Crítica: "La momia" (2017), de Alex Kurtzman


Se puede empezar mal una saga. Y después tenemos lo que ha hecho Universal con esta  nueva versión de “La momia”. Por hacer una llamada al optimismo, es casi imposible que el resto de cintas del Dark Universe (si es que hacen más de dos o tres) no remonten el vuelo, porque con estos cimientos es algo que no es nada difícil.

Esta nueva versión/reboot no es solo un mal inicio de universo cinematográfico, sino una mala película en general, porque no acierta en nada de lo que quiere proponer. Es una cinta que no tiene claro lo que busca ni el tipo de película que quiere ser, quedándose en tierra de nadie y haciendo imposible establecer un tono con el que poder seguirla. Ni imita bien el terror clásico, ni es una comedia de aventuras graciosa. Por no ser, salvo un par de escenas, no es ni una película de acción vistosa.



La película se muestra indecisa en todas estas facetas, de manera que al final queda como un producto vacío y sin tono que se encuentra en tierra de nadie. Parte de ello la tiene un humor absurdo e infantil que en esta película directamente no pega, dando momentos que son de vergüenza ajena. Y si ya la parte cómica era un desastre, cuando podía haber una escena con un tono más oscuro que levantara un poco el nivel, es arruinada en casi todas las ocasiones por introducir también ese humor absurdo, por lo que al final la película fracasa en los dos aspectos que intenta aunar. Sobra decir que en ese sentido, sin necesidad de remontarnos al clásico de Karloff, que las cintas de Sommers podrán gustar más o menos, pero tenían muchísimo más claro lo que querían mostrar y lo hacían con más acierto.


Las escenas de acción, por su parte, no aportan nada especial tampoco. No hay ninguna que brille especialmente por su espectacularidad (quizás la del avión por momentos) y ni el montaje ni la poca inspirada dirección de Alex Kurtzman sirven precisamente de ayuda. 


En cuanto al reparto, no estaba mal escogido, al menos sobre el papel. Pero Tom Cruise y Russel Crowe están tan sobreactuados y risibles que consigue que la mejor parada salga sea sin dudas Sofía Boutella, con una momia que no da para mucho como personaje, pero que al menos no tiene un mal diseño. Annabelle Wallis se dedica a ser la acompañante florero de Tom Cruise, porque tampoco le dan papel para mucho más (en general, la presencia femenina en esta película se limita a intentar sexualizar en la medida de lo posible el personaje de Boutella y a limitar al de Wallis al de interés romántico/florero) Y lo del personaje de Jake Johnson es sencillamente ridículo.

En resumidas cuentas, a esta nueva versión de “La momia” hay pocos aspectos positivos que le acompañen. Mal rodada, sin buenas escenas de acción que llevarse a la boca, y con una ausencia de tono que hace que no te la tomes en serio cuando intenta ser oscura y que sea excesivamente ridícula cuando intenta hacer gracia. Si a eso le sumas a unos protagonistas sobreactuados con un elevado número de diálogos ridículos, de manera que a veces parece que está en una comedia propia de hace 20 años, te da como resultado una cinta tremendamente floja (hasta se hace larga) que pierde todas la comparaciones con sus anteriores versiones y que construye unos cimientos muy débiles para el Dark Universe de Universal (si es que finalmente tiene lugar), que desde luego no ha podido empezar con peor pie. 

Nota: 3/10

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