Crítica: "Power Rangers" (2017), de Dean Israelite


Hacer una película de los “Power rangers” no era tan sencillo como parecía. Hemos de tener en cuenta la baja calidad y el mamarrachismo que caracterizaba a la serie original que alcanzó su mayor éxito en los 90. A ver cómo adaptabas ese material a la época actual sin fracasar en el intento. Y, sin embargo, Dean Israelite ha conseguido realizar una cinta bastante decente con ello.

Jason, Kimberly, Billy, Zach y Trini. Siempre les conocimos por los colores de los rangers a los que representaban, pero nunca supimos nada de ellos realmente como personas. La cinta le pone remedio a eso, y, para ello, “sacrifica” la primera hora y veinte de metraje, no yéndose rápidamente al terreno de la acción, para darles algo de trasfondo a los personajes. Si, lo hace mediante un drama adolescente nada original y tópico (problemas familiares, problemas en el instituto, problemas para relacionarse, etc), pero tampoco podemos pedirle peras al olmo en este sentido. Al menos, han dejado de lado todo lo posible las escenas que transcurren en el instituto, limitándolas al aula de castigo donde se conocen varios de los personajes, lo que, junto a las personalidades de los protagonistas, nos trae ecos de “El club de los cinco”. Cinco personas que se sienten marginadas por diferentes motivos dentro de sus propias vidas, y que acaban encontrando en la mutua compañía del resto una extraña forma de familia.
 
Tanto como inicio de una posible franquicia si la taquilla acompaña, como en el caso de la propia cinta en sí, creo que es algo que la película necesitaba. Ese prólogo con el Zordon de Bryan Cranston, junto con el hallazgo de las monedas alienígenas que les otorgarán sus poderes (no creo ser el único al que esta parte le ha recordado a “Chronicle”) son el preludio necesario a toda la fase de entrenamiento donde poco a poco se establecen las relaciones entre ellos y donde deben sacudirse la sensación de que la misión que se les ha encomendado les queda demasiado grande. De esa forma, se consigue que cuando llegamos al tramo final, donde empieza la acción, la satisfacción es mayor al conocer mínimamente quien se encuentra bajo las armaduras.
La película cuenta también con todo aquello que el fan ha ido a ver. Metamorfosis, Villanos gigantes, Zordon, Alpha 5, los zords… todo listo para el disfrute y para la barra libre de nostalgia. Pero eso sí, servida de mejor forma de la esperada. En cuanto al reparto, los cinco jóvenes protagonistas cumplen bien con sus papeles. Es un acierto haber cogido a actores prácticamente desconocidos. Elizabeth Banks y sobretodo Bryan Cranston son los integrantes más conocidos del reparto, y ambos cumplen bien: Elizabeth Banks se nota que se lo ha pasado muy bien dando vida a Rita Repulsa (que ojalá hubiera tenido más escenas) y Bryan Cranston es una muy buena elección para Zordon.
La nueva versión de “Power Rangers” proporciona así dos horas de entretenimiento sin complicaciones. Si bien es cierto que mejorar la serie no era muy difícil, se agradece el esfuerzo de intentar darle cierto trasfondo a los personajes y a sus motivaciones, cumpliendo además en el apartado visual y en todo lo que el fan espera ver en la película. No sé si la taquilla dará para secuelas (hay una escena tras los créditos que ya da alguna muestra de lo que veríamos en una segunda parte) pero si las hay, que cuenten conmigo.

Nota: 6/10

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