Review Prison Break 5x08- "Progeny" y 5x09- "Behind your eyes"


Y llegamos al final del revival de Prison break. Sin duda, ha tenido su componente de nostalgia, eso no es discutible, pero ahora le toca juzgar a cada uno si este retorno ha aportado algo o ha merecido realmente la pena. Supongo que para los que buscaban un final más feliz para la historia, es posible que sí. Pero sentimentalismos y nostalgia aparte, esta nueva temporada de Prison break ha vuelto a demostrar porqué la serie se extendió mucho más de lo que se debió extender, presentando varios momentos de agotamiento (aun siendo solo 9 episodios), sensación que se ha hecho más presente según avanzaban los capítulos.


Los dos últimos episodios de este revival han sido una especie de partida de ajedrez constante entre Michael y Jacob, cada uno intentando acabar con el otro y buscando sorprenderse. La primera fase del plan fracasa cuando Michael consigue llegar a Estados Unidos. Después de ser rescatados del naufragio del barco, Michael y compañía se encuentran en Francia, y Lincoln se ve obligado a recurrir a Luca Abruzzi, el hijo de John, y al que debe dinero, para encontrar una vía con la que volver al país. Michael opta por separar al grupo: Sucre sirve de señuelo cogiendo un vuelo a Nueva York, Whip se va a Chicago y él y Lincoln y Michael montan en un avión privado de Luca, despistando así a Jacob.


Cabe decir que, para ser Michael uno de los terroristas más buscados del mundo, nadie le reconoce ni hace intención de detenerle en ningún momento. También decir lo poco que han aprovechado a Sucre, pues no volvemos a verle después de su ayuda para despistar a Jacob en el avión. Una pequeña aparición más al final hubiera bastado.

Ya en EEUU y tras librarse momentáneamente de Luka gracias a la ayuda de Sheba y C-Note (otro que desparece tras su papel en este engaño, aunque ha sido una despedida más digna que la de Sucre) Michael sigue adelante con su plan. Tras darse cuenta de que Jacob tiene retenidos a Sara y Mike, perpetra un engaño para averiguar el lugar donde están, consiguiendo llegar así hasta la casa de los padres de Jacob… algo que este ya tenía pensado que haría. Así, mientras fuera de la casa Luca sorprende a Lincoln, disparándole, Michael entra y consigue reunirse con Mike.


La suerte para Michael es que la mala conciencia de Van acerca de lo que están haciendo le salva la vida. El sicario ya no estaba muy convencido del verdadero papel de Jacob en todo esto, y tiene ganas de marcharse de esa pequeña organización de la que forma parte, por lo que prefiere hablar con Michael para averiguar que está pasando realmente. Pero Emily (que estaba esperando a Michael haciéndose pasar por Sara) no es de la misma opinión, y no duda demasiado en disparar a su compañero. Michael, ayudado por la verdadera Sara, que se escapa del sótano donde estaba retenida, consigue salvarse, pero ninguno de los dos consigue impedir que Jacob se lleve a Mike. 


Mientras tanto, Whip está apunto de descubrir por qué es la famosa baza de Michael. Tras recoger en el lago Michigan un bote de sangre que no sabe para qué sirve, el joven se encuentra con T-Bag, al que Michael también había llevado allí. Y es allí donde descubrimos que Whip es hijo de Bagwell. Reconozco que no me lo esperaba, pero no deja de ser absurdo buscarle un hijo a T-Bag para un episodio (y más viendo cómo termina la cosa…) Michael sabía que, tras sacarle de la cárcel, darle una nueva mano y reunirle con su hijo, Bagwell aceptaría ayudarle. Y su ayuda es, básicamente, para que se cargue a Jacob, porque sabemos que el grupo de Michael es demasiado decente como para eso. Rocambolesco es poco.


Una nueva reunión de grupo distribuye los objetivos: Whip y T-Bag van en busca del hombre misterioso al que Michael le envió fotos de sus tatuajes, Sara se va a cuidar a Lincoln, que se encuentra herido en el hospital, y él fuerza a Jacob a encontrarse. El comodín misterioso resulta ser un prisionero al que Michael sacó de una cárcel de Barranquilla, y cuya obsesión por el detalle va a resultarles útil. Sara, tras descubrir que Lincoln se ha escapado, interroga a un agonizante Van acerca del paradero de Mike, que se encuentra con el cómplice informático de Jacob. Entre ella y Lincoln, que cierra sus asuntos con Luca Abruzzi, consiguen recuperar al niño. 



Mientras tanto, Michael hace creer a su rival que va al zoo, cuando en realidad se cuela en el despacho secreto que Jacob tiene en la universidad de Ithaca (ojo a cómo entra, tatuándose la cara de Jacob y superando así los scanner. Sin comentarios) y se hace con diferentes grabaciones y discos duros que prueban las diferentes actividades de Jacob. Ambos acuerdan encontrarse en un almacén… donde casi todo lo que sucede es un despropósito. Whip acaba muerto después de que tras un calentón intente matar a Emily, T- Bag mata a Emily, y los federales comienzan a llegar. 

Jacob comienza a perseguir a Michael y este se “deja” capturar… aunque todo tenía un fin. Nuestro amigo de Barranquilla ha creado una réplica exacta de la cabaña en la que Jacob se cargó al subdirector de la CIA e inculpó a Michael. La forma en la que Jacob dispara a Michael pretende ser utilizada por este para probar quien es el verdadero culpable. Algo que, junto al hecho de que la sangre recogida por Whip en el lago Michigan es del subdirector y de que Michael la ha dejado convenientemente en el despacho de Jacob, sirven para que este sea detenido y Michael recupere su nombre y sea de nuevo un hombre libre. 


Así, acabamos con final feliz. Suponemos que C-Note y Sucre están bien. Lincoln acaba con Sheva y Michael puede recuperar su vida junto a su mujer e hijo. Y como colofón final, vemos cual es la petición que Michael le hace al jefe de la CIA (quien como cachondeo final, le ofrece trabajo a Michael) Jacob acaba encarcelado en Fox River… con un T-Bag con ansias de venganza como compañero de celda.

Llegamos así al final de revival que creo que creativamente ha aportado bastante poco a la serie. Sirve para darle un final más feliz, pero ha rizado mucho el rizo, ha sido un guilty pleasure más en los episodios de Yemen y en los de Estados Unidos ha acumulado bastantes despropósitos. No sé si en algún momento FOX querrá hacer una sexta entrega (sus datos, salvo en dos episodios, no han llegado ni al 1 en demográficos, muy por debajo del revival de Expediente X, por ejemplo, que si volverá con más episodios) Personalmente, creo que es mejor que dejen descansar de una vez la serie, una serie que quizá hubiese sido mejor que nunca hubiese vuelto. Pero bueno, hemos tenido 9 episodios para la nostalgia. Hasta siempre, Michael y compañía… o eso espero.




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