Review "Juego de Tronos" 7x02- Bajo la Tormenta ¡Curiosidades y más!


¡Hola amigos de Poniente! Una semana más os traigo el análisis de un nuevo capítulo de Juego de Tronos, temporada que ha llegado pisando fuerte y que nos tiene a todos al borde del ataque de nervios, a pesar de que sabemos que nos quedan muchas cosas por ver (y no todas buenas). Hay mucho que comentar así que vamos a meternos en materia rápidamente, ¡seguidme! 

(A partir de aquí, SPOILERS)

Ya asentados en Rocadragón, Dany (Emilia Clarke) y compañía comienzan a tomar las primeras decisiones para alcanzar el trono tan preciado por la Madre de Dragones. No sé vosotros, pero yo la veo muy subidita en esta temporada, quizás al poner los pies en Poniente ha sentido de repente la magnitud de lo que tienen entre manos, sea por lo que fuere, aprovecha para echarle una buena reprimenda a Varys (Conleth Hill) por conspirar para matarla allá por… la primera temporada. Que oye, está muy bien dejar las cosas claras y amenazar con achicharrarlo si no es sincero con ella (transparencia ante todo), pero no sé muy bien a qué viene ahora este dilema. Me gustó el corte que éste le da cuando le recuerda que lo importante en todo este asunto es el pueblo que quiere gobernar y no los deseos personales de cada uno. 

Una de las cosas que me emocionó muchísimo es cuando Dany oye por primera vez en su vida el nombre de Jon Snow (Kit Harington), no podemos negar el morbo que existe respecto a ellos a pesar de que nunca se han visto. “Parece un gran hombre”, dice ella, ¡y tanto! Créeme Dany, Jon es de lo mejor que te puedes encontrar por Poniente, te lo dice una que se ha visto todas las temporadas y de esto entiende. Al ya no bastardo de Ned Stark (Sean Bean) le debieron pitar mucho los oídos en este capítulo, porque se le nombró bastante. Melissandre (Carice van Houten) que otra cosa no, pero velar por Jon se le da muy bien, le hace una presentación ante Dany que ni pagada con dinero


Me hicieron casi llorar cuando Tyrion (Peter Dinklage) y Jon se defendieron mutuamente en sus respectivos reinos. Aún recuerdo su viaje al muro, cuando ambos no tenían el desarrollo y la madurez en la que están ahora, y todos los sentimientos se remueven en mí. No sé qué reencuentro necesito ver más, si os soy sincera. Por lo pronto, Dany quiere ver a Jon arrodillado ante ella, cosa que no entiendo muy bien, todavía no es Reina de nada y no he visto a sus otras aliadas hacerlo. Honestamente os digo que espero no ver semejante escena, no me gustaría que arruinaran a Jon como personaje a merced de Dany, ya tuve mi disgusto con Tyrion cuando esto pasó. Veremos cómo han decidido escribir esta relación inminente, que de momento, será entre iguales según yo lo veo. 


Casi aplaudí cuando Tyrion se hace cargo de la estrategia de Dany ahora que por fin han llegado a Poniente, al menos lo vemos en acción y haciendo lo que mejor se le da, usar su cabeza (ejem, dejémoslo aquí). Este personaje necesita tener el peso que se merece y que ya tuvo en la serie, el problema es que su plan falla estrepitosamente y todas las excusas que Dany tenía para no convertirse en “dragón” y ser la “oveja” se han esfumado, un ejemplo más de cómo el guion la respalda a costa de una mala decisión de Tyrion, que por otro lado y según un fan, se podría haber evitado si los guionistas hubieran mirado el mapa, porque en base a la geografía de Martin, para llegar a Rocadragón, las tropas de Khaleesi deberían haber pasado por Dorne y de esta manera habrían podido recoger a los saldados de la misión. 


Por su parte, Cersei (Lena Headey), sigue perfeccionando más aún si cabe el arte de la manipulación, intentando poner a algunos aliados en contra de Dany y sus dragones. La familia de Sam (John Bradley-West) anda por allí y recibe una suculenta oferta de Jaime (Nikolaj Coster-Waldau) que veremos si aceptan o no. Seguramente acaben luchando en el bando contrario al que está su hijo, es su sino. Decir que el actor que encarnaba al hermano de Sam ha sido cambiado, de ahí el guiño cuando Jaime no lo reconoce y confunde su nombre. Freddie Stroma, que interpretó este papel en un episodio, ha tenido que abandonar la serie por compromisos laborales. 


