Crónica de la 14ª Muestra Syfy de cine fantástico


Como viene siendo habitual desde hace muchos años, la cadena Syfy organizó entre los días 2 y 5 de marzo su muestra anual de cine fantástico. Con esta son ya 14 ediciones de un festival que, cada año, parece ganar en popularidad y afluencia de gente. En base a eso, el año pasado la muestra se trasladó al cine de la prensa, lugar donde también se ha celebrado esta edición, y que cuenta con más salas para afrontar la afluencia de público (en algunos casos, como en la proyección de “Crudo”, acabó siendo bastante necesario)

La actriz y directora Leticia Dolera volvió a ejercer de maestra de ceremonias del evento, realizando, como siempre, una buena labor, y dejando buenos momentos por el camino. A las clásicas coñas acerca de los huesitos, el festival de Hawai o la película “Canino”, se unieron momentos como esa boda improvisada al estilo de la muestra entre dos de los asistentes, con motosierras pequeñas en lugar de anillos (lo que supuso un guiño a Rec 3, protagonizada por la actriz)

Entrando ya en materia cinematográfica, la muestra dio el pistoletazo de salida el jueves día 2 con el preestreno de "Logan", la última cinta de Hugh Jackman como el célebre mutante. Está fue la única proyección a la que no pude acudir. No obstante, los comentarios hacia ella han sido generalmente positivos, algo de lo que me alegro, pues tengo muchas ganas de verla.

Tras el preestreno del jueves, la muestra comenzó de verdad el viernes 3 con “Worry dolls”, cinta que es de las típicas que parecen estar de relleno y cuya calidad brilla por su ausencia. Nos contaba la historia de un inspector que cumplía todos los tópicos posibles (divorciado, borracho, etc) que, tras detener a un asesino en serie, ve como su hija le quita unas pequeñas muñecas propiedad del asesino y las vende como bisutería… cuando en realidad se encuentran poseídas. Malas actuaciones (especialmente del protagonista) y nada a lo que agarrarse, pero tuvo sus momentos risibles y al menos no molestó (no fue peor que la horrorosa Villmark asylum, que vimos el año pasado en esta sesión)

Tras ella llegó “Seoul station”, la precuela animada de “Train to busan”, cinta coreana de zombies que tuvo un gran éxito el año pasado. No obstante, esta precuela no me parece que esté a la altura, ya que no tiene nada de lo que hacía cuanto menos curiosa a la cinta original, por lo que queda como un mero complemento sin apenas relación con el producto original que simplemente se deja ver.

Continuamos la tarde con “47 meters down”, que fue una pequeña sorpresa. Me esperaba algo más cutre de esta cinta, que nos cuenta cómo la jaula en la que dos amigas observan tiburones blancos se desprende del barco al que está unida y aterriza en el fondo a la profundidad del título, con el oxígeno y los tiburones como amenazas para la supervivencia. Pero lo cierto es que, si eres consciente del tipo de película que es, es bastante entretenida y tiene una atmósfera que no está mal lograda (el giro final se ve venir, eso sí)

Por desgracia, la española “Stop over in hell” no logró el mismo efecto. Su director, Víctor Matellano, y su reparto, acudieron al cine para presentar la película, y tuvieron el detalle de, tras pasar por la sala principal, subir a la sala 2 (que era donde estábamos) para presentarla allí también. Por desgracia, ese gesto dejó mucha mejor sensación que la propia película. Al director se le notan las buenas intenciones y que le hacía ilusión rodar un western cerca de su casa, en Colmenar viejo. Pero prácticamente nada acompaña. El paisaje no resulta muy adecuado para crear una atmósfera de western, el guión no da para mucho y los actores lo intentan, pero no tienen demasiado a lo que aferrarse con sus personajes. Se agradece la intención, pero el resultado en general es bastante pobrePor último, cerramos el día con la sesión golfa, que sin duda estuvo a la altura. “The funhouse massacre” (un grupo de psicópatas se escapan de un psiquiátrico y liberan sus ansias asesinas en una atracción para adolescentes en Halloween) planteaba un híbrido entre una parodia de "Escuadrón suicida", cine adolescente y otras estupideces que daban lugar a un combinado bastante divertido y entretenido. Cumplió sobradamente.  

El segundo día lo comenzamos en la sesión matinal con la “La vida de calabacín”, cinta de animación en stop motion que estuvo nominada este año a los Oscar en la categoría de mejor película de animación, y que nos dejó muy buen sabor de boca. Una cinta excelente, sin duda de las mejores de la muestra, en la que vemos como un niño tiene que ingresar en un orfanato donde poco a poco irá entendiéndose con sus compañeros. En poco más de una hora de metraje, le da tiempo de hablar de muchos temas, muchos de ellos nada fáciles (hasta el punto de que te hace preguntarte si realmente es una cinta orientada hacia el público infantil) pero tratados de una forma excelente. Una gran película.

