13 Reasons Why: Habla del suicidio pero también de otros problemas entre los jóvenes y por eso es una serie importante de ver


Si hay algo que caracteriza a Netflix además de sus insaciables ganas de apoderarse del mundo es el singular hecho de que, sin importar cuanto éxito genere una de sus producciones originales, la plataforma jamás dará a conocer las cifras exactas de su alcance. En solo dos ocasiones ha roto las reglas: cuando estrenó Bestias sin Nación y hace pocas semanas cuando se conoció que las películas originales de Adam Sandler han sido reproducidas un total de 500 millones de horas, siendo estas las producciones más vistas en la plataforma. Ambas revelaciones están vinculadas directamente al apartado cinematográfico dejando el desenvolvimiento de las series en un completo misterio. O quizás no tanto. Si Netflix no habla, lo hará alguien más. El éxito alcanzado por series como The Crown se ha medido por su positiva recepción en premios como Globos de Oro mientras que otros trabajos como Stranger Things y recientemente 13 Reasons Why han sacudido la cultura pop; de hecho se dio a conocer que la serie de Selena Gomez ha sido tuiteada más de 3 millones de veces en menos de un mes, siendo la producción televisiva más comentada en la red social en lo que llevamos de año.

Por 13 Razones es la historia de Hannah Baker una adolescente de 17 años quien se suicida pero antes de hacerlo decide grabar varias cintas de audio donde explica por qué y por quiénes lo hizo. Cuando las grabaciones llegan a manos de los responsables, las vidas de cada uno comienzan un viaje en espiral. El suicidio adolescente es, desde luego, un tema bastante delicado y cuando una serie de este índole causa un impacto cultural tan abrupto, como lo está consiguiendo ahora mismo, el debate no se hace esperar. Reflejar el tema es necesario pero ¿la serie ha sabido abordar el tema adecuadamente? ¿glorifica el suicidio? Las opiniones están divididas y han abierto discusiones respecto al tema. Pero si en algo debemos estar de acuerdo es el hecho de que 13 Reasons Why no se limita a un solo conflicto, se convierte en un abanico con diferentes problemas que afectan a la juventud mundial y que también son necesarios de exponer y debatir. Es allí donde triunfa y se convierte en una serie importante de ver.

Advertencia: A partir de este momento, el contenido del material está lleno de spoilers.


EL MAL USO DE LA TECNOLOGÍA

De todas las razones que expone Hannah Baker, hay dos que comparten fondo: la foto en el parque y la foto con Courtney. Ambos son momentos privados que acaban siendo de dominio público. La primera gracias a que Justin, quien toma la foto, permite a su amigo Bryce difundirla y la segunda gracias a Tyler, un acosador empedernido que fisgonea la privacidad de Hannah. Los tres chicos exponen la intimidad de nuestra protagonista siendo un claro reflejo de la falta de respeto y valores que padecen pero hay algo que se escapa del comportamiento de estos individuos y es el mal uso dado a la tecnología y/o a las redes sociales. Se convierten en un arma de doble filo permitiendo que nuestras vidas sean más fáciles a la misma magnitud que podemos indagar (y estropear la de otros). Nos hemos convertido en una sociedad de acosadores cita Hannah y no le falta razón.

LA FALTA DE COMUNICACIÓN

Últimamente para muchos es más fácil escuchar y creer que escuchar e investigar o escuchar y discutir. Pasa a menudo con noticias falsas que saltan en internet a diario y también le sucedió a Hannah Baker. Cuando el nombre de Hannah apareció junto al superlativo "Mejor Trasero" en una infame lista creada por Alex, para Jessica (novia de este y mejor amiga de Hannah) fue más fácil sacar conclusiones apresuradas y culparla de todo. Jessica dio por hecho los rumores y sacando conjeturas apresuradas acusó a su amiga de haberle quitado a su novio, siendo incapaz de escuchar el otro lado de la historia, el lado de Hannah. Saber cosas está bien, dar por hecho que lo hacemos cuando no tenemos idea de lo que realmente pasa es un mal que nos devora.

LAS ETIQUETAS

Vivimos en un mundo de apariencias donde el físico o lo que vemos determina nuestra apreciación de los otros. Todo el mundo asume que Clay es raro solo por ser distinto, todos asumen que Bryce es un chico bien porque ha crecido rodeado de comodidades, ni Jessica ni Justin tienen problemas porque son guapos y populares, Hannah está bien porque no demuestra su dolor y su lucha interna. Nos dejamos llevar por las etiquetas y de nuevo, damos todo por hecho. Si alguien realmente se hubiese acercado a Hannah para saber cómo estaba o como se sentía, más allá de cómo se veía, tal vez la historia fuese otra.

LA VIOLENCIA COMO VÍA RÁPIDA

En más de una ocasión los pasillos de Liberty High School se convierten en un cuadrilátero. Si dos alumnos difieren en opiniones somos testigos de como la falta de tolerancia o respeto conduce solo al forcejeo, a los golpes. Incluso Tony, un personaje de buen corazón, recurre a la violencia para intimidar a un chico que se ha metido con su hermana. Si la violencia es el recurso de aquellos que discuten sin argumentos, los estudiantes del Liberty van por mal camino.

