Crítica: 'Dunkerque' (2017), de Christopher Nolan



Tres años han pasado desde que Christopher Nolan estrenó su tan aclamada cinta, 'Interstellar', en la gran pantalla. Ayer volvió a hacer hito en la historia con 'Dunkerque' ('Dunkirk' en inglés), un filme que se ambienta en plena Segunda Guerra Mundial durante la campaña del mismo nombre. Para los que necesiten refrescar un poco la asignatura de Historia, la campaña de Dunkerque o, como Churchill la llamó; Operación Dynamo o el Milagro de Dunkerque es la hazaña que tuvo lugar desde finales de mayo hasta principios de junio de 1940 en la que cientos de miles de soldados de las tropas británicas y francesas se vieron rodeadas por el avance del ejército alemán, el cual invadió Francia. Eso hizo que dichas tropas tuviesen que retroceder hacia la costa y que quedasen completamente atrapadas en las playas de Dunkerque. Teniendo que aguantar la agonía durante una semana, de 400.000 hombres, 338.000 fueron rescatados con éxito gracias a los más de 1000 barcos, botes y destructores, entre otros, que acudieron en su ayuda. Al rededor de 60.000 hombres fueron capturados y/o asesinados por las tropas alemanas. 

Alto fue el número de bajas durante una de las campañas más famosas del siglo veinte, pero mucho más alta va a ser las cifra que tanto Christopher Nolan como sus tropas van a hacer en taquilla en los próximos días. Nada más lejos de la realidad, 'Dunkerque' podría convertirse en una de las mejores películas del año. Habiéndose ganado ya a la crítica internacional, 'Dunkerque' es la primera candidata a los Oscar 2018, la cual–se predice–podría estar nominada hasta en más de seis categorías. Aunque compartimos y queremos que se cumpla este pensamiento, todavía es un poco pronto para saberlo seguro, así que, de momento, os ofrecemos nuestra opinión sobre esta maravillosa cinta de la cual podríamos hacer más de una tertulia. 





Se podría decir que Nolan ha hecho un gran esfuerzo por hacer que 'Dunkerque' no sea otro proyecto bélico del montón y, de hecho, lo consigue con creces. Más allá del arquetipo de guerra, el público se encuentra ante un thriller cuyo tema principal es la supervivencia ("Sobrevivir es vencer"). En caso de que muchos no lo sepan, la campaña de Dunkerque fue un verdadero fracaso y una gran derrota para el pueblo británico. Nos es algo que deba celebrarse, sin embargo, muchos soldados lograron llegar a casa sanos y salvos y eso ya puede considerarse como toda una victoria. Con 'Dunkerque', Nolan ofrece al público una experiencia única no solo a través de la innovación del formato (70% del filme está rodado con cámaras IMAX dándole al mismo una apariencia espectacular en pantalla) sino también mediante el desarrollo de ciertos elementos, como la ausencia de diálogo, los cuales hacen que el proyecto se acabe convirtiendo en una auténtica pesadilla (en el buen sentido de la palabra).

En menos de dos horas (este es uno de los filmes más breves del director desde 'Following'), 'Dunkerque' nos da una lección aguda sobre el horror de la guerra y el terror masivo sufrido por todos aquellos partícipes de ella. Nolan decide desarrollar la trama al rededor de tres perspectivas diferentes pero entrelazadas. En primer lugar, el muelle o el puerto (tierra), cuya narración transcurre en una semana, donde se puede ver al comandante Bolton (Kenneth Branagh) tratando de evacuar a las tropas lo más rápido posible. En segundo lugar, el mar, que transcurre un día y en el que un marino civil (Mark Rylance) parte junto a su hijo (Tom Glynn-Carney) de la costa del sur de Inglaterra en busca de los soldados atrapados en Dunkerque. Finalmente, la tercera perspectiva es la del aire, la cual tiene lugar en una hora y en la que dos pilotos de la RAF (Tom Hardy y Jack Lowden) participan en peleas de perros con la Luftwaffe. Entre estas tres tramas, hay otros personajes–un grupo de jóvenes atrapados en la playa en intentando sobrevivir, interpretados Fionn Whitehead, Aneurin Barnard y Harry Styles, y un soldado perturbado con estrés post-traumático (Cillian Murphy), el cual es rescatado por el personaje de Rylance





