Review Nashville 5x03- "Let´s put it back together again" y 5x04- "Leap of faith"


Nashville continúa adelante con el inicio de su quinta temporada y hemos tratado varios asuntos en estos dos episodios. En casa de Rayna las cosas han estado movidas. Por un lado, vemos como Maddie ha comenzado a trabajar de becaria en el estudio donde Avery y Deacon van a trabajar con Ashley Willerman, una "influencer" de Youtube que va a grabar su primer disco. Todos acaban teniendo sus problemas con ella, ya que Avery y ella no se entienden y esto obliga al primero a dimitir (Avery intenta hacerle ver que un disco no es un vídeo y que podría llegar a ser grande, pero Ashley no da su brazo a torcer) mientras que Deacon tampoco es que esté especialmente entusiasmado, pero él se lo toma con filosofía Zen. Justo lo contrario que Maddie, que acaba gritándole y llamándola zorra.


El rapapolvo paterno y materno no se hace esperar. Incluso Daphne (muy crack esta niña) le hace ver que al fin y al cabo recibir órdenes (y siendo el mundo de la música, aguantar sus excentricidades) de las estrellas que van a grabar forma parte de su trabajo. Maddie acaba aprendiendo (veremos si para el próximo capítulo aún lo mantiene) que con esa actitud no va a ningún lado, y acaba solucionando las cosas con Ashley. Aunque no es la única con la que tiene que disculparse. Rayna le hace ver que, desde el juicio con la emancipación, Deacon no sabe bien cómo tratarla por todas las cosas que dijo, por lo que Maddie también se disculpa con su padre. Además, le ha dado tiempo también a conocer a un chico que suele tocar cerca de donde está el estudio donde hace las prácticas, y de seguro que no tardarán en mostrarnos su relación con él.

Por otro lado, las cosas en Highway 65 no están del todo boyantes económicamente hablando. Ni siquiera pueden pagar un buen director de videoclips. Pero las cosas parecen mejorar cuando Zach, el millonario de Silicon Valley, aparece con una oferta bajo el brazo: aportar capital a Highway dejándole a Rayna el control creativo, a cambio de tener derecho de opinión, que Rayna escuche los consejos de su equipo cuando sea necesario y el 20% de la empresa. Rayna duda, y hace que su equipo legal examine el contrato que ofrece Zach punto por punto. Pero acaba aceptando, ya que parece que la oferta de Zach es sincera y que no hay malas intenciones. Al menos empresarialmente, ya que el tema del acosador de Rayna está ahí y ha ido a más, enviándole una larga carta. Y sí, el comportamiento del chico que se encarga de las redes sociales es bastante extraño, y ya le hemos podido ver robando alguna cosilla, pero Zach también tiene papeletas. De momento, al no ser que luego se saquen a un culpable de debajo de la manga, la cosa está entre esos dos.


Juliette mientras tanto sigue bastante perdida. Dado que no la llamaba, ha acudido ella a ver a su “ángel”, que se muestra contenta de su situación y le insiste en que mejorará. Juliette intenta agradecérselo a su estilo, regalándole un coche, que no tarda en ser rechazado. Sigue sin comprender por qué ella fue la que sobrevivió. Pero tiene que seguir adelante, y uno de los primeros pasos es la rehabilitación física. Pese al pesimismo inicial de creer que no volverá a caminar, es a partir de que Cadence se le mee literalmente encima cuando vuelve a sentir algo en las piernas. Es a partir de entonces cuando aumenta el esfuerzo en la rehabilitación, una mejora que en parte la ciega y hace que intente ir más rápido de lo que debe (la máquina que prueba en el hospital, por ejemplo) Además, ha comenzado a anular sus citas de terapia y a dejar de tomar sus pastillas (tiene miedo de recaer)

Todo esto afecta también a su relación con Avery. Ya sabemos cómo es Juliette: prefiere empujar a todo el mundo fuera de ella que reconocer que necesita a alguien. Algo que al final acaba haciendo, cuando ve que Avery es realmente sincero cuando le dice que quiere cuidar de ella y ayudarla en todo lo posible. Las cosas también acaban mejorando en las “relaciones matrimoniales”, e incluso también hemos podido ver a Juliette volver a cantar. Me gusta cómo están llevando toda esta trama. Pensaba que se quitarían de encima rápido la recuperación de Juliette, pero por suerte lo están haciendo bien. Y espero que, como han dejado ver, le den su propio espacio. Avery necesita reconstruirse (musicalmente hablando al menos), y espero que esa escena en la que recordaba su pasado de la primera temporada no se quede en una mera declaración de intenciones y le den tramas al respecto.


Will y Kevin han roto. Ya dije en la anterior review que no me gustaba como han llevado este tema. Se contradice con lo mostrado anteriormente, pero es lo que nos han dado. Will se arrepiente de su propia propuesta de vivir juntos, y por eso se muestra perezoso con la idea de ir a ver los apartamentos. Y cuando acepta ir a ver uno, vuelve a sentirse tentado con el que le enseña el piso. Kevin finalmente acaba descubriendo que pasa algo cuando descubre que Will no envió los papeles para hacer la oferta por el piso. Will acaba sincerándose y contándole que no quiere irse a vivir con él y que, aunque no quiere que rompan, necesita algo de espacio, porque en verdad no está preparado para una relación seria. Kevin no lo entiende y corta la relación. En parte puede ser entendible: desde que hizo pública su homosexualidad, Will no ha tenido tiempo de vivir por si mismo esa liberación. Durante la cuarta temporada pasó de Kevin, a luchar de sus derechos y de nuevo a Kevin, por lo que cierto tiempo o espacio para establecerse a sí mismo es comprensible. Pero, igual que creo que la parte de Juliette la están llevando bien, la de Will y Kevin creo que la han llevado mal.

Y Scarlett y Gunnar, por su parte, no han hecho mucha cosa en estos episodios. En Highway han decidido que la mejor forma de publicitarlos, a falta de gira, es con un videoclip, así que están a la espera. Con Zach a bordo, seguro que contarán con uno bueno. Y seguro que también surgen problemas en el proceso, que si no esto no sería Nashville. Pero eso ya será para los próximos episodios.


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