Review The Walking Dead 7x11 "Hostiles y desgraciados" y 7x12 "Di sí"


¡Hola amigos de los zombies! En esta ocasión os traigo el análisis de los capítulos 7x11 y 7x12 y también tendréis el del 7x13 en breve. A falta de tres episodios para que termine esta “curiosa” séptima temporada, podemos decir que las cosas no están muy movidas. Nos encontramos con una monografía de Eugene y un pequeño avance reuniendo el armamento necesario para la guerra que se avecina. Como toda gran batalla, su preparación es exhaustiva, pero tengo que confesaros que a pesar de que siempre he defendido el ritmo de este tipo de episodios y la obligación de hacerlos, esta temporada se me está haciendo bastante densa y cargante en algunas ocasiones. Sin más rodeos, ¡adentrémonos en el maravilloso mundo apocalíptico! 


(A partir de aquí, SPOILERS)


Como decía, en el 7x11 nos tenían preparado un capítulo especial sobre Eugene (Josh McDermitt), algo a lo que ya estamos acostumbrados. Sé de buena tinta que a mucha gente este tipo de monografías les suele aburrir, pero es cierto que son necesarias para profundizar en personajes que durante la temporada están más en la sombra, a mí personalmente me gusta saber más de ellos y de sus pensamientos, de esta manera todos tienen su momento de gloria y podemos conocerlos un poco mejor. Tengo que decir que Eugene me representaba en muchos momentos del capítulo, si tuviera que ser alguien en ese momento, hubiera sido él; temblando de miedo, pepinillos en mano y parloteando sin parar. El caso es que le funcionó el truco y ahora vive a cuerpo de Rey en las instalaciones de Negan (Jeffrey Dean-Morgan). 



Tan pronto te monta unas fallas y se da al cante, como te fabrica unas pastillas mortales. Es abrir la boca y la mayoría de cosas que salen por ella son inventadas, para eso sí que es un verdadero genio, sin bromas. Pero es cierto que es un personaje que me descoloca a veces, supongo que es la intención, en una escena piensas que es Asperger o quizás más bien, asocial y en otra está camelándose a Negan al dedillo. Podríamos decir que ser un poco sociópata no se le da nada mal. Con su mente y su labia ha logrado llegar hasta ahí, que no es poco, y es que tiene mucha conciencia de sí mismo y de sus habilidades y las sabe explotar. Finalmente se encuentra en la encrucijada de siempre, un megalómano Negan le hace LA pregunta, esa que te da el billete a primera clase o te sentencia. Y obviamente, como todos ya sabíamos, su respuesta es clara, él es Negan, siempre ha mirado por él mismo y… por él mismo, porque no es Daryl (Norman Reedus), amigos, un personaje más visceral, honorable y leal, él es egoísta y cobarde y quiere sobrevivir. Y es lícito. 


Sin embargo, tenemos que acordarnos del final de la sexta temporada donde quiso cambiar su naturaleza y hacer algo altruista por los demás a riesgo de perder su propia vida, ¿realmente aquello le hizo ver las cosas de diferente manera? Sin duda, el capítulo nos deja esta cuestión en el aire, ¿tendrá algo guardado bajo la manga?, de hecho, no contaba con muchas opciones… o bailas con Negan o vas a la hoguera. Y ya se sabe, ante problemas difíciles, medidas drásticas. Como veis, yo sigo teniendo Fe en él, ¿y vosotros? 


Para terminar con este episodio, deciros que la trama de Dwight “Dos Caras” me gustó bastante más de lo que esperaba, al menos nos mostraron un lado más emocional y la carta me tocó la fibra sensible, para qué negarlo. Y es que al final no es más que en resumen de lo que ha tratado siempre esta serie, sobrevivir en un mundo como éste te cambia, te hace ser una persona totalmente diferente a la que eras, y quizás no te guste en lo que te has convertido (mirad a la pobre Carol) o los demás ya no te reconozcan. Y hay personas que prefieren morir a traicionar sus principios y otras que valoran la vida más allá de eso. 


Vayamos ahora al 7x12, dedicado casi por completo a la parejita de la serie en este momento: Richonne (Rick –Andrew Lincoln- y Michonne –Danai Gurira-, ya me entendéis). A mí estos dos me dan la vida, pero es cierto que hay bastante controversia en este aspecto. He leído a muchísima gente decir que no saben por qué están juntos ya que apenas tienen química y más comentarios similares. ¿Qué pensáis vosotros? Yo por mi parte llevo queriéndolos juntos desde la cuarta temporada, por eso me encanta esta pareja y sí que les veo esa complicidad que se necesita para que llegue al espectador. Basándonos en cómo está escrita la relación, no podría ponerles ninguna pega; interracial, adulta, con valores igualitarios, protegiéndose el uno al otro y queriéndose por lo que ambos son en un mundo en el que es difícil no desquiciarse. Creo que más no se puede hacer. Aunque acordaros de que la última vez que Richonne fue optimista, murió Glenn, ahí lo dejo. 



