'Feud: Bette and Joan': cuando la televisión es mejor que el cine

Los Lunes Seriéfilos Feud: Bette and Joan
“Yo soy grande, es el cine el que se ha hecho pequeño”, exclamaba Gloria Swanson en la piel de Norma Desmond en Sunset Boulevard. Ahora, en Feud, último trabajo de Ryan Murphy, Jessica Lange y Susan Sarandon interpretan el crepúsculo de las diosas Joan Crawford y Bette Davis. Dos grandes actrices dan vida a dos grandes estrellas para hacer aún más grande la televisión.

Amor: Murphy y FX

Los Lunes Seriéfilos Feud: Bette and Joan Jessica Lange y Susan SarandonRyan Murphy es un genio televisivo. Es difícil negarlo. Pocos entienden como él el funcionamiento de la industria de la televisión, la audiencia y todos sus entresijos. Otra cuestión es establecer los niveles de calidad de las producciones que ha firmado. En general, cuando trabaja sobre sus propios guiones, las series tienden a desvirtuar la premisa original, incorporando elementos esperpénticos, hiperbólicos y endogámicos. Tal es el destino que siguieron Glee y American Horror Story, por ejemplo. Sin embargo, si toma ideas o guiones ajenos, suele ceñirse a sus tareas de dirección y producción ejecutiva, entregando productos mucho más sólidos y coherentes, como así lo demuestran American Crime Story y la magnífica Feud

Murphy es autor prolífico. De un tiempo a esta parte parece haber encontrado su hueco en la antología. Esto puede deberse a que se trata de un formato que le resulte cómodo y que permita experimentar con los elementos narrativos y estilísticos en un marco que actúe siempre de referente, o por qué quizás, pretenda dejar su huella de auteur en la historia de la televisión como ya hicieran sus antepasados en los orígenes del medio. Sea como sea, su madurez profesional se hace palpable con cada nueva producción que firma. 

FX parece haberse convertido en su cadena fetiche para este tipo de series, y ésta a su vez, parece haber encontrado al showrunner con el que hacer competencia a titanes como Netflix, HBO o AMC. Del mismo modo que la ABC ha encontrado en Shonda Rhimes su abanderada, en una relación autor-cadena generalizada que cada vez se asemeja más a la de los estudios hollywoodienses de los años 50.

Estrellas para las estrellas

Los Lunes Seriéfilos Feud: Bette and Joan Crawford y Bette DavisSi con American Crime Story repasa los grandes crímenes de la historia de EEUU, ahora con Feud parece haberse propuesto poner en pantalla las grandes disputas de la historia universal. En esta primera temporada, Murphy, de forma hábil, actual e inteligente, opta por el discurso metateórico y enfrenta cara a cara a dos grandes divas de la historia cinematográfica: Joan Crawford y Bette Davis. 

Para encarnar a semejantes personalidades ha escogido a dos divas de igual calibre: su adorada y eficaz Jessica Lange y la desbordante Susan Sarandon. Ambas se convierten en dueñas y señoras de la pantalla, acaparando la atención ensimismada del espectador, pero dejando ver en ocasiones a una cinematográfica selección de actores y actrices secundarios: Alfred Molina, Stanley Tucci, Kathy Bates o Catherine Zeta-Jones, entre otros. 

Feud cuenta, a través de las entrevistas a destacadas actrices de la época para un reportaje, el enfrentamiento o enemistad que existía entre Crawford y Davis. Una relación que alcanzó el clímax durante el rodaje de ¿Qué fue de Baby Jane?. La película es un deslumbrante mestizaje de drama y terror que les valió a ambas varias nominaciones de los premios más prestigiosos del momento. Además, sirvió para volver a centrar los focos sobre dos grandes estrellas que se encaminaban de forma inexorable al final de sus carreras.

Feud: Jessica and Susan

Los Lunes Seriéfilos Feud: Bette and Joan Feud escena
El paralelismo que se establece entre la ficción y la realidad es soberbio, en todos los rincones de la serie. Lange y Sarandon se reencarnan en Crawford y Davis para reflexionar sobre el eterno e incorregible debate de la edad y el género en el panorama audiovisual. La industria cinematográfica es, y ha sido, cruel y despiadada con las mujeres maduras, tal y como han denunciado miles de actrices a lo largo de los años, discurso que ahora encuentra su máximo exponente y excepción en Meryl Streep. La televisión, en cambio, ha sido más benévola al respecto, y ha concedido, y concede hueco a este segmento de la población. La televisión siempre más inteligente que el cine, teniendo en cuenta que, a pesar de los cambios tecnológicos, el público sigue siendo eminentemente femenino y maduro. Así, Murphy, conocido por sus compromisos sociales, arroja a la audiencia un discurso crítico bien articulado, coherente y de una actualidad recalcitrante. 

Lange y Sarandon no interpretan a sus personajes. Son sus personajes. La mimetización de las actrices con sus alter ego es abrumadora. La caracterización, tanto de Crawford y Davis, como de los personajes de ¿Quién fue de Baby Jane? es simplemente soberbia. Ambas adoptan sus acentos, sus andares, sus gestos y su irrepetible esencia. Una tarea titánica que tan solo podría haber sido acometida por dos intérpretes con la madurez y el bagaje de Jessica Lange y Susan Sarandon, en las que Feud hace descansar la práctica totalidad de su éxito y calidad. Aunque se ven ayudadas de unos diálogos punzantes, viperinos e inteligentes que conforman un guión exquisito que el espectador tendrá que saborear lentamente para captar todos los matices. 

“Las grandes enemistades no están causadas por el odio. Están causadas por el dolor”, afirma uno de los diálogos iniciales de la serie. Esa es la esencia de Feud. No es ofrecer una mirada morbosa a una relación tóxica o limitarse a surfear la superficie de la envidia profesional y/o personal que se profesaban la una a la otra. Murphy va más allá y busca excavar en cada una de estas mujeres para descubrir el origen de su dolor y sufrimiento. Desvelar la verdadera realidad de dos actrices obligadas a una actuación constante, glorificadas y condenadas a la vez por una industria misógina y despiadada que se convirtió, al mismo tiempo, en su salvación y en su decadencia.

La televisión se ha hecho grande

Los Lunes Seriéfilos Feud: Bette and Joan Susan SarandonPero el carácter cinematográfico de Feud no se apoya únicamente en sus actrices. Lo hace también en una intro y créditos que homenajean a los creados por Saul Bass para Hitchcock y siguen de cerca la estela de los de Mad Men. El tema musical principal de la serie, compuesto por Mac Quayle, colaborador habitual de Murphy, termina de crear esa atmósfera nostálgica del cine, tétrica y lúgubre para ambientar Feud. Todo esto respaldado por un diseño de vestuario veraz y trabajado al detalle, un diseño de producción sofisticado y una puesta en escena profundamente hollywoodiense. 

En incontables ocasiones hemos visto cómo las series hablaban sobre la propia televisión. En otras muchas, cómo las películas hablaban sobre televisión. Pero no tantas veces hemos contemplado cómo la televisión habla sobre el cine. Esto no solo se ha conseguido gracias a que unos cuantos guionistas o directores hayan creado o trabajado en proyectos televisivos. Se debe a largos años de consolidación del medio a través de contenidos de calidad, tanto argumental como formal. 

Feud es mejor que muchas películas. Lo demuestran su casting, su fotografía, su guión y su música. Quizás sea hora de que Murphy, en representación de muchos otros, le responda a Gloria Swanson que “es la televisión la que se ha hecho grande”.

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