Review Vikings 4x19- "On the eve" y 4x20- "The reckoning"


Y llegamos al final de esta cuarta temporada que se ha extendido bastante en el tiempo al estar dividida en dos mitades. Los diez episodios que han constituido esta segunda mitad han tenido un epicentro argumental claro: el regreso de Ragnar tras la debacle parisina para morir. Por suerte, creo que la serie ha demostrado que sabe vivir sin Ragnar (aunque se le eche de menos), y nos ha presentado un tramo final de temporada realmente interesante. Nos queda mínimo otra temporada de 20 episodios para ver que les sucede a nuestros personajes, pero antes de ponernos a especular, centrémonos en estos dos últimos episodios, que tienen bastantes cosas para comentar.


Comencemos por Kattegat. Egil estuvo investigando cuáles eran los puntos débiles de la recién fortificada ciudad, y los encontró. Tras una primera escaramuza de prueba, Egil organiza un verdadero ataque que no se queda lejos de conquistar la ciudad. Pero, tras batallar en el exterior, Lagertha se da cuenta de que el verdadero objetivo del ataque es conquistar el salón central de la ciudad. Allí, finalmente, consigue pararle los pies a Egil, a quien deja herido pero vivo, porque tiene que sacarle información. La que sí que parece que causa baja es Torvi, la esposa de Bjorn, a quien Lagertha deja al mando de la defensa exterior, y que parece caer en el proceso. Finalmente, Lagertha tortura un poco a Egil para saber quién es el que le ordenó atacar Kattegat, y Egil, teniendo allí a su esposa, finalmente confiesa que fue Harald. Veremos cómo reacciona la reina a esto y si le prepara alguna bienvenida especial a Harald cuando regrese.

En Inglaterra, tras arrasar el reino de Aelle, los vikingos ponen rumbo a Wessex atravesando Mercia. Ecbert sigue poniendo la defensa del reino en manos de Aethelwulf, y este decide que, en vez de esperar sentados, hay que atacar. La mayoría de “On the eve” es preparación para la batalla. Vemos a Aethelwulf reuniéndose con sus hombres y algunas discrepancias entre los hermanos en el bando vikingo. Ivar dice que deberían aprovechar para cambiar su forma de luchar y utilizar el terreno en el que se encuentran. Tras insistir, Bjorn le hace caso y ambos se van a recorrer el terreno. Mientras tanto, da tiempo a ver como Tanaruz desea escapar de su recién impuesta familia y como Harald sigue sin tomarse bien el rechazo de Elysiff, por lo que decide cargarse a su marido. Elysiff después intenta vengarse matando a Harald, pero su hermano le salva en el último momento.


Finalmente, llega el momento de la batalla. El ejército pagano y el de Wessex se encuentran, y el plan de Ivar surte efecto: distrayendo varias veces al ejército de Aethelwulf, haciéndoles quedar en ridículo jugando al gato y al ratón, y haciéndoles perder efectivos por el camino, los británicos acaban haciendo lo que Ivar quería: ir a atacar los barcos vikingos. En el camino hacia allí les esperan Bjorn y compañía listos para atacar. La batalla no dura mucho: otra masacre a favor de los vikingos. Cuando Ivar y Floki llegan al campo de batalla, apenas se encuentran ya con los restos. Aethelwulf y los escasos supervivientes huyen de nuevo hacia Wessex e inician el desalojo. Todos menos Ecbert y el obispo. El rey siente que ha llegado su hora, pero aún tiene un último plan. Tras abdicar a favor de su hijo, Ecbert despide a toda su familia y ve cómo su pueblo se marcha.

Poco después, los vikingos llegan y se encuentran la ciudad vacía. Es entonces cuando la última estratagema de Ecbert se pone en marcha. La intención de Aethelwulf es replegarse y, cuando tengan efectivos suficientes, volver para reconquistar los reinos tomados por los vikingos. Y Ecbert sabe que, además de vengar a Ragnar, sus hijos también querrán cumplir su voluntad, que no era otra que expandir a los vikingos mediante los asentamientos, así que les propone un trato que, tras discutirlo con sus hermanos, Bjorn acaba aceptando: a cambio de poder elegir en la forma en la que morirá, Ecbert les cede un reino en el que poder asentar nuevos colonos, un reino que no les podrán arrebatar ya que su autoridad como rey así lo impide. Lo que los vikingos no saben es que Ecbert ha abdicado y que ese papel que sella no tiene valor al no estar por el que ahora es el verdadero rey, Aethelwulf. Va a ser gracioso cuando se enteren. Ecbert, finalmente, decide poner fin a su vida cortándose las venas y desangrándose en su piscina. Ha sido un buen personaje, pero argumentalmente era necesario que desapareciera casi a la vez que Ragnar para continuar esa fase de legado en la que la serie ha entrado. Ahora son sus respectivos hijos los que tienen el control.


No todo han sido buenas noticias. También ha habido bajas en el bando vikingo, aunque curiosamente, pocas han sido batallando. En “The reckoning” hemos dicho adiós a un personaje que llevaba con nosotros desde el principio de la serie como es Helga. Una muerte quizá injusta y algo tonta (el haberse obsesionado con Tanaruz, aunque sea en parte comprensible ha acabado siendo su perdición) y que deja a Floki muy tocado. El vikingo ha perdido a los tres pilares de su vida: su hija, Ragnar y Helga, y ahora se encuentra perdido y sin rumbo. Veremos qué le sucede ahora a uno de los personajes más queridos de la serie (recordemos el impacto que le produjo el asalto a Algeciras. ¿Le veremos con una crisis de fe?)

Y el que también ha causado baja ha sido Sigurd. Todo lo que Ivar tiene de estratega lo tiene también en problemas de control de la ira. Tras conquistar Wessex, los vikingos celebran el triunfo en el patio de la ciudad, pero las discrepancias en torno a que hacer ahora no tardan en aparecer. Bjorn anuncia que continuará con su exploración del mediterráneo (a la que se une el hermano de Harald), pero insta a los demás a que pueblen su nuevo reino con familias de colones. Ivar, por su parte, es partidario de aprovechar la situación en la que se encuentran para continuar conquistando Inglaterra, y busca apoyos en el ejército pagano. Al final pasa lo de siempre: los hermanos empiezan a discutir y empiezan a golpear donde más duele al otro. Solo que esta vez, Ivar no tolera una nueva mención a Aslaug y en un arranque de rabia le lanza un hacha a su hermano. Desde luego, juntos pueden lograr muchas cosas, pero separados son más de lo contrario.


La última escena de la temporada nos deja la presentación de Jonathan Rhys Meyers como el obispo Heahmund, un personaje que de momento sabemos que el voto de celibato no lo respeta demasiado, y que seguramente dará guerra de cara a la próxima temporada. Esto ha sido todo hasta que History tenga a bien estrenar la quinta tanda de episodios, algo que esperamos que haga más pronto que tarde. Nos leemos para entonces. 


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