The Son: Entre pozos petrolíferos y balas mexicanas


Eli McCullough quiere entrar a toda costa en el floreciente negocio petrolífero, pero para conseguirlo tendrá que resolver un sinfín de problemas. Tierra de la que es imposible extraer una gota de petróleo, la sangrienta revolución mexicana o la constante amenaza india, son sólo algunos de los obstáculos que deberá superar, para ser el hombre más poderoso de la frontera tejana.

Basada en la novela homónima de Philipp Meyer, que ejerce también de guionista, AMC nos trae esta miniserie de diez capítulos, ambientada en plena revolución mexicana. Para ello no han dudado en contar con una de las caras más conocidas de Hollywood, Pierce Brosnan, al que han rodeado de un reparto bastante sólido, entre los que destacan actores como Zahn McClarnon (Fargo) o el español Carlos Bardem, que interpreta a Pedro García, el mayor rival de Eli.

Según palabras del propio Bardem, la historia guarda cierto paralelismo con la situación actual de EE.UU., en la que una capa de odio y racismo lo impregna todo, aunque tras ella se oculta algo tan simple como la pura codicia.


AMC ha puesto especial interés en que la ambientación de la serie esté extremadamente cuidada, asesorados por historiadores, pero sobre todo se ha buscado erradicar el famoso whitewashing. Es por ello que encontraremos una gran variedad de acentos y rasgos, que harán más creíble la historia que nos estan contando.

Pero a pesar del cuidado que se ha puesto en estos aspectos, además de contar con un apartado técnico brillante, The Son se ve lastrada por su excesiva dependencia de los clichés y convencionalismos típicos del género. Todo lo que vemos y los personajes que nos presenta este primer capítulo, nos suenan. Los hemos visto en docenas de westerns y sabemos cual va a ser su evolución. 

Aun así, The Son cuenta con los suficientes elementos interesantes, como para darle una oportunidad al resto de capítulos. En unas semanas sabremos si hemos encontrado petróleo o si la serie esta tan seca y vacía como las tierras de Eli McCullough. 
 


 

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