Review Nashville 5x12- "Back in the saddle again"


Volvemos al ruedo. Diez semanas después de los acontecimientos que despidieron la midseason de esta quinta temporada, Nashville está de vuelta para continuar por donde lo dejamos. Sí, ya no está Rayna, pero por lo visto en este episodio, parece que hay mimbres suficientes como para que lo visto en los dos episodios posteriores al 5x09, que fueron muy buenos, no haya sido casualidad.

De hecho, de la ausencia de Rayna se derivan varias de las tramas del episodio (y que van a tener continuidad). La familia ha quedado reducida a tres miembros, y cada uno de ellos lo lleva como puede. Deacon se ha involucrado en la dirección de Highway 65, el legado creativo de Rayna, y de momento ya va a tener que hacer que frente a su primera decisión dura. Zach y Bucky chocan en el rumbo que debería tomar la discográfica, algo que el de Silicon Valley no ha tardado en indicarle. Pero mientras Deacon piensa que con un toque de atención es suficiente, Zach piensa en sacarlo de su puesto y “reubicarlo”


Maddie, por su parte, se está volcando en la grabación del primer single de su disco. Algo en lo que también decide involucrarse activamente Juliette, que necesita distraerse después de que su nuevo álbum de góspel haya sido masacrado por la crítica. Y entre ellas también surge la primera discrepancia que les hemos podido ver. En su papel de mentora/manager, Juliette le recomienda cambiar el gancho del estribillo, pues puede ser la diferencia que puede hacer que su single sea un éxito o un fracaso.

Pese a que Juliette esgrime los años de experiencia que tienen en el mundillo, Maddie opina que debería ser fiel a sí misma, algo que le refuerzan Clay (aunque a este le gusta más la versión de Juliette) y Deacon. Finalmente, y tras meditar bien cual elegir, Maddie opta por la versión de Juliette de su canción.


Daphne es la que se está llevando la peor parte. La niña se siente desubicada y triste sin su madre. Su rendimiento escolar ha bajado mucho, hasta el punto de que se encuentra a punto de repetir curso, algo a lo que ella tampoco le da excesiva importancia. El hecho de que, cuando tiene que presentar el proyecto final de historia en el que se juega buena parte del curso, haga novillos y haga amistad con uno sin techo, es la gota que colma el vaso. Deacon la lleva a una terapeuta, que detecta que, más que una fase de duelo, Daphne está pasando por una depresión severa. Deacon y Maddie, como vemos en esa escena en la que Daphne manda a la mierda a su padrastro, van a tener que apoyarla en todo lo que puedan. 

Scarlett y Gunnar tienen que hacer frente al hecho de que, finalmente, el bebé que espera Scarlett es de Damien, algo que deja a Gunnar tocado. Tras reflexionar, Gunnar decide que no quiere perder a Scarlett y le pide que vuelvan a intentarlo, a lo que Scarlett le dice que sí no muy convencida. La verdad es que esta pareja me tiene ya muy cansado, y no creo ser el único. Y a Will de momento le va todo bien, con su relación con Zach yendo viento en popa.

Buen retorno de Nashville, que promete una segunda mitad de temporada interesante. 


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