EL FÁCIL ACCESO A LAS ARMAS

El tema de las armas siempre ha sido bastante delicado en Estados Unidos especialmente en los últimos años donde los tiroteos masivos (incluyendo escuelas e institutos) han aumentado sin reparo. Jessica tiene pleno acceso a las armas de su padre, Alex termina con un disparo mortal en su cabeza, Justin deambula con una botella de alcohol y un revolver como único acompañante y Tyler guarda un arsenal en su habitación. Incluso este último adquiere una pistola con la misma facilidad que se adquiere un paquete de galletas en el super. Ninguno de los casos expuestos están dentro de la trama por mera casualidad. El fácil acceso a las armas en América es un problema latente y así sus consecuencias, 13 Reasons Why lo expone como símbolo de protesta; como una cruda realidad que acontece a diario y muchos se niegan a mencionar en voz alta.

LAS VIOLACIONES

A pesar de que sigue siendo un tabú, actualmente se habla más de las violaciones y del hecho de ser una aberración presente en la sociedad. Por 13 Razones nos muestra dos escenarios que concluyen en una sola sentencia: la culpa jamás es de la víctima. Y aún así la culpa puede recaer en más de una persona: el violador y el cómplice (si lo hay). Cuando Hannah es víctima de Bryce está sola, no hay nadie (al menos no cerca) para evitarlo pero cuando Bryce hace lo mismo con Jessica es prácticamente bajo el consentimiento de Justin, el novio de Jessica. Cuando Hannah busca ayuda profesional, el consejero de su instituto, este insinúa que quizás las cosas sucedieron porque ella lo permitió y tiene la desfachatez de aconsejarle que quizás la solución es seguir adelante. No recibir ayuda profesional puede ser perjudicial para la víctima pero caer en manos de profesionales incompetentes es peor.

LA FALTA DE RESPONSABILIDAD

Durante toda la serie nos queda muy claro que no todos los que figuran en las cintas son malas personas simplemente han cometido malos actos, como Sheri. La capitana de las porristas es una chica de buenos sentimientos que ha cometido un error garrafal y peor aún: ha eludido todo tipo de responsabilidades. Si Sheri hubiese reportado el anuncio de "Pare" caído tal vez Jeff seguiría vivo. También el Señor Porter evade sus responsabilidades (reales) como consejero o el director del instituto. Incluso el papá de Alex omite su responsabilidad como policía y deja ir a su hijo por manejar con exceso de velocidad sin averiguar que ocurría realmente dentro del auto. Errar y seguir adelante es muy fácil hasta que las consecuencias, convertidas en monstruos, nos alcanzan. Vale más rectificar a tiempo y evitar tragedias mayores.

EL SUICIDIO

No penséis por un segundo que Hannah Baker es la única alusión al suicidio durante toda la serie, como si se tratase de un problema aislado en la sociedad. De hecho el suicidio es la segunda causa de mortalidad en jóvenes entre 18 y 24 años en Estados Unidos. Es un problema palpable en la juventud. Clay Jensen piensa por un momento en saltar en acantilado, Justin le confiesa a Jessica que pensó en quitarse la vida, Skye reconoce a Clay que se lastima a si misma porque eso hacen las personas en lugar de suicidarse  y Alex quien recibe un disparo puede ser por otra persona o puede ser otro intento de suicidio.

LOS PROBLEMAS FAMILIARES AFECTAN A LOS MENORES

Por 13 Razones no busca excusar las decisiones de Justin a través de su trasfondo familiar, busca demostrar como una familia con problemas en sus bases siempre repercute en los menores a diferentes escalas. La falta de una figura paterna (estable), la constante ausencia de su madre como apoyo ha llevado a Justin a ser un chico inestable que solo se siente seguro cuando ejerce la violencia. Por otra parte, la dificultad de Lainie para escuchar a su hijo Clay hace que este prefiera callar y lidiar con sus problemas por su cuenta. O Hannah quien se abstiene a recurrir a sus padres cuando se da cuenta de que ellos también tienen problemas.

LA FALTA DE OPCIONES

"El suicidio es claramente una opción" grita Alex cuando arranca un cartel que cita "El suicidio no es una opción" y Alex está en lo cierto pero así como él, la serie se olvida de plantear que hay más opciones. Porque quizás no hay demasiadas. La manera de hacer frente a pensamientos suicidas es pidiendo ayuda pero antes de ello, darse cuenta de que hay problema y hacer algo al respecto. Hannah lo hizo, tal vez a medias. Quiso hablar pero no había nadie interesado en escuchar. Recurrió a la ayuda profesional y consiguió resultados negligentes.



La juventud está fracturada y hay muchos factores que juegan a favor y en contra. 13 Reasons Why quizás no es una serie perfecta pero sabe lo que quiere y sabe lo que quiere contar. Trasmite no uno sino muchos mensajes que repercuten en la vida de los adolescentes, problemas con los que conviven a diario, problemas que necesitan soluciones urgentes y muchos de estos escapan de sus manos.

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