Review The 100 4x09 "DNR" y 4x10 "Die All, Die Merrily"


Después del parón de mitad de temporada, The 100 volvió a la carga con el noveno capítulo de esta cuarta entrega titulado “DNR” ("Do Not Resuscitate"), el cual hace referencia a la orden médica que ofrece al paciente el control sobre su propia vida. En este episodio se tratan diferentes temas de interés como la mortalidad y la importancia de tomar el control en diversas situaciones, sin embargo, algunos de estos aspectos se han retratado de forma muy superficial, como sigue sucediendo en los siguientes capítulos de esta temporada. ¡Pasemos a analizar!

Empecemos por el grupo suicida de Arkadia. Qué mejor título para representarles que el elegido para este episodio. Jasper (Devon Bostick) es el cabeza de este grupo, tal y como esperábamos que sucediera teniendo en cuenta la dirección que estaba tomando el personaje esta temporada. El joven ha perdido toda esperanza y se niega a sobrevivir encerrado en el búnker durante los próximos 5 años. Pero Monty (Christopher Larkin) no solo está decepcionado con su mejor amigo sino también con Harper (Chelsey Reist), quien al parecer también se ha rendido. No es que no entienda las motivaciones de la chica a la hora de unirse al grupo pero dado que no se ha profundizado suficiente en su historia me resulta una decisión poco creíble y forzada por el guión para establecer un nuevo conflicto entre ella y Monty. A diferencia de este, Bellamy (Bob Morley) acepta la decisión de Jasper y se despide de este con una escena que nos deja en un mar de lágrimas.

Mientras tanto, Raven (Lindsey Morgan) tampoco encuentra sentido alguno a vivir en el bunker ya que su cerebro se está deteriorando rápidamente. Alucinaciones de Becca (Erica Cerra) la convencen para construir su propio traje, ir al espacio y “flotarse” ella misma. Y es su trama, una semana más, la que más me ha gustado de este episodio. La joven nos rompe el corazón en mil pedazos cuando le hace saber a Murphy (Richard Harmon) que no irá con sus amigos al búnker. La compleja relación que tienen estos dos personajes nos hace estremecer de nuevo con esta emotiva despedida, en la que queda patente cuánto ha madurado su amistad, además de las ansias de volar de Raven y el deseo de supervivencia de Murphy.


En el búnker también hay complicaciones.
Abby (Paige Turco) le revela a Clarke (Eliza Taylor) que la sky people tiene un nuevo pacto con Indra (Adina Porter): trikru y skaikru compartirán el refugio. Este nuevo acuerdo viola los términos de su acuerdo con Roan (Zach McGowan) y efectivamente este se siente traicionado. Sin embargo, el rey de Azgeda confía en la palabra de Clarke cuando esta le asegura su desconocimiento de la situación y accede a llegar a hablar con Indra. Y aquí es cuando para mí la trama pierde sentido. Como se veía venir, a falta de Comandante que los guíe, los clanes no llegan a ningún acuerdo y prefieren continuar en guerra. Se supone que quedan tan solo unos pocos días para que llegue el apocalipsis y los grounders solo están preocupados por matarse unos a otros. ¿Qué lógica es esa? Ya hemos tenido bastantes guerra entre clanes durante toda la serie ¡Relajaos un poco! Y renovad ideas, por favor.

Pero mi crítica a los guionistas no termina aquí. Cuando vimos a Clarke inyectarse la sangre nocturna en el capítulo anterior, me imaginé que tarde o temprano esto tendría relación con la llama. Y así es. Con la intención de evitar una guerra, la joven solicita ayuda a Gaia (Tati Gabrielle), la guardiana de la llama, y convoca una ascensión para convertirse en Commander. A pesar de que entiendo las motivaciones de Clarke, en mi opinión es un despropósito que una chica adolescente que lleva poco más de un año en la Tierra pretenda liderar un pueblo y una cultura que desconoce totalmente. Gracias, Roan, por detener la ceremonia y ser la voz del espectador. Mi frustración en relación a esta trama es la siguiente: ¿por qué hacer que la protagonista de la serie cometa los mismos errores una y otra vez? ¿No se supone que aprendió a compartir el liderazgo y dejarse aconsejar por sus amigos al final de la temporada anterior y durante los primeros episodios de esta? ¿Por qué vuelve a tener el control ella sola sin que los personajes la cuestionen ANTES de tomar decisiones de tanto peso? Parece ser que los guionistas se han quedado estancados en la evolución de Clarke y es algo que necesitan solucionar de cara a la quinta temporada.