La sesión de tarde, por su parte, la comenzó “The good neighbor”, película en la que dos adolescentes deciden realizar un experimento con su anciano vecino y hacerle creer que su casa está encantada. De desarrollo lento, pero firme, es una película bastante decente donde lo interesante gira en torno al personaje de James Caan y sus circunstancias, que iremos poco a poco descubriendo. Tras ella, continuamos con “I´m not a serial killer”, donde un joven que trabaja en una funeraria lucha contra sus instintos de convertirse en asesino en serie, y donde pudimos ver a Christopher Lloyd, el legendario “Doc” de la mítica trilogía “Regreso al futuro”

La cinta de Carles Torrens, “Pet”, fue la siguiente que visionamos. Un hombre secuestra a la chica de la que estaba enamorado en el instituto y la encierra en una jaula de la perrera donde trabaja. No tiene nada especialmente reseñable, pero se dejaba ver. Continuamos con “31”, la última cinta de Rob Zombie que nos planteaba como escenario un juego macabro en el que un grupo de gente secuestrada debía sobrevivir durante 12 horas contra un grupo de payasos asesinos. Tiene una buena escena inicial y un ritmo que si entras en la propuesta hace que resulte entretenida, pero tiene un montaje algo caótico en algunos momentos y no aporta nada especial. Por último, concluimos el segundo día con la sesión golfa de “Scare campaign”, donde a un programa televisivo de bromas les sale el tiro por la culata. Cumple el expediente, aunque se nos hizo un poco larga (a pesar de sus 80 minutos) porque el cansancio ya apretaba un poco.

El último día de muestra comenzó nuevamente con la sesión matinal, en la que se llevó a cabo la proyección del clásico fantástico “La historia interminable”. A la proyección asistió Colin Arthur, que se encargó de los efectos especiales de la película (también se había encargado de los de “Stop over in hell”) Estuvo muy simpático, y además regaló a dos niños de la sala un par de escamas originales del personaje de Fuyur. De la película no diré mucho, pero fue una experiencia curiosa, ya que, personalmente, nunca había visto la película antes, y me resultó entrañable y divertida.

La tarde comenzó con “Lake Bodom”, cinta finlandesa que nos contaba como cuatro adolescentes se iban de acampada a un lago donde muchos años antes habían ocurrido unos asesinatos. Aunque tópicos, no tuvo unos malos 20 minutos iniciales, aunque luego se fue convirtiendo poco a poco en un pequeño despropósito. La fotografía al menos no estaba nada mal. Continuamos con “Your name”, la última cinta de anime del director Makoto Shinkai, que en mi opinión ha firmado su mejor película hasta el momento. Más compleja de lo que pueda parecer a simple vista y con una animación excelente, fue una de las mejores cintas de la muestra. 

Precedida por los desmayos en Toronto, “Crudo” fue la penúltima cinta que vimos. Como imaginábamos, todo lo relacionado con su gore y demás era pura maquinaria publicitaria (“The Green inferno”, proyectada en la muestra del año pasado, era bastante más explícita, sin ir más lejos) La película (una joven vegetariana comienza su despertar caníbal cuando empieza a estudiar en la escuela de veterinaria) eso sí, es muy buena. Absorbente, hipnótica, con un gran trabajo de su protagonista y con la duración justa. Y por último, para cerrar la muestra, terminamos con “Kong: la isla calavera”, de la que ya podéis leer la crítica aquí

En el lado negativo de la muestra, hay que señalar algunas cosas. Durante la proyección de “31”, una de las cintas proyectadas el sábado, se vivió un desagradable incidente en el que un hombre acabó expulsado por molestar con connotaciones sexuales a una mujer durante la proyección. Por suerte, la organización fue alertada y actuó rápido expulsando al individuo, pero fue un momento desagradable (curiosamente, estábamos apenas unas filas detrás de donde ocurrió)

Ya con carácter menos grave, hay que darle un pequeño tirón de orejas a la organización por el continuo desalojo de la sala que hay que hacer tras cada película para luego volver a entrar (lo que es peor si el tiempo fuera no acompaña) Hubo gente que se quejó porque ni siquiera se puede ir al baño tras el final de cada proyección. Por otro lado, los habituales gritos de la gente que quiere hacerse la graciosa, muchas veces sin conseguirlo. Hay películas con las que se agradece porque te mejora la película si esta es de las horribles (durante los dos años anteriores hubo algunas que disfruté bastante gracias a eso), pero se aprecian más cuando no se dicen en momentos en los que no hay motivo para reírse y, especialmente, cuando los comentarios tienen gracia, algo que ha faltado en esta edición salvo excepciones. Todo esto ha propiciado cierta escisión en el público entre la sala 1 y la sala 2: la principal para la mandanga y los mandanguers (el nombre con el que se bautizó el año pasado a los asistentes de la muestra) y ver la película comentada, y la supletoria para los que querían verla sin interrupciones ni molestias. Desde luego, algunas cintas como “Your name” o “Crudo” preferimos verlas directamente en la sala 2. 

En líneas generales, la muestra de este año ha tenido muy buen nivel. Personalmente, me ha parecido la mejor de las tres a las que he acudido. El ambiente, salvo excepciones, sigue siendo muy bueno, y es una gran manera de disfrutar de cine que no suele llegar a nuestras pantallas. Espero poder repetir el año que viene por cuarta vez.

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