El punto importante en Desembarco del Rey es que Cersei tiene nuevos juguetes para su plan de destruir a su enemiga, una ballesta para la que han hecho falta los mejores artilleros del Reino (no me lo explico), una solución que me recuerda demasiado al Hobbit y que no me convence, vale que rompa unos cuantos huesos caducados por los años, pero de ahí a matar a un dragón gigante, vivo y con la piel dura… lo veo complicado. ¿Vosotros qué pensáis?


En mitad de todo esto tenemos el drama de Ser Jorah (Iain Glen), que prácticamente baila en su lecho de muerte, de ahí que decida escribir una carta de despedida antes de estirar la pata. Y la destinataria no podía ser otra que su querida Daenerys Targaryen, a la que vuelve a profesar su amor una vez más, lamentando no poder estar ahí para ver su alzamiento. La verdad es que esta adoración tan grande que siente este hombre por su Reina me conmueve y me enfada a partes iguales, al final es un gran personaje secundario cuya historia está prácticamente focalizada en el amor por una mujer, que no me quejo, pero creo que ella pasa bastante de él en este momento. Y el que sí se preocupa y quiere salvarle la vida no es otro que Sam, ese héroe sin capa que en dos capítulos ya ha encontrado la solución al gran problema de las armas contra los Caminantes y está en camino de arreglar el estado de Ser Jorah, para mí, de las mejores tramas de esta temporada y personaje carismático donde los haya. 

La carta de Ser Jorah, cortesía de HBO

Esta situación dramática tiene un toque de humor que muchos han criticado, alegando que resta importancia a la escena, pero que yo he adorado porque si no, no sería propio de Sam, por mucho que el asunto sea importante. Con Ron en mano, tosiendo al beberlo y un Ser Jorah con cara de “esta es mi esperanza de vida, estoy jodido”, volvemos a asistir a una escena escatológica, esta vez con pus. Y no sabes si reírte o llorar. Simplemente genial. Dar las gracias a los guionistas por hilar los hechos con un plato de comida, es de agradecer y totalmente necesario (nótese la ironía). Aquí tenéis la carta de Ser Jorah a Dany y una de las fotos del manual que Sam consulta para la intervención. Me encanta cuando HBO nos obsequia con estas cosas. 


Muchos están comentando que el procedimiento es muy simple para ser algo tan prohibido en la Ciudadela, hay que tener en cuenta el contexto de la serie, en la que apenas hay instrumental y avance médico, con unos maestres un tanto cerrados de mente, además de ser una enfermedad de la piel que lo lógico es curarla quitando las costras, lo que ocurre es que Ser Jorah las tiene muy extendidas y hay riesgo de infección, que no soporte el dolor y muchas complicaciones más. La única duda que me queda es si la afectación neurológica se curará retirando simplemente las lesiones dérmicas, si es una infección, ¿no estará ya en la sangre? Veremos si desarrollan este tema. 


Una vez más, Arya (Maisie Williams) nos ofrece los momentos más emocionales de todo el capítulo. Y es que este personaje ha estado tan apartado de todas las tramas y de su familia, que cualquier cosa buena que le pase, es un apretón directo en el corazón, por cursi que suene. Iremos por partes. Por un lado, gracias a “Pastel Caliente”, se entera de que Jon ha tomado el Norte y ahora es el Rey, momento en el que lloré como una magdalena a ver su cara de incredulidad primero y de emoción después. Finalmente decide volver a casa y aparcar su venganza, porque las ganas de ver a su querido hermano mayor superan la sed de sangre, fue muy conmovedor. El corazón se me partirá cuando por fin llegue a su destino y no encuentre lo que está buscando, aunque estará Sansa (Sophie Turner) por lo que tendremos otro reencuentro Stark, además de Bran, que debe estar de camino. Será curioso ver a los Stark “puros” (qué mal me suena esto) unidos por fin, mientras Jon está con su otra rama de la familia, los dragones, sin saberlo si quiera. Sé que Jon y Arya no estarán juntos en esta temporada, sólo espero que vivan lo suficiente para encontrarse, es de las cosas que más espero ver en la serie y sé que se hará de rogar. 


