adelante las cosas cambian, lo que está claro es que este hombre siempre trama algo y lo veremos muy pronto. Pero en algo tiene razón, Cersei es una amenaza, no tardará en ir a por ellos y estando Jon centrado en los Caminantes, es el turno de Sansa (¿y Arya?) en este tablero de ajedrez. 


Volvemos a asistir a otro reencuentro Stark, esta vez con Bran (Isaac Hempstead-Wright), Sansa y él no se veían desde la primera temporada y tampoco habían intercambiado palabra alguna hasta ahora, dato bastante curioso. No llegué a llorar, no por falta de ganas, pero la actitud del “pequeño” Stark me dejó un tanto parada. Eso sí, Sophie Turner lo borda y desde aquí quiero alabar su interpretación como Sansa porque pocas veces se dice y a mí me parece maravillosa. 



Bran es ese personaje mal aprovechado que sale poco y menos en la serie y que cuando aparece, en lugar de contar lo que le ha ocurrido, se dedica a recordarle a Sansa su boda con el psicópata de Ramsay el día que la forzó. Todo muy lógico y malintencionado, diría. ¿Qué quieren hacer con él? El chaval ha visto muchas cosas malas, sabe que algo grande y oscuro se avecina, entiendo su frialdad y su aislamiento del mundo terrenal, pero la falta de compasión o empatía es algo nuevo que apenas han desarrollado, no es tanto culpa de él como de lo mal escrito que está el guion en su caso, incluso en una temporada no aparece. Esto provoca que todos nos quedemos helados, nunca mejor dicho, al ver al adorable Bran en este estado. Al final de la sexta tenía sentimientos, le veíamos sufrir viendo el pasado de su padre y ahora de repente, es un témpano de hielo. Como es normal, Sansa no entiende nada, y yo me pregunto qué pensará cuando descubra que Arya es una asesina con muchas caras. Aquí tenéis las declaraciones que ha hecho Isaac, el actor que interpreta a Bran, explicando el por qué del cambio. Aun así, sigo sin entender ese comentario gratuito a su hermana, no tiene sentido teniendo en cuenta la de cosas que tiene guardadas y que necesitan ver la luz. Se me parte el corazón cuando describe a Bran como "sin alma" ahora mismo, de aquel muchacho adorable y risueño ya no quedan ni los restos. Duele. 

Entrevista a Isaac



Por último, ¡Sam (John Bradley-West) consigue curar a Ser Jorah (Iain Glen)! Creo que todos nos sentimos orgullosos del muchacho, recuerdo las primeras temporadas y la evolución es innegable. Ahora Jorah puede ir a ver tranquilamente a su amada Dany y darle las gracias por querer seguir viviendo gracias a ella… quizás debería buscar su dignidad, y lo siento, pero para mí es un personaje secundario muy adorable y leal, pero demasiado focalizado en su amor por ella, hasta el punto de ser algo cansino. Me pregunto cómo seguirá la trama de Sam ahora que ha terminado el trabajo con Jorah, y no puedo evitar pensar que necesito que Jon y él se encuentren y se den amor. 

Aquí tenéis 10 detalles peculiares del capítulo que me han parecido muy interesantes por si queréis echarle un ojo: 10 curiosidades y lo que Kit dijo sobre rodar en ciertas localizaciones, tenía miedo de morir, ¡real! 
Y hasta aquí el análisis del 7x03, sé que ha sido extenso y me tenéis que perdonar, pero esta serie es tan densa e intensa, que yo no puedo hacer las reviews de otra manera. Espero que os haya gustado, podéis dejarme un comentario aquí abajo o en mi Twitter sobre la serie (María) y nos vemos la semana que viene con el que será, seguro, otro gran capítulo. Y recordad: 

“El Norte no olvida”



COMENTARIOS