Crítica: "La Excepción a la Regla" (2016) de Warren Beatty


En un día cualquiera por allá en la década de los 70 un joven Warren Beatty coincidió en la recepción de un hotel con el excéntrico billonario Howard Hughes, Beatty quedó tan fascinado por el personaje en cuestión que desde ese instante quiso interpretarlo en la pantalla grande. Es así como el actor y director pasó casi cuarenta años desarrollando la idea que acabaría siendo La Excepción a la Regla.

Después de 15 años sin participar en el reparto de una película y casi 20 sin dirigir (sus trabajos más recientes como actor y director fueron en Enredos de Sociedad, 2001 y  Bulworth,1998 respectivamente) Warren Beatty decidió abandonar el largo hiatus para producir, dirigir, escribir y protagonizar La Excepción a la Regla una ingenua comedia romántica que se centra en Howard Hughes y dos de sus empleados: Marla, una aspirante actriz y Frank, un chofer. La historia florece a raíz de que Hughes (conocido por su infinita cuenta bancaria, su excentricidad, su afición por los aviones y su devoción a la industria del cine) contrata -algo que aparentemente hace a menudo- a un grupo de jóvenes aspirantes a actrices cuyo único requisito es no mezclarse sentimentalmente con ningún otro empleado del magnate. Para nuestra protagonista, Marla, eso no parece ser una tarea difícil porque la joven muy arraigada a su religión se apoya en el celibato. Sin embargo cuando Marla conoce a Frank, un joven bastante educado y su chofer particular las cosas se complican bastante para los dos. La atracción entre Marla y Frank siempre está latente y llena de obstáculos desde las creencias religiosas de ambos jóvenes hasta las reglas en sus trabajos que de romperlas le podrían costar su sueño de ser una estrella de Hollywood a ella y sus deseos de superación a él. Si todo esto no es poco, el mismísimo Howard Hughes se entromete -intencional o no- y termina por conjugar el trío amoroso de la historia.

Al iniciar la película un cartel nos advierte que la historia se basa en hechos reales y que los nombres de los involucrados han sido cambiados pero la verdad es que lo que estamos a punto de ver ya nos lo han contado decenas de veces. La chica buena que se niega a darle una oportunidad al chico bueno pero acaba aceptando al hombre malo para luego arrepentirse o el chico bueno se enamora de la chica prohibida a tal punto de arriesgar su futuro por ella. La Excepción a la Regla es un loop de clichés del género rom-com que hemos visto hasta el cansancio contados con una dosis más amplia de ingenuidad (vista a través de la pareja protagonista) y ambientados en el Hollywood de los años 50. Más allá de un guión bastante plano cabe destacar el trabajo de sus actores que hacen lo mejor a pesar de tener poco material para dar juego. Lily Collins jamás ha estado tan encantadora, Alden Emmerich nos hace ver que el era la elección precisa para da vida al introvertido Frank y Warren Beatty quien jamás decepciona cumple con creces su interpretación de Hughes en las últimas décadas de su vida.

La música que evoca el espíritu clásico de Hollywood se conjuga muy bien con lo que vemos en pantalla: enormes platós, carteles gigantes de cine y un vestuario de ensueño, los vestidos de Lily Collins y su parecido físico crean cierta similitud con Audrey Hepburn. La Excepción de la Regla no es más que una comedia romántica de manual que aunque busca homenajear al cine clásico se queda solo en intenciones y que tal vez pueda ser disfrutada por aquellos que son muy amantes del género. Tal vez.

5/10

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