El Ministerio del Tiempo 3x01 - Con el tiempo en los talones

“Al final siempre aparece alguien”. Al final siempre aparece El Ministerio del Tiempo. A RTVE le ha costado dar luz verde a la tercera temporada de la serie de Javier Olivares, incluso para encontrarle un hueco en la parrilla. Sin embargo, por fin reabre sus puertas con una despedida, una bienvenida y muchas aventuras intertemporales. Pero sobre todo, con los ministéricos.

El rescate de Netflix

Los lunes Seriéfilos El Ministerio del TiempoA pesar de la relevancia crítica, la aceptación de la audiencia y los logros internacionales, TVE y el gobierno continúan tirando piedras contra el tejado de la ficción televisiva nacional. Cancelaciones, aplazamientos, cambios de programación, por no hablar del infame horario con el que castiga a productos y espectadores, son las nuevas formas en las que se “incentiva” la cultura. Por fortuna, la audacia, lealtad e insistencia ministérica, tomando forma de audiencia social y trending topic, le han sacado los colores al ente público, que se ha visto casi obligada moralmente a continuar apostando por la serie. 

En esta ocasión, y en vistas a un futuro desplante de la cadena, Netflix se une al proyecto para insuflarle fuerzas anímicas y económicas. Y eso se reflejará en el diseño de producción, localizaciones y ambientación de toda la nueva temporada. Ya lo hace en “Con el tiempo en los talones”, un ambicioso inicio estético de esta tercera entrega. La plataforma digital se une en calidad y suerte de coproductora y distribuidora, pues tras el último capítulo de esta temporada, todos los episodios estarán disponibles en ella para su visionado. 

De esta forma sutil, se produce el curioso y paradójico acontecimiento industrial del hermanamiento entre una cadena pública y una plataforma digital de pago. La fórmula combina la visión y ambición de Netflix con el asentado posicionamiento y alcance de TVE, y esperemos que resulte en éxito y aplicable en el futuro. 

De momento, El Ministerio del Tiempo ha comenzado la temporada con más de 2. 180.000 espectadores y aproximadamente un 12% de share y una tercera posición entre los trending topics mundiales. 

A rey muerto, rey puesto… y reina que debería serlo

Los lunes Seriéfilos El Ministerio del TiempoTras hacer malabares en la agenda para combinar los rodajes de Mar de plástico y El Ministerio del Tiempo, Rodolfo Sancho abandona la segunda dejando un hueco a ocupar en el trío protagonista. La noticia, rumoreada desde hace meses, y confirmada hace no tantos, no sorprendió demasiado a la comunidad ministérica. Muchos lo sientieron, pero otros muchos incluso se alegraron ante la perspectiva de prescindir de un personaje que, aunque identificable, había quedado estancado narrativa e interpretativamente. 

La despedida de Julián es solemne, sentida y emotiva. Olivares le dedica la intro del episodio, en un movimiento arriesgado que puede no cautivar a espectadores primerizos, pero que está dedicado a los seguidores más fieles. El cierre de la trama para este personaje es lógico y coherente y, por motivos prácticos y dramáticos, no da opción a una reincorporación. 

El sustituto lógico de Julián es Hugo Silva como Pacino, que ya cautivó a los fans en su intervención en la segunda temporada. Así, intentará ocupar el lugar de Julián a efectos de trama, aunque nunca lo logrará completamente en el corazón de los personajes o de la audiencia. 

De esta forma, y con la intención de conseguir una rápida e indolora transición entre personajes, Pacino se convierte en protagonista de “Con el tiempo en los talones”, usurpando, esperemos que momentáneamente, el carácter coral de la serie y el lugar de una Amelia afligida por la pérdida de Julián. Ella, por cuestiones que además se adecúan a su arco de personaje, debería convertirse en la legítima heroína que demanda la serie y la industria televisiva española.

Un tiempo in-discreto

Los lunes Seriéfilos El Ministerio del Tiempo
“Con el tiempo en los talones” es un capítulo para fans empedernidos y cinéfilos. Un movimiento algo arriesgado, pues el guión se encuentra empapado de una referencialidad, que quizás alejó a más de un espectador inexperto o poco familiarizado con la obra de Hitchcock. Sin embargo, esas constantes referencias, esencia misma de la serie, traspasan las pantallas y aluden a otras cuestiones contemporáneas. 

“Con el tiempo en los talones” es un fantástico homenaje al cineasta, un auténtico despliegue de medios e ingenio audiovisual. El diseño de vestuario, el atrezo, la banda sonora, la iluminación, el uso del color y, en general, toda la puesta en escena del capítulo están profundamente inspiradas en obras como Vértigo, La ventana indiscreta o Psicosis. Los guiños a estas películas son constantes y acertados. Incluso la misma estructura narrativa del capítulo se articula en torno al concepto de mcguffin, y la posterior explicación de la trama a través de flashbacks. 

A pesar del delicioso detalle con el que se ha pensado y diseñado el capítulo, supone un comienzo discreto y contenido para El Ministerio del Tiempo. Se echa en falta esa picardía, irreverencia y humor ácido que tanto caracteriza a la serie y que cautiva a miles de fans cada semana. Incluso el ritmo ha resultado más pausado de lo habitual.

Este primer capítulo de la temporada cumple con su función: cierra tramas y personajes de la temporada anterior, presenta a nuevos personajes, asienta el punto de partida de los protagonistas y plantea la trama horizontal. Ésta, apunta de nuevo a una conspiración internacional por hacerse con los secretos del ministerio, imitando o continuando el esquema de la segunda temporada. 

Los lunes Seriéfilos El Ministerio del Tiempo
Con “Con el tiempo en los talones” El Ministerio del Tiempo demuestra estar ávida de aventuras, de querer más, de ampliar sus fronteras y de ser intrépida y no amedrentarse. Demuestra su ingenio, su valentía y osadía por ofrecer un producto rompedor, trasgresor y original. Una serie que no busca el share, sino que tiene por meta el redefinir los límites de la televisión española y elevar el objetivo cultural. El Ministerio del Tiempo es una serie indiscreta, a la que a veces se le queda pequeño su propio mercado. 

Al final siempre aparece El Ministerio del Tiempo. ¡Bienvenidos a la historia! ¡Bienvenidos al tiempo!


COMENTARIOS