Review Twin Peaks 3x08



Los Simpson predijeron muchas cosas. Incluida la reacción del espectador medio a la octava parte de “The return” (mis compañeros del blog me recomendaron este video para la review y la verdad es que tenían razón, es muy ilustrativo)

La verdad es que cada vez cobra más sentido aquello que dijo Lynch de que esta temporada era en verdad una película de 18 horas. Intentar comprender algo cuesta, pero intentar comprenderla por episodios se está antojando complicado. Es probable que solo entendamos algo (porque dudo muchísimo que acabemos entendiendo todo lo que pase) de cara al final.

Lynch tras escribir el guión del episodio
Ya habíamos tenido varios momentos oníricos y experimentales en lo que llevábamos de temporada, pero lo de esta semana ha sido diferente. El episodio ha tenido dos partes claramente diferenciadas, y creo que es mejor comenzar por la parte más “normal” de ellas, por decirlo de alguna manera. Doppelganger/Bob y Ray van camino de no sabemos dónde, deshaciéndose de los dispositivos de rastreo del coche. Ray tiene memorizados unos números que Bob necesita, y planea obtenerlos a punta de pistola si es necesario. Pero cuando Ray se para a mear, queda al descubierto que la alianza que tienen Phillip Jeffries y Bob no debe ser especialmente fuerte.

La pistola del Doppelganger se encuentra descargada, pero no la de Ray, que le dispara un par de veces. No obstante, si el bueno de Ray se creía que había llevado a cabo un trabajo limpio, se equivocaba. Una especie de espectros aparecen para “reanimarle”, ante el estupor de su a priori asesino, que tras un rato de estar visionando esa escena, decide marcharse de allí, contactando con Jeffries. Le dice que no está del todo seguro de haberlo matado, pero que si no ha sido así, lo hará más adelante. Esto es probable que tuviera que ocurrir tarde o temprano: si Bob y Jeffries buscan el mismo objetivo, era cuestión de tiempo que intentaran matarse el uno al otro. Naturaleza humana. O espectral, depende de cómo se mire.

Los espectros (que se parecen a lo que aparecía de fondo en el depósito de cadáveres de South Dakota del episodio anterior, por cierto. Se me olvidó comentarlo en la review de la semana pasada) no obstante, acaban cumpliendo su función, y “reviven” al Doppelganger. Es entonces cuando, tras la actuación musical de Nine Inch Nails, dejamos la “lógica” a un lado, y entramos en zona Lynch desatado.


En esencia, sabemos desde las temporadas de los 90 que Twin Peaks es una particular forma de lucha del bien contra el mal, narrada al estilo Lynch (que una vez más ha vuelto a demostrar que ha hecho lo que ha querido) En los bosques del pueblo y en esa dimensión paralela comandada por la habitación roja, habitan diferentes tipos de seres espectrales, con diferentes objetivos, y con un origen probablemente extraterrestre por los indicios de aquellas temporadas y por lo que se nos cuenta en el libro de Mark Frost. Dentro de esa especie de “comunidad” de espectros, supongo que podríamos dividirlos en dos bandos: los malos, donde estaría Bob, y los supuestamente buenos, como el gigante.

Partiendo de esa base, Lynch nos ha llevado a 1945, en las pruebas de la bomba atómica norteamericana, y nos ha explicado una especie de mito de la creación a escala reducida, llevándonos a lo que probablemente sea el origen de toda esta historia. Eso sí, siempre a su particular manera. Tras pasar varios minutos viendo explosiones detalladas y partículas colisionar, supongo que el efecto de esos ensayos nucleares se deja notar en esas dimensiones paralelas. Empezando por el lado malo. Si esa especie de gasolinera o tienda habitada por sombras es la representación de “The black lodge”, está claro que las explosiones atraen su atención. Lo suficiente como para que se produzca la creación de Bob (mostrada de forma particular, obviamente. Y seguro que algo de todo esto lo podemos relacionar con lo que vimos en los primeros episodios de la temporada, con esa pareja asesinada en el edificio de Nueva York por una misteriosa sombra)



Este suceso provoca movimiento en su contrapartida, lo que debe de ser “The white lodge”, donde vemos al gigante y a una mujer desconocida. Una campana avisa de que algo ha ocurrido. El gigante observa entonces en una pantalla las explosiones atómicas y la creación de Bob. Hay que hacer algo con lo que contrarrestar ese movimiento. Y la solución parece ser… ¿crear a Laura Palmer? Es lo que parece sugerir esa bola dorada con el rostro de la chica, que vemos cómo es enviada a la tierra a través de la mujer (después de que haya sido pensada/fabricada por el gigante)

De ser esto así, quedaría claro que el “enfrentamiento” entre Bob y Laura Palmer que tuvo a Twin Peaks como escenario no fue ni mucho menos casual, sino la lucha de dos creaciones que estaban destinadas a contrarrestarse. Y en vista de cómo terminó la cosa… ¿es Dale Cooper la última esperanza que tienen ahora en the white lodge para pararles los pies a los principales representantes de the black lodge, que parecen ser Jeffries y el Doppelganger? No sabemos cuál es exactamente el plan de esos dos. El de Jeffries puede que sea llegar al origen de todo, ese the black lodge que parece ser el origen de muchos males. El de Bob… a saber. De esto tenemos que saber más. Y Cooper/Dougie comenzar a espabilar.



La siguiente línea temporal nos lleva a 1956, donde vemos a una joven pareja darse su primer beso. Y también a los espectros (u hombres, aquí desde luego son más corpóreos) que ayudan al Doppelganger llegar a la zona y, con un tipo que pide fuego como principal líder. Y que se pone en plan carnicero cuando llega a la emisora de radio. Allí comienza a transmitir un mensaje, una especie de salmo que provoca el desmayo de varias personas. Incluida la joven de la pareja, que se encontraba escuchando la radio tranquilamente en su habitación. ¿Qué objetivo tiene esto? Pues al parecer, que una extraña criatura salida de un huevo en el desierto se introduzca en el cuerpo de la joven.


¿Quién es esa joven? ¿Es posible que esa joven pareja sean antecesores de Laura, siendo familia de Leland o de Sarah Palmer? ¿Es directamente Sarah Palmer? ¿Es necesario que esa criatura se introduzca en un cuerpo y así dar forma a Bob? ¿Guardará alguna relación con Cooper? Varias preguntas y pocas o casi ninguna respecto a este tema, en un capítulo que termina con ese hombre marchándose de la emisora. 


No sé si Lynch va a continuar los hechos narrados en este episodio en el siguiente o en algún otro (lo que se agradecería) o esto es todo lo que veremos de esos supuestos orígenes. En cualquier caso, un capítulo difícil de calificar y del que sacar cosas en claro, y donde ha primado más la forma de contarlo que lo que se ha contado en sí. Pero que ha sido una gozada. La semana que viene no hay capítulo, así que tendremos que esperar dos para saber cómo continúa esta locura. Bendita locura, eso sí.



COMENTARIOS