Crítica: "I Am Not Madame Bovary" (2016), de Feng Xiaogang


Este viernes, semana se estrena en España la película de origen Chino, "I Am Not Madame Bovary", que ganó la concha de oro a la mejor película en el último festival de cine de San Sebastián, así como la concha de plata a mejor actriz para su protagonista, Fan BingBing.

La película nos narra la historia de una mujer que tras fingir un falso divorcio para conseguir una nueva casa, es abandonada por su marido, es entonces cuando tendrá que demostrar que el reciente divorcio fue en realidad fingido.
El director, Fen Xiaongang, utiliza tres formatos diferentes para narrarnos su historia en pantalla, el ojo de Buey, la pantalla cuadrada y la pantalla completa, combinados con una espectacular fotografía.

La película es en parte una crítica a un sistema corrupto en el que la protagonista se ve envuelta. Una protagonista femenina que lucha por la justicia en un mundo dominado por hombres, y que se enfrenta a ellos.
Quizás por esto sorprende la escena en el hotel, en que la protagonista dice sentirse feliz tras haber sido violada. Este hecho, a parte de dejar un mal sabor de boca al espectador, rompe con la idea anterior de mujer que lucha contra la injusticia.

Es por todo esto que en mi opinión, la fuerza de "I Am Not Madame Bovary" reside en su impacto visual, ya que su guión va perdiendo fuerza a medida que avanza la trama hasta el punto de llegar a carecer totalmente de sentido en algunos momentos.



Nota: 6/10

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