American Gods: Fuller Unchained


"¿Qué cojones estoy viendo?"

Esta pregunta rondaba mi cabeza, una y otra vez, mientras veía el primer capítulo de American Gods. Aparentemente estaba viendo el regreso a casa de un tipo llamado Shadow Moon, tras salir de prisión. Digo aparentemente, porque en pantalla no dejaban de aparecer matanzas vikingas, mujeres de vagina hambrienta, trucos de magia y algo en una limusina, que no sabría explicar.

No me malinterpretéis, a mí esta primera dosis de American Gods me dejó alucinado y con ganas de mucho más. Es como una droga que estimula todos tus sentidos, aunque realmente no entiendas mucho de lo que está pasando. Quizás ésto se deba a que nunca me he enfrentado a la obra de Neil Gaiman, algo que sí parece haber hecho el resto de la humanidad.

El hecho es que el estilo excesivo y obsceno de Bryan Fuller, que aquí parece que va a estar más desenfrenado que nunca, encaja a la perfección con la historia tan potente que tiene entre manos. Entiendo que a muchos, el hecho de que la serie esté bajo su mando, os echará para atrás, pero hacedme caso y dadle una oportunidad, creo que no os arrepentiréis.



Otro punto a favor de esta serie es el estupendo reparto que han conseguido reunir, encabezado por gente como Peter Stormare, Pablo Schreiber, Gillian Anderson y el gran Ian McShane, como amo y señor de la función.

Mucho se tendría que torcer la cosa, para que American Gods no se convierta en el bombazo de la temporada. Lo único que podría echar todo por tierra es el estilo Starz, con toda la sangre falsa y la cutrez que conlleva. Algo que a otras de sus series, como Ash vs Evil Dead, les viene fenomenal, pero que a American Gods puede pesarle a la larga.




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