Review The 100 4x01 "Echoes"


Como dijo Octavia Blake en el piloto de la serie, “
We’re back, bitches!”. Por fin ha vuelto una de las series más esperadas por Los Lunes Seriéfilos. ¡Por fin nuestros delincuentes favoritos están de vuelta en nuestras pantallas! Después de ocho meses de parón, The 100 ha vuelto y su cuarta entrega ha empezado fuerte, dando respuesta a algunas de las cuestiones que quedaron pendientes durante el cierre de la tercera temporada y centrándose de nuevo en las alianzas entre personajes. Y es que está más que demostrado que nuestros protagonistas son más eficientes frente a cualquier amenaza cuando trabajan juntos, haciendo equipo (“We survive together”, ¿recordáis?), y ese parece ser uno de los temas principales de esta nueva temporada, que ha recuperado el tono más “ligero” que tenían las dos primeras, desvinculandose de la línea excesivamente dramática de la tercera.

La premiere no ha decepcionado. “Echoes” es un episodio a la altura de la serie en el que se asientan las bases de lo que podemos esperar en los próximos 12 capítulos. Se presenta un nuevo conflicto político entre skiers y grounders y nos reencontramos con caras ya conocidas que empiezan a ganar más protagonismo. (A partir de aquí, ¡spoilers!)

El capítulo retoma la historia en el mismo punto donde la dejamos en la finale de la tercera. Octavia (Marie Avgeropoulos) acaba de asesinar a Pike (Michael Beach) y baja la torre de Polis cual ninja en busca de Indra (Adina Porter), quien estaba a punto de ser crucificada por el antiguo ejército de “zombies” de ALIE (Erica Cerra), ahora despertando del completo estado de sumisión gracias a Clarke (Eliza Taylor), que logró destruir la Ciudad de la Luz con la ayuda de sus amigos. Sin embargo, las calles de Polis están todavía cubiertas de sangre y las familias sufren las pérdidas de las muertes provocadas por el control mental de la Inteligencia Artificial, motivo suficiente por el que los grounders detestan más que nunca a la sky people. Y así se lo hacen saber a nuestra protagonista, quien durante los primeros minutos del capítulo se encuentra con Echo (Tasya Teles) -quien parace ser la antagonista de esta temporada- amenazando su vida con un cuchillo apuntando a su garganta tras intentar salvar la vida de Roan (Zach McGowan), rey de la Ice Nation y el único terrícola que parecía estar dispuesto a aliarse con ellos en la temporada anterior.

A pesar de esta nueva amenaza y el descubrimiento de que la radiación destruirá la Tierra en cuestión de 6 meses, Clarke no se rinde, como era de esperar. Y es que poder contar de nuevo con Bellamy (Bob Morley), su leal y devoto compañero de batallas, es de gran ayuda. El episodio es, de principio a fin, un regreso a la dinámica de co-liderazgo que estos dos personajes compartían en las primeras temporadas. Y menos mal, porque ya estaba cansada de ver cómo los guionistas ensalzaban de forma excesiva y exagerada a la protagonista durante la tercera entrega, quien parecía haber olvidado cómo compartir sus responsabilidades con el resto del grupo. Así pues, esta vez, mientras Clarke cree que deberían revelar a los grounders que al planeta le quedan dos días contados, Bellamy considera más oportuno ocultar la información hasta conseguir encontrar una solución.

Por otro lado, Jaha (Isaiah Washington) se siente más culpable que nunca tras ser responsable de las atrocidades que Alie cometió y se presta a ayudar al grupo. El plan consiste en infiltrar a Octavia para que esta explote sus habilidades de asesina y se deshaga de los guardias que custodian el cuerpo de Roan, con la intención de que Clarke y Abby (Paige Turco) le salven la vida mientras que Bellamy, aconsejado por Kane (Henry Ian Cusick) e Indra, se esfuerza por lograr un pacto con Echo. Sin embargo, Roan no se muestra muy dispuesto a pactar con nuestra protagonista al despertarse, sobre todo teniendo en cuenta que Ontari (Rhiannon Fish), la anterior y falsa comandante, está más que muerta por culpa de la sky people, así que decide encarcelar momentáneamente a los chicos hasta tomar una decisión. Pero no le va a resultar nada fácil pues no solo Echo insiste en persuadirlo para aniquilar a los skiers y hacerse con el poder absoluto sino que los grounders que se encuentran en las calles de la ciudad no cesan el cántico “jus drein, jus daun”.