Una de mis preocupaciones es lo que harán las dos hermanas desde Invernalia una vez que hablen y se den cuenta de que ambas quieren ver la caída de Cersei. ¿Estropearán los planes de Jon? Yo espero que no hagan ninguna tontería y todo salga como la seda, pero… ¿a quién quiero engañar? 

Y en su camino a casa asistimos ante una de las escenas más esperadas y comentadas, su reencuentro (¡POR FIN!) con Nymeria. Fue doloroso, mucho. La loba perdida se encuentra con la que un día fue su amiga, y el vínculo sigue estando ahí, lo que ocurre es que ella ha hecho su vida, ha encontrado una manada, una familia y no está dispuesta a abandonar su libertad. ¿Os suena? Como bien dicen los creadores de la serie, Nymeria es como Arya, no la puedes domesticar, es libre y la niña lo entiende, porque se ve reflejada en su huargo. Ese “tú no eres así” es un paralelismo muy especial con una escena de la primera temporada donde Arya está charlando con Ned sobre su futuro marital y con hijos y ella le responde a su padre “yo no soy así”. Creo que queda todo bastante explicado, es desgarrador y a la vez, bonito y estoy segura de que Nymeria aparecerá cuando Arya lo necesite. Aquí tenéis las declaraciones donde se explica la escena. 


Mención especial a las técnicas de ligue de Pastel Caliente, el muchacho al menos lo intentó, aunque creo que Arya no captó del todo el mensaje. Y hablando de amoríos y de Arya en la misma frase, ¿dónde está Gendry? Me encantaría que apareciera en el camino de la muchacha y viera la mujer que es ahora, quién sabe, quizás surja el amor. Decir que echo mucho de menos a Ghost, su última aparición fue al comienzo de la sexta temporada, me parecen tramos de tiempo demasiado exagerados teniendo en cuenta la conexión que hay entre el huargo y Jon. En estos días nos hemos enterado de que rodaron una escena con ambos pero finalmente fue eliminada… pues gracias. 


Y toca el turno de Jon y Sansa que siguen con sus rifirrafes y hay mucho debate con esto. Lo primero que quiero decir es que no me parece bien que Jon tome las decisiones y no se las comente a su hermana en privado antes, por mucho que tenga razón, es cierto que comunicarlo en público y a la misma vez para todos, deja a Sansa fuera de lugar y sin espacio para reaccionar. Por otro lado muchos están diciendo que Jon no debería tener la potestad de entregarle el Norte a Sansa ya que el Reino es de ella por derecho. Mi opinión: seguir leyes arcaicas para la propiedad del territorio como es poner por delante a los hombres por ser hombres o dejar fuera de la herencia a los bastardos por ser mestizos… es absurdo a estas alturas. Dicho esto, Jon ha sido proclamado Rey por méritos propios, y tanto derecho tiene él como Sansa, pero el título es de Jon porque así lo decidió el pueblo, no Sansa, por lo tanto, él toma las decisiones aquí. Es cierto que ella debería tener voz y voto porque es su hogar de nacimiento, pero ahora mismo está en un lugar emocional muy complicado y tomar las decisiones así, es un peligro. Ella quiere su venganza contra Cersei y Jon tiene la mirada fija en los Caminantes y aquí tendremos muchos conflictos. Ni decir tiene que estoy del lado de Jon en este asunto, ¿y vosotros?


También me parecieron curiosas dos cosas. Sansa estaba muy preocupada por su hermano cuando éste decide ir a Rocadragón, pero esa preocupación vuela de un plumazo en cuanto éste le entrega el Norte. No me malinterpretéis, entiendo que la chica se quedara conmocionada e ilusionada al mismo tiempo, pero a mí me llaman la atención sus pretensiones. Por otro lado, la mirada que deja caer sobre Meñique (Aidan Gillen) unos segundos cuando se entera de que será la Reina del Norte hasta nueva orden me deja muy preocupada... Veremos. En esta situación, nuestro “querido” Petyr intentan dorarle la píldora a Jon, creyendo que una vez más, un Stark confiará en él. Termina agarrado del cuello y con una amenaza seria de muerte, no pude disfrutar más ese momento, Jon defendiendo a Sansa y velando por su familia sabiendo que Meñique no puede traer nada bueno. ¿El problema? Este hombre no se deja amedrentar por las amenazas y sabemos que ahora que Sansa se queda “sola”, volverá a jugar a lo que mejor se le da. Sólo espero que el guion sea justo con ella, creo que no pido demasiado. 


