Emma Watson y todas sus interpretaciones de peor a mejor



En el pasado rechazó ser una Princesa Disney (Cenicienta) y rechazó protagonizar un musical (La La Land), sin embargo Emma Watson está a punto de estrenar una película que reúne ambas características: La Bella y la Bestia. La película dirigida por Bill Condon (Amanecer, Parte 2; Mr. Holmes) apunta a convertirse en una de las películas más taquilleras del año. La actriz debería estar familiarizada con el éxito y la fama, luego de formar parte de la billonaria saga Harry Potter durante una década; pero también conoce de películas menores que le han permitido brillar por igual y que complementan una filmografía de altibajos.

Bella es probablemente el mayor reto artístico de Emma Watson pero antes de verla cantar y danzar en la pantalla grande, echemos un vistazo a sus interpretaciones previas en un ranking que culmina en su mejor trabajo hasta la fecha.


16. Noé.

Darren Aronofsky es uno de los mejores directores de su generación pero Noé es desde lejos el trabajo más débil de su carrera. Emma Watson da vida a Ila, un personaje ficticio creado por el guionista para complementar la trama pero que en realidad sirve para crear una historia de amor bastante empalagosa, bastante Romeo y Julieta, y completamente fuera de tono con el resto de la película. La actriz cae en la sobreactuación en el momento más dramático de su personaje, donde tiene mayor oportunidad de lucimiento. Si Ila no estuviese en la película, todo seguiría igual... O mejor.

15. Harry Potter y la Orden del Fénix.

La Orden del Fénix y su antecesora, El Cáliz de Fuego, son las dos películas donde Harry Potter se convierte en protagonista absoluto de la historia y sus dos amigos inseparables, Ron y Hermione, pasan a un plano netamente secundario. Emma Watson deja de aparecer un largo rato del metraje y cuando lo hace no es precisamente para brillar. Primero, sus trabajos en las cintas previas fueron superiores y segundo, el material con el que cuenta es inferior al de las adaptaciones previas. Así que Emma no tiene más remedio que lucirse en las escenas en la sala de menesteres, lo mejor para su personaje.

14. Mi Semana con Marilyn.

El personaje de Lucy tiene tanta importancia en la trama como la mesa de noche junto a la cama de Marilyn Monroe. Si está en la trama es solo para agregar un conflicto al personaje de Eddie Redmayne, nada más, y es que el personaje de Emma es un secundario del secundario porque después de todo Mi Semana con Marilyn es el show de Michelle Williams. La introducción de Lucy es casi tan abrupta como su salida y carece completamente de desarrollo, así que Emma no tiene demasiado que hacer excepto por esa frase final que le suelta a Redmayne, completamente in your face.

13. Harry Potter y la Cámara Secreta.

Nuevamente con el tiempo en pantalla en su contra, en la segunda entrega del joven mago, Emma brinda una versión inferior a la Hermione que nos presentó en la primera película. A diferencia de sus compañeros, la actriz sale muy poco frente a la cámara y cuando lo hace es para hacer más de lo mismo: la versión más mandona y petulante posible de Hermione Granger. Eso sí, fingir estar petrificada tiene mérito.

12. Regresión.

Alejandro Amenábar es el encargado de dirigir a Emma Watson en Regresión una película que conjuga misterio, terror, secretos de familia, traumas del pasado y hasta sectas satánicas, con la participación de dos grandes actores: Ethan Hawke y David Thewlis. En teoría tenía todo para ser una buena película pero el director y guionista optó por contar la historia de la manera más convencional posible: a través del policía encargado de llevar los sucesos en los que se centra la historia, dejando en un segundo plano a la presunta víctima, y desperdiciando un personaje que pudo haber sido un reto para Watson. En un par de escenas Emma se limita a llorar, sollozar e intentar sembrar la intriga entre el policía y el espectador. A pesar de que lo consigue, su interpretación no trasciende.

11. Harry Potter y el Cáliz de Fuego.

Por primera vez en toda la saga vemos como la historia gira únicamente alrededor de Harry Potter y tres nuevos personajes introducidos en la misma entrega. Ron y Hermione son relegados a un segundo plano pero aun así Emma consigue brillar cada minuto en pantalla; en parte porque conocemos otras facetas de su personaje nunca antes reveladas. La fuerza de su hermandad con Harry, la relación hostil con Ron, celos, enamoramiento, son características que claramente se dejan ver en una Hermione adolescente y Emma abraza muy bien a su personaje y sabe como plasmarlo en pantalla.

10. Colonia.

Colonia narra una historia de amor en plenos disturbios del Chile de Salvador Allende. Secuestros y persecuciones son los principales obstáculos que separan a los personajes de Emma Watson y Daniel Brühl, protagonistas del film. La historia se queda a medio gas cuando trata de abarcar varios factores pero no logra consolidar ninguno. Sin embargo las actuaciones son lo mejor: Brühl como un fotógrafo revolucionario, secuestrado y torturado por una especie de secta opresora y Emma como Lena, una joven azafata que arriesga literalmente su vida al unirse voluntariamente a Colonia para salvar al amor de su vida. Su actuación es lo bastante solvente, y es capaz de conectar con la sensibilidad de su personaje sin rozar la sobreactuación.

09. This is the End.

Emma Watson como Emma Watson en una comedia post-apocalíptica. Las cosas pudieron salir bastante mal pero la verdad es que la francesa está muy bien en una historia singular donde ella saca a relucir una faceta para la comedia a la que no estábamos acostumbrados. Aunque otros nombres como Seth Rogen y James Franco (ambos curtidos en el género) se roban la película, hay que reconocer que Emma está muy bien a pesar de que su participación está más cerca de ser un cameo.