Finalmente, los grounders deciden convocar un cónclave: un guerrero de cada clan luchará en batalla a muerte y el superviviente se quedará con el búnker. Pero la skaikru no cuenta con un guerrero que garantice su supervivencia, o eso creen Clarke y Bellamy hasta que Octavia (Marie Avgeropoulos) aparece por las puertas de Polis dispuesta a luchar.

Así pues, en “Die All, Die Merrily” los representantes de cada clan se combaten cuerpo a cuerpo en una batalla al más puro estilo The Hunger Games. La joven de los Blake es consciente de que no está en igualdad de condiciones al resto de combatientes, sobre todo de Luna (Nadia Hilker), quien después de la crueldad vivida en el laboratorio de Becca se muestra más que dispuesta a ganar y evitar la perpetuación de la especie humana. La preparación de Octavia no es equiparable ya que Luna cuenta con la experiencia del anterior cónclave, por lo que Bellamy le recuerda a su hermana quién era en el Arka: la chica que se escondía bajo el suelo. Así pues, Octavia solo tiene que esconderse durante la batalla para matar al último combatiente.


La primera cara conocida en caer es
Ilian (Chai Hansen). El joven intenta aliarse con Octavia pero acaba siendo asesinado por Echo (Tasya Teles), a quien ya sabemos le gusta jugar sucio e interviene en el combate de forma ilícita para derribar participantes. Bellamy intenta detenerla y es entonces cuando Roan los descubre y termina por prohibir a Echo la entrada al búnker en el caso de que Azgeda gane. En ese momento Octavia escucha una conversación entre su hermano y el rey que parece ablandar su corazón. ¡Ya queda menos para la reconciliación de los Blake!


La segunda pérdida y no menos dolorosa es
Roan. La lluvia ácida juega en favor de Luna en este caso, ya que su sangre nocturna le permite resistir la pelea contra el icer y aniquilarlo antes de dirigirse hacia Octavia. Finalmente, la terrícola muere a manos de la pequeña de los Blake, que acaba explotando su habilidad de esconderse para sorprender a Luna en el último momento y acabar con ella.

Octavia es la ganadora del cónclave y, por lo tanto, la sky people tiene acceso al búnker. Sin embargo, la joven confiesa que no luchaba solo por su clan sino por la supervivencia de la raza humana. Su manifiesto pacifista, en el que queda latente la influencia de Lincoln (Ricky Whittle), deja claro que ahora todos son un mismo clan y el refugio será compartido por todos. La sorpresa viene cuando descubren que Clarke y Jaha (Isaiah Washington) han tomado el búnker. Bellamy se muestra más que decepcionado con su amiga. Te entendemos, Bellamy. Clarke no solo ha traicionado a los grounders, sino que no ha confiado en Octavia y la ha abandonado, junto a Indra y Kane (Henry Ian Cusick). Oops, ¿qué pensará Abby de esto?

De nuevo, vemos cómo la protagonista actúa por su cuenta y no confía en sus amigos durante la toma de decisiones. Y no solo eso, sino que el guión la ha aislado de ellos por completo. ¿Por qué no vemos a Clarke sentir ningún tipo de emoción por su amiga Raven tras decidir quedarse atrás en el laboratorio? ¿O por Jasper, Monty y Harper, quienes aún se encuentran en Arkadia y están en peligro? Espero que los guionistas hayan decidido alejarla de este tipo de situaciones emocionales por algún tipo de razón que acabaremos conociendo en los últimos capítulos de la temporada.

Para terminar, me gustaría señalar que a pesar de que muchos apostábamos por Octavia, no queríamos perder a personajes que habían logrado hacerse hueco en nuestro corazones. Roan, Luna e Ilian... Yu gonplei ste odon.



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