El caso es que estos dos comienzan el capítulo disfrutando de una luna de miel en busca de armas para completar el trato que hicieron días atrás y acaban encontrando el “regalo de bodas”, un parque de atracciones repleto de munición, comida de sobre ¡ojo! de calidad y muchos zombies, eso siempre. Episodio pues lleno de amor, sexo, armas, risas, acción y algo de digital… más hollywoodiense no podría haber sido. Una cosa que me llevo del capítulo es volver a ver a Michonne en modo “badass”, katana en mano y repartiendo a todo ser no viviente. Se echaba de menos, y es que este personaje no está nada sexualizado ni en la manera de escribirlo ni en cómo la caracterizan estéticamente, cosa que se agradece.


¿Podría considerarse capítulo de relleno? Si pensamos que sí, llevamos ya unos cuantos… quiero decir, ya sabemos cómo es The Walking Dead y cómo suelen contarnos la historia, aunque se nos hagan algo densos este tipo de episodios, es su sello y la manera que tienen de llevarnos al clímax cuando ellos quieren. Tratándose de una serie de zombies, me ha gustado especialmente el escenario elegido esta vez y el control que tenían Michonne y Rick para acabar con ellos, no nos olvidemos que es una serie de zombies y de eso se trata también. Y sacando este tema podemos decir que de los creadores del “zombie de espinas” nos llega una nueva entrega de “zombie gigante con papada” y “el zombie pistolero”, hay que agradecerles el esfuerzo que ponen en la innovación y no tanto con el digital, porque nuevamente, de los creadores del croma hace unos cuantos capítulos, ahora nos llega el “ciervo más falso que un billete de tres euros”, y yo me pregunto, ¿qué necesidad? Intentaba atender al dilema moral de Rick en esa situación, pero esa estampa me lo impidió. 



Un momento que pretendía ser tenso y emocional y se quedó sólo en esto último fue la supuesta muerte de Rick, supongo que quisieron marcarse un Glenn (Steven Yeun) pero esta vez no coló, al menos sirvió para que la parejita se toqueteara un poco más (que nunca está de más). Y con esto, la burbuja que habían mantenido durante todo el capítulo estalló, y la realidad volvió de nuevo (o quizás nunca se había ido). Y yo que soy una sensiblona, ya me conocéis, no pude evitar echar la lagrimilla cuando oyes decir a Rick “Glenn me salvó al principio, yo no pude salvarlo a él”, mira que saben tocar la patata. El resumen general es que tienen que luchar, algo que ya llevamos oyendo bastante tiempo, que da igual quién muera aquí si al final se consigue el objetivo. Hablan de un futuro en el que los dos puedan gobernar lo que quede de todos ellos, pero es tan idílico que ninguno nos lo creemos ¿verdad? Daba congoja ver cómo Michonne entraba en pánico al creer que perdía a Rick, pensándolo bien, es lo único que tiene en ese mundo pero debe ser consciente de que puede que llegue el día en el que alguno se tenga que sacrificar (que yo espero que no, demasiado drama tuvimos al comienzo de la temporada). 


Rosita (Christian Serratos), “Rosira” para los amigos, por su parte… ¿qué deciros? Me alegra que le estén dando protagonismo esta temporada, pero no sé si me gusta de qué manera. Está bien que cada uno lleve su dolor como pueda, pero ya la ha liado una vez y sigue sin ver las cosas con claridad, tanto, que ha convencido a Sasha (Sonequa Martin-Green) para ir una misión suicida y matar a Negan. ¿Heroínas o inconscientes? ¿O ambas? Salvo alguna sorpresa, seguramente una o las dos no llegará viva a la temporada ocho. Y si nos preguntábamos reviews atrás si Tara (Alanna Masterson) traicionaría sus principios y contaría lo que le ocurrió en su viaje, pues sí amigos, lo veíamos venir, al final ha cantado… más que nada porque si no, no habría chicha y no tendría sentido todo su capítulo temático. 
No he podido evitar recordar viejos tiempos y llorar mientras tanto

¡Y hasta aquí mis impresiones de estos dos episodios! Dejadme saber lo que opináis de ellos y si estáis o no de acuerdo conmigo en los aspectos que queráis. Tenéis mi Twitter aquí (María) o la cajita de comentarios justo abajo. 

¡Nos vemos en el siguiente análisis, hasta la próxima!


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