Me hubiera gustado una despedida “Jonsa” más íntima, ese adiós me resulta frío y distante y no sabemos cuándo volverán a verse, si es que lo hacen… con los Stark nunca te puedes fiar. 


Una de mis escenas favoritas del capítulo y en general, de la serie, aunque parezca una exageración es la de Gusano Gris (Jacob Anderson) y Missandei (Nathalie Emmanuel). Lo fácil aquí hubiera sido mantener la historia de amor de forma platónica, dos personas enamoradas que van a una guerra sin haber dado el paso. Pero no, los guionistas han sido valientes y han decidido escribir una escena sexual entre un eunuco y una mujer sexualmente activa. Y es que me parece maravilloso la ruptura de los clichés con esta escena. Muchos han criticado que el sexo “heterosexual” sea más explícito que el LGTB, alegando que Asha Greyjoy (Gemma Whelan) y Ellaria Arena (Indira Varma) simplemente se besan. Primero de todo, los contextos son totalmente distintos, unos estaban en un ambiente relajado y propicio y las otras a punto de ser atacadas. Pero lo importante aquí es que el sexo considerado heterosexual, realmente no lo es. Porque Gusano Gris no es sexual, al estar castrado físicamente, es una persona asexual, no siente placer ni deseo en este sentido, por lo tanto es asexual hetero-romántico. Él se muestra muy generoso en esta escena marcándose un Jon Snow y dándole placer a ella porque sabe que esto le va a gustar a su chica, pero él no siente nada. Para él, es una relación romántica, no sexual. Por lo tanto, esto es representación de otro tipo de sexualidad y lo tengo que aplaudir. 


En este capítulo además hemos tenido doble representación porque hemos visto a dos personajes bisexuales, cosa de la que me alegro muchísimo y pena me dio que no pudieran disfrutar más del momento. Decir que el beso entre ambas, Asha y Ellaria, no estaba escrito en el guion y que surgió por la química entre las actrices que así lo quisieron. Aplauso de nuevo. 


Por último pero no menos importante, el gran impacto del capítulo a efectos de la guerra por el Trono, es la emboscada que el señor Euron se marca contra los barcos aliados de Daenerys. Este nuevo villano es un sanguinario psicópata, así que echémonos a temblar, más que nada porque casi le castran (literalmente) pero el tío siguió repartiendo a diestro y siniestro, aun me pregunto cómo lo hizo. La escena fue brutal, una batalla en pleno mar, caótica y dinámica que acabó con la muerte de las Serpientes de Arena (para el gozo de muchos de los fans) y con Asha y Ellaria como rehenes. Podemos decir que el marcador ahora mismo es Cersei 1 – Dany 0. Lo que más pena me da de todo es que el plan era de Tyrion y quizás ahora las cosas se pongan algo más violentas, más al estilo soltar los dragones a ver qué pasa. 


Otra de las acciones más comentadas del episodio es, ¡cómo no!, la buena escapada que se marca Theon (Alfie Allen) cuando las cosas se ponen feas, feas de verdad. Y es que hemos podido ver cantidad de memes al respecto estos días y nos hemos echado unas risas, pero si nos ponemos serios… ¿alguien le puede culpar? Para empezar, no habría podido hacer nada por su hermana, y para terminar, el trauma que Ramsay le hizo es demasiado grande como para soportar una situación así. Al menos ha sido listo y se ha librado de ir como rehén de su tío, me pregunto qué trama le deparará ahora que se ha vuelto a quedar solo. Estoy segura de que será importante de alguna manera. 


Y hasta aquí mi análisis del capítulo 7x02, me podéis dejar cualquier opinión o sugerencia en los comentarios o en mi Twitter: María Yo me despido hasta la próxima que será muy pronto y recordad:

“El norte no olvida”





COMENTARIOS