Crítica Nº 2: 'Múltiple' (2016), de M. Night Shyamalan



La caída “Múltiple” de la expectativa

Ciertamente la idea era potente, el reparto la reforzaba y la dirección la avalaba pero el conocido creador de “El Sexto Sentido” no ha conseguido conectar con una gran parte de su público.

La película se mantuvo en primera posición varias semanas: del aforo interesa lo que movió a la mayoría y ésta fue atraída por sinopsis y trailer. Una trama que gira entorno a un secuestro llevado a cabo por una peculiar mente dominada por el trastorno de varias personalidades. Tres chicas raptadas por un hombre en el que conviven 23 personalidades conocidas y la número 24 aún por manifestarse fueron las razones perfectas para una visita sin excusas a su estreno. Pero… ¿cumplió expectativas?

A partir de aquí hay spoiler.

El trailer alimentó en el espectador las ganas de ver un drama psiquiátrico donde hubiese sufrimiento psicológico, se presentaran distintos tipos de asesinatos llevados a cabo por personalidades diferentes, donde se aprovechara un interesante análisis freudiano y que todo ello se disfrutara bajo los efectos que la gran pantalla del cine puede ahora ofrecernos. Pero… ¿qué ocurrió?

El actor principal, James McAvoy, estuvo siempre a la altura de lo que el guión le exigía, el problema no fue los cambios de personajes en un único actor sino los giros de guión. En este sentido me recordó a la reciente serie “Orphan Black” junto a su figura protagonista, Tatiana Maslany, que fue galardona con un premio Emmy como mejor actriz de serie dramática por escenificar las 12 personalidades de los 12 personajes que interpreta. Al igual que en “Orphan Black” aparecen subidas, bajadas de tensión y los elementos de ficción hacen confundir la intriga con la ambigüedad, lo que hace que la idea de partida pierda potencia mientras corren los minutos.

Son muchos los que defienden que para mayor comprensión de la película es necesario ver “El protegido”, película con la que comparte dirección y al actor Bruce Willis. En relación a ello, puede que la inmortalidad y la fuerza sobrehumana cobren algo de sentido. No obstante, esa sensación de éxito a medio camino sigue presente.

Finalmente añadir que aunque son muchos los que han quedado a la espera de una segunda parte, de un cierre algo mas entendible o al menos de una explicación de la simple presencia en el minuto último de Bruce Willis en la barra de una cafetería, existe un público minoritario muy satisfecho con esta creación, que entiende la clausura de la trama y considera necesarios y coherentes el toque sobrehumano del personaje.


Lo mejor: el sarcasmo que utilizan algunas de las personalidades hace un guiño al público que suaviza el drama seguido.

Lo peor: el desconcierto que puede provocar ciertas ficciones pueden resultar costosas de entendimiento y difíciles de conectar con el público mayoritario, como la inmortalidad del personaje y lo que realmente sucede con la personalidad número 24.

Nota: 6

COMENTARIOS