Visual y auditivamente hablando, 'Dunkerque' ataca directamente a los sentidos, dando paso a que la adrelanina corra por nuestras venas sin parar. Estéticamente es majestuosa y puede que se haya convertido en uno de los proyectos más ambiciosos de Nolan hasta la fecha. Las secuencias aereas de los Spitfires son indescriptibles, demostrando, una vez más, que 'Dunkerque' es un espectáculo visual conmovedor, puramente visceral y deslumbrante que el propio espectador debe vivir, sentir y experimentar en la sala de cine. Nolan, simplemente, coge al espectador y le introduce en la película para que viva la guerra de la forma más realista posible tal y como lo hacen los Tommies en cada una de las secuencias del filme. El proceso se vuelve una experiencia inmersiva, haciendo que el espectador experimente un sentimiento de claustrofobia y manteniéndole en vilo durante casi dos horas que dura el metraje. 

Por supuesto, todo esto es posible gracias, una vez más, a la maravillosa composición de Hans Zimmer, cuyo soundtrack–a pesar de no ser uno de mis favoritos–enmarca la acción con una partitura, mezclando sintetizadores, cuerdas y el tick-tock de un reloj que marca la cuenta atrás. Esto hace que la creación de tensión sea inevitable y que se acumule un sentimiento de inquietud en el espectador mientras éste está visionando el proyecto. 'Dunkerque' habría sido mucho mejor si sus personajes estuvieran tan bien desarrollados como las escaramuzas aéreas y navales. Al contrario de lo que ocurre con el resto de las películas de Nolan (y de ahí la duración del proyecto actual), en 'Dunkerque' no se trata el trasfondo histórico de los personajes, lo cual puede hacer que el público que la visione no llegue a conectar del todo con ellos. No obstante, nadie puede negar que sentimientos como la "camaradería" o la "humanidad" se ven reflejados en las caras de estos muchachos que tuvieron que vivir una guerra que no era la suya. 





Podría pasarme horas analizando y hablando de este proyecto, pero no habría palabras suficientes para describirlo con exactitud. Lo que ha hecho Nolan funciona como experiencia puramente sensorial, con un increíble aspecto visual e intensas batallas. Nos encontramos ante un proyecto que carece de construcción y desarrollo de personajes (el nudo y el desenlace se dejan caer directamente como un jarro de agua fría para que al espectador no le de tiempo a pensar), pero que, sin embargo, se desarrolla como un filme sin héroes. Un evento que cambió el curso de la historia de la humanidad. Esto (y algunos que otros fallos de edición y distribución, entre otros) puede que haga que la película "se sienta" de manera distante y que no complazca con su primer visionado. Sin embargo, 'Dunkerque' es como el buen vino; mejora con el paso del tiempo y es necesario verla y analizarla más de una vez para poder comprender y disfrutar (de) todo en su totalidad. 

El filme cierra con una magnífica pista de Zimmer siendo redecorada por el famoso discurso de Churchill: "Pelearemos en las playas. Pelearemos hasta el final y nunca nos rendiremos". Estas palabras vienen no del Primer Ministro sino de la boca del actor Fionn Whitehead y uno no puede evitar derramar alguna que otra lagrima y pensar: "Aquí no hay gloria, sólo supervivencia". 'Dunkerque' es un tributo sombrío que hace que una guerra lejana se sienta incomodamente presente. Al mismo tiempo, demuestra que las guerras son innecesarias y que nunca se ganan o se pierden. Simplemente, hay que aprender a convivir en paz. 


NOTA: 9.5/10

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