Review Prison Break 5x02- "Kaniel Outis" y 5x03- "The liar"


Seguimos adelante con el revival de Prison Break en dos nuevos episodios que han girado en torno a Michael, su alter ego Kaniel Outis y su moralidad, puesta en entredicho.

Obviamente nadie se lo había tragado, pero Michael Scofield sigue siendo Michael Scofield. Por lo que hemos podido saber a raíz de las conversaciones con su compañero Whip, Michael fue reclutado por el gobierno y convirtió su habilidad para fugarse de cárceles en una especie de profesión, cumpliendo varias misiones de ese estilo en diferentes países. Por lo que parece Ogygia es una de esas misiones, donde su objetivo era sacar de la prisión a Abu Ramal, el líder del frente islámico. Pero algo debió de ocurrir en el proceso, y Michael y Whip quedaron abandonados a su suerte en la prisión. Michael planea ahora escapar junto a sus compañeros de celda (Whip, un coreano drogadicto, y un joven al que le han echado 20 años por homosexualidad) dejando a Abu   en la cárcel, aunque sigue manteniendo una buena relación con él por conveniencia. Kaniel Outis es, pues, un alter ego que Michael ha adoptado para la misión, de ahí que en todos los registros del gobierno, Kaniel y Michael sean la misma persona.


En Yemen las cosas están bastante calientes. El frente islámico se está apropiando de la ciudad poco a poco y eso no es bueno para ninguno de nuestros protagonistas. Con la fuga pendiendo de un hilo, Michael ha tenido que recurrir a la ayuda de su hermano en el exterior. Con el acceso al techo de la prisión cubierto, el siguiente paso son los focos, así que la primera misión de Lincoln ha sido encontrar al jeque de la luz, para lo que ha tenido que sobornar a Sheba para que los ayude. El jeque de la luz es el encargado de los sistemas eléctricos de la prisión, y, casualmente, también es el padre de uno de los compañeros de celda de Michael, Sid. Tenía que ayudarles con la fuga, pero tuvo que ausentarse para ir a ayudar a su hija, retenida junto a los niños a los que enseñaba en una casa de los suburbios. Tienen que pasar por varios apuros hasta llegar allí: sobornar a los guardias, esquivar a un miembro del estado islámico obsesionado con Sheba, más miembros del estado islámico a los que tienen que distraer y una persecución en coche, pero acaban saliendo todos a salvo de allí.

Tras resolver lo del jeque, Lincoln, C-Note y Sheba reciben otro mensaje de Michael (vía aviones de papel que les manda a unos niños que juegan cerca de la prisión) en el que descubren que Michael tiene un taller en un punto de la ciudad con casi todo lo necesario para marcharse de allí. Mientras C-Note se encarga del taller y de la red eléctrica junto al padre de (nombre), Lincoln y Sheba se encargan de conseguir pasaportes para todos una vez la fuga se realice. Pero el stalker de Sheba les tiende una emboscada de la que consiguen salir, aunque heridos. Pero donde las cosas acaban saliendo peor es en Ogygia. Tras recibir la señal de que, una vez recuperado el jeque de la luz, la fuga se reactivaba, Michael urde una estratagema para poder escapar de allí sin Abu Ramal. Para ello, se pelea con Whip (que ha empezado a dudar de él y teme que el personaje de Kaniel le haya devorado) y aprovecha para robarle el reloj al equivalente a Bellic de la prisión. Cuando el hombre se da cuenta, registra primero la celda de Michael y luego les encierra a todos, algo que les viene perfecto. En cuanto las luces se apagan, Michael arranca la fuga. 

Pero como pasa siempre con los primeros intentos de escapar, fracasa. Un par de hermanos que se habían enterado de la fuga quieren sumarse, el grupo de Abu Ramal se entera de la traición de Michael y van a por él y los guardias van a por el grupo de Abu Ramal. Se juntan todos a la vez y claro, se acaba liando. Conclusión: el grupo de Michael es detenido en la azotea y llevado a aislamiento, con Abu Ramal amenazándole de muerte por la traición. Ante esta perspectiva, Michael graba un video para Sara diciéndole que todo esto lo hizo por ella (¿habría chantaje del gobierno al respecto?) y que si muere, le entierren como Michael Scofield. Tranquilo Michael, que a la segunda irá la vencida.


En Estados Unidos, mientras tanto, a Sara se le han complicado las cosas. Después de recibir un video de Lincoln en el que ve a Michael en Ogygia, Sara acude al departamento de estado para denunciar su caso, aunque acaba teniendo una reunión con Kellerman al respecto. Para ellos Kaniel es Michael y viceversa (y además, hay un video en el que aparentemente se ve a Scofield asesinando a un agente de la CIA, pero ya sabemos cómo va esto) Mientras tanto, los que vuelven a la carga son el dúo que atacó a Lincoln y Sara, que al parecer siguen las órdenes de un tal Poseidón (¿es demasiado tópico sospechar del marido de Sara, verdad?) y están intentando averiguar el paradero de Michael. Sara ya tiene que jugar al despiste con ellos después de que visite una tienda de telefonía para averiguar quién ha hackeado su teléfono móvil (al final resulta que ha sido ella misma, por lo que todo apunta a Kellerman). Con el objetivo de esclarecer todo esto, Sara forma una improbable alianza con T-Bag.

Han sido dos episodios distraídos, pero a estas alturas ya es difícil que la serie pueda sorprendernos con algo. Otra fuga, de la que ya conocemos los tempos, más o menos los mismos recursos argumentales… y la nostalgia está bien para un rato, pero hay que saber sostenerla. De momento esto me está recordando a la temporada de Sona, que no es que sea una señal demasiado buena, pero al menos estamos teniendo ritmo y como producto distraído cumple. Ahora toca esperar al siguiente movimiento de Michael. 


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