Crítica: "Spiderman: Homecoming" (2017), de John Watts


Hace 15 años, Spiderman llegó a nuestras pantallas con Sam Raimi detrás de las cámaras y Tobey Maguire delante de ellas. Tres películas después, y tras el destrozo que supuso la tercera entrega para el personaje, Sony puso en marcha un nuevo reboot con Andrew Garfield como protagonista. No tardaron demasiado en darse cuenta de que la saga de “The amazing Spiderman” no carburaba, así que Sony decidió hacer algo que sonaba imposible hace solo unos años: compartir los derechos con Marvel, permitiendo así que el trepamuros formara parte de esa gigantesca franquicia que conocemos como UCM. Nuevo reboot, nuevo Spiderman/Peter Parker, ahora con el rostro de Tom Holland. El tercero en 15 años. Ya pudimos ver su primera aparición en “Capitán América: Civil war”, pero ahora tocaba cinta solitario, donde Marvel tenía que “vendernos” a este nuevo Spiderman.

Esta nueva versión de Spiderman cuenta con suficientes aciertos como para ser una revisión más que digna, planteando un buen punto de partida del universo de Spiderman a la vez que lo introduce en las tramas comunes del UCM. Volvemos a la época del instituto, pero esta vez es diferente: se nos presenta a un Peter Parker que es un chaval de 15 años que se comporta como tal y lo aparenta, y esto es gracias a ese gran acierto de casting que es Tom Holland y del resto de personajes jóvenes de la cinta. Un retorno a la juventud, con tono de comedia adolescente, que en este aspecto funciona mucho más de lo que lo hicieron las cintas de Raimi y Webb.


La historia que nos presenta es sencilla, porque lo que la cinta hace es mostrarnos a Peter en un proceso de aprendizaje para ser el superhéroe que está destinado a ser y al que iremos viendo crecer a lo largo de las películas. Esa sensación sin duda la transmite, presentándonos a un Peter que se divide entre el querer impresionar a Tony Stark y ser un activo importante para los vengadores y su día a día, con el instituto, las amistades, el amor y la búsqueda de la propia identidad.

Por todo esto, quizá haya quien eche de menos partes más épicas o espectaculares (en ese sentido, "Homecoming" carece de escenas icónicas como la del tren de "Spiderman 2", o de grandes secuencias de acción) Hay, pero en su justa medida. Sí que, por ejemplo, nos muestra algo que no se había visto en filmes anteriores, como es el ver a Spiderman apañárselas en lugares donde no puede usar sus telarañas. Lo dicho, en general es una cinta de aprendizaje, de ensayo y error, en donde vemos a Peter fracasar y equivocarse, pero también alegrarse de los triunfos, aunque estos sean pequeños. 

Tom Holland es sin duda el factor más importante para conseguir que la película funcione como lo hace. El británico está entregado al personaje y consigue ser sin duda la mejor versión de Peter/Spiderman vista hasta al momento. Michael Keaton, por su parte, consigue dotarle más empaque al buitre del que realmente tiene gracias a su buen hacer (la escena del coche, por ejemplo), mientras que Favreau y Robert Downey Jr son el enlace con el resto del UCM. Happy Hogan es un alivio cómico, mientras que Tony ejerce esa especie de rol paternal y de mentor al que Peter quiere impresionar (a Tony se le nota que está intentando construir una especie de legado con Peter, de ahí que esté tan pendiente de él). Y Marisa Tomei ofrece una versión diferente de lo que habíamos visto hasta ahora de la tía May. Quizá son los compañeros de Peter los personajes menos logrados: aunque cumplen su función, no dejan de ser meros esquemas (amigo/alivio cómico, chulo, sarcástica, interés romántico…). Pero bueno, supongo que para ser una cinta introductoria no se les podía pedir mucho más. 


A nivel técnico, y aunque cumple, la cinta no muestra mucha personalidad. Las escenas de acción están ahí, pero no hay ninguna que resulte especialmente reseñable (no creo que se abuse de las secuencias nocturnas por casualidad). Da la impresión de que Watts no es mala elección para las tramas de instituto y de la vida personal de Peter, pero la de Spiderman le viene un poco grande. Ni siquiera la banda sonora de Michael Giacchino consigue destacar salvo en un par de momentos contados. Espero que haya cambios en estos apartados para la secuela.

En definitiva, “Spiderman: Homecoming” es un buen punto de partida para las aventuras de Spiderman dentro del universo cinematográfico de Marvel. Un Tom Holland entregado y perfecto para el papel nos entrega la mejor versión del personaje en una cinta simpática, entretenida y divertida, donde Peter comienza a crecer como héroe y va integrándose en su nuevo universo cinematográfico. En mi opinión personal, supera sin problemas a las dos cintas de Marc Webb, pero no alcanza a las dos primeras de Raimi. Quizá se le puede achacar el ser demasiado introductoria, pero creo que es lo que procedía. Poder ver crecer al personaje puede ser muy interesante, y la cinta tiene margen de mejora, aunque lo importante creo que ya lo ha conseguido.

Nota: 7/10

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