Review 'Divorce' - 1° Temporada (spoilers)


Discordias matrimoniales con Sarah Jessica Parker como Frances, en "Divorce" emitido en HBO.

Ningún divorcio es sencillo pero éste es aún más complicado. Además de contad con los ingredientes tradicionales: secretos, infidelidades, tutela compartida, amistades separadas… la serie se hace peculiar por otros atributos como disparos accidentados entre amigos, excelentes abogados que enferman, amantes acosados, desastrosas inversiones, ascensos de trabajo no tan deseados, entre otros desconciertos.

Frances (Jessica Parker) y Robert (Thomas Haden Church) es la compleja pareja que junto a sus hijos Tom (Charlie Kilgore) y Lila DuFresne (Sterling Jerins) protagonizan "Divorce". En la primera temporada se cuenta cómo le hacen frente al divorcio y a las consecuencias de tan arduo proceso. 

Desde su estreno, el pasado octubre, muchas han sido las críticas que tienden a recordar la famosa “Sexo en Nueva York”, serie también protagonizada por Sarah Jessica Parker. No obstante, aparte de compartir actriz principal, no encontramos ninguna similitud entre ambas. Frances no recuerda ninguna faceta de Carrie Bradshaw (protagonista principal de “Sexo en Nueva York”) pero lo que sí cuestionamos es si la idiosincrasia de una moderna galerista como Frances encaja junto al personaje de su marido, un simple constructor sin éxito y desbancado.

Desmontamos a una familia no tan tradicional, donde la responsabilidad económica-familiar recae sobre la madre mientras que el padre se encarga de invertir en proyectos que más adelante se conocen como malas apuestas. No obstante, socialmente la figura del padre se concibe como ejemplar, integrado en los asuntos escolares siendo la figura paternal implicada y conocida por el resto de padres. Todo esto no juega a favor de Frances durante la negociación de tutela de sus hijos. 



En cada acontecimiento se cuenta con la participación de las amistades de ambos, como Dallas (Talia Balsam), la gran amiga de "Frances", viuda y divorciada; Diane (Molly Shannon), otra amiga caracterizada por su temperamento, estar casada con un marido exitoso Nick (Tracy Letts) y no tener hijos. Sinceramente, son ellos los que dan el carácter cómico buscado y estos dúos llegan a parecernos mejor conexionados que la propia pareja protagonista.

Los 10 primeros episodios presentan el divorcio como una lucha extendida en el tiempo desde que Frances se lo solicita de forma inesperada a su marido. El desastre matrimonial es insostenible de ocultar tanto para los hijos como para los suegros de Robert. Así, todo acaba por saberse.

A lo largo de la trama vemos cómo
Robert va asimilando la petición de su mujer actuando no siempre de la forma amistosa acordada. Las respuestas del marido muestran la evolución del personaje: primero ante la inesperada confesión de divorcio, luego al conocer la infidelidad de su esposa y más adelante ante las consecuencias de algunos de sus actos donde se destapa que no es el marido leal que aparenta ni por el que debemos empatizar.

Quizá  el aliciente más destacado para darle una oportunidad a la segunda temporada sea reconocer que ser el primero en estallar y confesar errores no significa ser el único culpable ni la primera infidelidad descubierta tiene porqué ser el engaño más importante. Queda por ver si esto es suficiente para servir de gancho o ciertamente deban replantearse el protagonismo de algunos personajes como el de Julian Renaut, como amante de Frances. 

COMENTARIOS