En las celdas, Clarke rompe a llorar permitiéndose un momento de respiro y debilidad mientras observa en su mano el chip/llama, donde recordemos se supone que permanece el “alma” de Lexa (Alycia Debnam-Carey). Esta es una escena que considero necesaria a nivel emocional pues no solo se expresan en voz alta los sentimientos que la protagonista tenía por Lexa en presencia de su madre y de sus amigos sino que observamos a Abby ofrecer apoyo emocional a su hija. Mucha gente todavía no es consciente de lo importante que es ver a padres aceptar a sus hijos/as LGBT+ en series de televisión. Por otro lado, esta escena tiene un añadido que las shippers disfrutamos sin duda alguna y es la reacción de Bellamy ante esta revelación, pues como ya todos bien sabemos está enamorado de Clarke. Esta vez no habéis sido nada sutiles, señores guionistas. Creo que a estas alturas es demasiado obvio el camino que la relación de Bellamy y Clarke está tomando.


Una vez Roan decide darle una oportunidad a Clarke para ofrecerle una solución al problema político, esta logra convencerle para mantener la alianza que Lexa había prometido antes de su muerte: la
sky people continúa siendo el decimotercer clan. Pero para que Roan acepte, Clarke ha tenido que sacrificar algo que le permitirá al rey de la Ice Nation tener el control sobre los futuros Commanders, algo que ella juró proteger y de lo que no se quería despegar en ningún momento: la llama. Este es sin duda el paso para seguir adelante emocionalmente.

Mientras tanto, en el team Arkadia, Raven (Lindsey Morgan) confirma la información que Clarke le revela sobre los reactores nucleares. Efectivamente, tan solo quedan 6 meses de vida pero los efectos empezarán a percibirse mucho antes. Esto le ofrece una nueva posibilidad a Jasper (Devon Bostick), quien estaba dispuesto a arrebatarse la vida justo antes de descubrir la información. ¿Para que decir adiós ahora cuando llegará el momento en pocos meses? Así pues, es hora de disfrutar. Toca vivir la vida, Jasper.

Por su parte, Murphy (Richard Harmon), quien parecía decidido en convencer a Emori (Luisa d’Oliveira) para volver juntos a Arkadia, donde creía que estarían a salvo, cambia de mentalidad en el último momento y continúa en su línea de “lobo solitario” marchándose acompañado de la grounder. ¿A dónde? Eso está por ver, pero espero que tarde o temprano vuelva con el grupo ya que me encantaría volver a ver la dinámica que comparte con los delincuentes.


Finalmente,
Clarke y Bellamy vuelven a Arkadia para empezar a trabajar con Raven y el resto de delincuentes contra el problema de la radiación mientras Abby y Kane deciden quedarse en Polis, ocupándose del terreno político. Asimismo, Octavia permanecerá en la capital junto a Indra, donde podemos asumir que seguirá desarrollando sus habilidades de asesina. Me intriga el camino oscuro que este personaje va a tomar durante la temporada.

En definitiva, “Echoes” es un capítulo que cumple con nuestras expectativas y que ha sabido resolver y compensar algunos de los problemas de la tercera temporada, como la pasividad de Clarke en cuanto a la toma de decisiones, el mal desarrollo del cambio de bando de Bellamy y la pérdida de liderazgo del personaje, la falta de trabajo en equipo y la errónea decisión de comprimir demasiadas tramas en en una sola temporada. Es de agradecer poder disfrutar de momentos menos dramáticos y con cierto tono de humor. Me muero de ganas por ver qué les deparará a nuestros protagonistas el resto de la temporada.


Now, we survive.



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