5 Razones para seguir a... Jude Law


Actualmente no goza del estatus de súperestrella como muchos otros de sus colegas contemporáneos (como Leonardo Di Caprio o Johnny Depp) pero ningún otro actor dio tanto a finales del siglo pasado e inicios de este como sí lo hizo Jude Law. No necesitó protagonizar un solo blockbuster para seducir al gran público, solo necesitó una belleza (y presencia) magnética -porque es así y hay que admitirlo- y un talento desbordante que directores como Clint Eastwood, Steven Spielberg y Mike Nichols supieron apreciar. Hoy Jude vuelve a la batalla, después de protagonizar la serie The Young Pope, su éxito entre la crítica más reciente, ahora se encuentra trabajando en Animales fantásticos y dónde encontrarlos 2, dando vida a Albus Dumbledore. Ya Jude Law hechizó a una generación y aquí os cuento 5 razones por las cuales creemos lo hará otra vez. 

01. COMO BUEN BRITÁNICO, INICIÓ EN EL TEATRO 

Actor británico que se respete se ha dado un paseo por las tablas y si es a inicios de su carrera pues mucho mejor. El teatro los forja y el cine les da la fama. Parece ser la ley y ésta ley también aplicó en Jude Law. Comenzó a actuar cuando era un adolescente, mientras formaba parte de grupos de teatro. Específicamente el Teatro Nacional de Inglaterra. Entre sus trabajos destacan The parents terribles por la cual fue nominado a un Laurence Oliver, equivalente al Tony en Estados Unidos y hablando de Tonys, Jude también fue nominado a uno de estos premios cuando recorrió los escenarios de Broadway con la obra Indiscretions.

02. UNA DÉCADA, UN PUÑADO DE LOS MEJORES DIRECTORES 

Después de trabajar en Broadway en 1995 y participar en un par de películas de leve renombre, Jude irrumpió con fuerza en 1997 cuando estrenó cuatro películas: Bent, Wilde, Gattaca y Medianoche en el jardín del mal. Desde esa fecha hasta mediados de 2007, el británico acumuló más de 25 títulos y tuvo la oportunidad de trabajar bajo las órdenes de directores como Clint Eastwood, David Cronemberg, Anthony Minghella, Steven Spielberg, Sam Mendes, Mike Nichols, Martin Scorsese, Kenneth Branagh y Terry Gillian.

03. HA ACEPTADO EL PASADO DEL TIEMPO CON DIGNIDAD 

A diferencia de otros actores, Jude ha sabido abrazar el paso del tiempo. Se despojó de la etiqueta "sex symbol" sin ningún tapujo (ha declarado que nunca se sintió a gusto al ser calificado como tal) y se adentró en el género de la comedia en roles secundarios que le permitían encarar otro registro completamente distinto -salir airoso- y mantenerse activo sin llevar el peso de la película. Desde finales de la década pasada Law ha participado en la franquicia de Sherlock Holmes, rodó Hugo, prestó su voz en El Origen de los guardianes, fue el joven autor en El Gran hotel Budapest y fue compañero de reparto de Melissa McCartney en Espías, la cinta de Paul Feig. Cuando Jude decidió aceptar un personaje principal nuevamente, lo hizo en la televisión y nos regaló esa joya que hoy conocemos como The Young Pope. 

04. ES EL PAPA QUE MERECEMOS 

The Young Pope es una gran serie, de lo mejor que ha parido la televisión en los últimos meses. Paolo Sorrentino (su director y escritor) es responsable en gran parte de este acierta pero sería injusto omitir el trabajo interpretativo de Jude Law como Lenny Belardo. Law da vida al primer Papa americano y el más joven de la historia. Pio XIII es un personaje contradictorio; de ideas retrógradas y complejo de Dios pero quien realmente está soberbio es Law cuya presencia en pantalla parece un regalo divino. Nos atrae, nos intriga. No podemos quitarle la mirada de encima. Jude Law es el verdadero Papa que merecemos.

05. AHORA SERÁ ALBUS DUMBLEDORE

Y de Papa a mago. Menuda transición pero todo parece que la carrera de Law va a mejor. Los fanáticos pedían a Ewan Macgregor o James McAvoy para dar vida al mago en sus años de juventud para ha sido Jude el elegido y confiamos en él porque si algo ha demostrado durante años es que le sobra talento. Una vez incorporado a las filas del mundo mágico, aquellos que desconocían su nombre, comenzarán a saber quien es Jude Law, ese actor que no necesitó u blockbuster para demostrar su material de estrella. 

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