Review Nashville 5x18- "The night before (life goes on)" y 5x19- "You can´t lose me"


Si, se me han juntado varios capítulos de Nashville de los que hacer review. Y sé que el 5x20 ya se ha emitido, pero he decidido separarlo de estos dos episodios para que no se juntaran demasiadas cosas por contar. De momento, vamos con lo que nos ofrecieron “The night before (life goes on)“ y “You can´t lose me“


Gunnar y Scarlett han centralizado buena parte del drama en estos episodios. Siguiendo con la actual política empresarial de Highway 65, han sido los siguientes tras Will en ponerse al servicio de la publicidad. Y lo han hecho para una marca de muebles popular entre los jóvenes que les proponen montar una cuna, algo que no gusta demasiado a Scarlett, que está sensible con el tema del bebé. La grabación del anuncio atraviesa bastantes dificultades por ese tema, y acaban finalizándolo como pueden. El problema llega cuando, tras parar en una tienda para comprar leche, son atracados por un grupo de jóvenes y Scarlett se lleva un fuerte golpe.

Pese a que la doctora le dice que el golpe sufrido en el estómago durante el atraco no ha sido la causa, Scarlett acaba sufriendo un aborto que la deja muy tocada. Tiene ganas de estar sola, pero acaba contando con una ayuda inesperada, la de Jessie Caine. La cantante se entera vía Deacon de lo que le ha ocurrido a Scarlett, y decide ir a dejarle una bolsa con diferentes productos que le vendrían bien, pero eso acaba convirtiéndose en una conversación que a Scarlett le viene muy bien (A través de ella nos enteramos de que Jessie ha sufrido más de un aborto, para añadir más leña al fuego de su pasado)

A Deacon no le hace mucha gracia esa visita a su sobrina, lo que hace que vuelvan  a haber tiranteces en su relación con Jessie. Tiranteces que parecían haber desaparecido cuando habían vuelto a llevarse bien en la cena-subasta de la fundación a la que Rayna apoyaba. Allí, Deacon tuvo que dar algo del armario de Rayna para la subasta (lo que sirvió para demostrar que superar lo de Rayna aún le queda bastante lejos, pues el desprenderse de una prenda ya le costó horrores) y también conocimos a Brad, el ex marido de Jessie, que está lejos de tratar al hijo que comparten como a Jessie le gustaría. Todos estos problemillas hacen que, al menos de momento, Jessie haya decidido no firmar por Highway 65, con la intención de mantener separado lo profesional de lo personal.


Volviendo a Scarlett, la joven decide hacer frente a su aborto no ocultándolo, intentando vencer así ciertos estigmas. Le costará, pero acabará saliendo adelante. El que también debe hacerlo es Gunnar, que se siente tremendamente culpable de lo sucedido, especialmente por no haber reaccionado de otra manera durante el atraco. (a pesar de que Will intenta hacerle ver que su reacción fue la normal) Acaba encontrando al chico que les atracó, volcando su frustración con él, pero él mismo se da cuenta de que no es la solución.

En cuanto a su relación con Scarlett, acaba siendo ella quien hace lo mejor que ha podido hacer por ellos en lo que llevamos de temporada (donde han desvirtuado mucho su personaje) Gunnar se ha volcado tanto en la relación que parece que toda su felicidad depende de ella, y es un peso que ahora mismo Scarlett no puede sostener. Gunnar ahora mismo anda bastante perdido y debe encontrarse a sí mismo, así que se dan un tiempo en la relación y él se marcha a la gira de Avery para cambiar de ambiente. A día de hoy esta pareja está quemadísima y no seremos pocos los que pensamos que es mejor que lo dejen estar, pero no se van a librar de terminar juntos. 


Juliette también ha tenido algunos problemas en estos episodios. Está teniendo problemas en la realización de una coreografía debido a las secuelas de su accidente. Es su amigo coreógrafo el que le hace entender que las cosas ya no pueden ser como antes, y que tiene que adaptarse a ello. Por otro lado, echa de menos a Avery, al que le está yendo bien en la gira. De hecho, no tarda en volver a viejas dinámicas, como emborracharse… y también ligar, pues la camarera del bar de su hotel parece muy dispuesta a “arreglarle el televisor”. Sin embargo, Avery es capaz de dejar a un lado las tentaciones, y demostrar que él ha cambiado mucho desde entonces (creía que quería volver a su antigua vida, pero no es así, y echa de menos su actual vida con Juliette y Cadence) y también que su relación con Juliette está madurando con éxito. Es por ello que ambos saben que, aunque quiera volver, debe seguir con la gira.

Pero el mayor problema para Juliette ha llegado con Maddie. “Water rising”, el tema que le robó, es un exitazo, y Zach organiza una fiesta para celebrar las 50.000 descargas de la canción. Una fiesta en la que van a coincidir Maddie y el compositor de la canción, algo que Juliette trata de evitar a toda costa, primero mandando al compositor a otro evento, y luego intentando que no se encuentren en el recinto de la fiesta, pero todos los intentos fallan. Maddie ya estaba notando muy rara a Juliette, pero cuando se entera de lo ocurrido estalla y acaba tirándole una copa en la cara a Juliette, algo que enseguida llega a todos los sitios de cotilleo.

Juliette intenta arreglarlo yendo a disculparse con ella, pero no consigue hablar con Maddie (solo con Daphne, de quien hemos visto que poco a poco va intimando con Flynn después de ser los únicos en una fiesta que no querían emborracharse y enrollarse) que, a pesar de los intentos de Deacon por saber qué ha ocurrido, prefiere tratar el tema ella misma. Veremos cómo tratan ambas cantantes esta primera fisura en su relación. Es probable que si Juliette hubiera sido sincera con Maddie desde el principio, esta le hubiera hasta cedido la canción voluntariamente, pero ese breve retorno de la vieja Juliette lo ha arruinado.



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