08. Harry Potter y el Príncipe Mestizo.

Para muchos fanáticos de Harry Potter, El Príncipe Mestizo es la peor película de la franquicia. Su guionista se toma la tarea de adaptar el mejor libro de toda la saga como una burda comedia romántica abarrotada de clichés (exceptuando el final, por supuesto) donde la única triunfadora es Emma Watson. A diferencia de Harry y Ron, llevados hasta sus versiones más repelentes, Hermione es mostrada desde una perspectiva más humana de su que comienza a enfrentarse a problemas que, por primera vez, ella no puede solucionar: los del corazón. Todo el romance que hay en la película, ella es quien lo maneja con más dignidad y Emma consigue que el espectador fácilmente conecte con ella como nunca antes.

07. Ballet Shoes.

El primer reto cinematográfico ajeno a Hermione Granger  llega a través de una pequeña cinta británica en un contraste completamente opuesto a lo que habíamos visto antes de la actriz en la franquicia mágica. En este drama independiente Emma busca desprenderse de lo que habíamos visto previamente de ella y lo consigue a modo sobresaliente. Si bien su personaje puede compartir ciertas características con la bruja, Watson sabe muy bien como enfocarse en las diferencias y dejar claro que ya no estamos en Hogwarts.

06. Harry Potter y el Prisionero de Azkaban.

Por primera vez en toda la franquicia Hermione deja de ser la niña estudiosa fanática de las normas para convertirse en la niña estudiosa fanática de las normas y badass. La joven bruja está creciendo y demuestra que es tan valiente como inteligente que está dispuesta a tomar tantas clases como le sea posible pero no tiene miedo alguno de tomar riesgos, no si quiere hacer el bien. Incluso la vemos partirle la nariz a otro compañero si de eso se trata ser justos. Hermione está cambiando y somos testigos de su evolución, de su madurez, todo gracias a una sutil interpretación de Emma que sabe lucirse como la joven Granger cuando tiene buen material en mano.

05. Harry Potter y la Piedra Filosofal.

La Piedra Filosofal es la película debut de Emma Watson. En la cinta de Chris Columbus vemos a una niña que nunca antes había estudiado actuación y con una experiencia prácticamente nula frente a la cámara pero que sabe muy bien lo que tiene que hacer; entiende el personaje, conecta con el y forja las bases donde se construirá una personalidad que veremos evolucionar durante diez años. No sabemos si Emma fue la mejor opción para dar vida a la joven bruja pero desde luego hoy somos incapaces de imaginar a alguien más como Hermione Granger y todo gracias a esta película, a esa primera escena en el vagón indispensable para entender quién era el personaje y en que se iba a convertir.

04. The Bling Ring.

La aclamada directora Sofia Coppola dirige una fallida adaptación de los sucesos que sacudieron la cultura pop en la década pasada. Un grupo de jóvenes de clase media estadounidense comienza a entrar a las casas de famosos como Paris Hilton y Orlando Bloom y hurtar objetos de su propiedad, lo impactante de los hechos era la facilidad con la que lo hacían o como alardeaban de ello públicamente en las redes sociales. Desde luego la premisa de la película es mucho más interesante que su ejecución porque todo se queda en una película bastante insustancial. Sin embargo Emma Watson es capaz de robar escena en cada minuto que aparece en pantalla. No sabemos si es porque su personaje es el más explosivo de todos y por supuesto el más magnético o porque ella tiene la capacidad de resultar bastante creíble en una faceta mucho más desenfadada que no le conocíamos. Si Nikki acabó con un reality show, es comprensible que quienes vieron The Bling Ring pidan un spin-off para el personaje.

03. Las Ventajas de ser un Marginado.

La mejor película post Harry Potter es sin duda alguna Las Ventajas de ser un Marginado, no sólo por la calidad de la producción sino por la interpretación de Emma. Como Sam, consigue desprenderse de cualquier personaje que haya interpretado previamente y se toma la tarea de dar vida a una joven vulnerable, pérdida, desde la humanidad. No sólo Charlie sufre en la adaptación de la novela que lleva el mismo nombre, su mejor amiga también pero a diferencia de Charlie a Sam no le vemos vivir en el dolor, lo sabemos porque Emma tiene la capacidad de construir un personaje que ríe en fiestas pero de vez en cuando deja escapar una mirada triste y una sonrisa rota.

02. Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, Parte II.

Harry Potter y sus amigos han crecido y lo han tenido que hacer antes de tiempo pero como siempre, Hermione, más precoz que sus compañeros se ha convertido en una mujer completamente independiente capaz de salir adelante y solventar cualquier tipo de problemas. En esta entrega Emma debe interpretar el lado más consciente, más listo y más reaccionario de Hermione. La actriz consigue varias escenas de lucimiento desde encontrar un horrocrux hasta tomar la decisión de luchar y arriesgar, una vez más, su vida para salvar la de sus amigos.


01. Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, Parte I.

Aunque la primera y segunda parte de Las Reliquias de la Muerte fueron grabadas simultáneamente, los mejores momentos de Emma Watson están recopilados en esta entrega. La francesa clava una escena mejor que otra. Trasmite el dolor de borrar la memoria de sus padres, la agilidad para resolver los problemas sobre la marcha y por cierto momento actuar como la verdadera líder del trío. Es capaz de hacer frente al amor de su vida y consolar a su mejor amigo. Emma Watson conquista al espectador con una interpretación convincente de principio a fin que culmina con una brutal escena de tortura (por parte de Bellatrix Lestrange) donde es capaz de representar el dolor y la humillación por la que su personaje es sometido. Una de las escenas más duras de la película, tal vez de la franquicia pero así mismo una de las mejores.

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