‘People v. O.J. Simpson: American Crime Story’, el juicio más polémico al que se sometió una estrella.


Los últimos Globos de Oro han complacido al público eligiendo como mejor miniserie a People v. O.J. Simpson una apuesta que, podríamos decir, era casi segura. Sus creadores, Scott Alexander y Larry Karaszewki están de enhorabuena tras el gran éxito de esta adaptación del libro de Jeffrey Toobin, y que volverá este 2017 con una nueva antología que se centrará en los desastres del huracán Katrina. A pesar de que este año la competencia era increíble en esta categoría, la historia que plasma esta ficción es tan increíble que engancha. ¿Creía posible que la policía se pasase todo el día autopista arriba, autopista abajo, para poder detener a O.J Simpson? No, esto no es ficción. Esto es realidad. 



Aquellos que se acuerden y, si no es así, tan solo tienen que consultar Internet, el juicio de O.J Simpson marcó un antes y un después en Estados Unidos. Un ídolo de masas, un gran jugador de fútbol americano, siempre con una sonrisa y un comentario adulador en los labios, era sospechoso del asesinato de su ex mujer, Nicole Brown, y un amigo. Un escándalo que salpicó más allá de las páginas de sucesos, sino que todo el país permanecía atento a cualquier nuevo movimiento en el caso. Una estrella era juzgada por un grave delito. 



O.J. Simpson se rodeó de una gran defensa, el llamado “Dream Team”, los abogados más caros y prestigiosos de Los Ángeles que luchaban por su defensa cuando todas las pruebas apuntaban hacia él. ¿La estrategia? Convertir todo el caso de asesinato en una disputa racial. Y mientras la fiscalía intentaba centrarse en hechos y pruebas, la defensa buscaba detalles escabrosos. Y, aunque el caso parece sacado de la ficción, las imágenes reales de la televisión del momento nos aportan esa realidad inusual y nos asombra sobre cómo se desarrolló todo el juicio. Puro sensacionalismo que se alejó bastante de la realidad que se estaba tratando: un asesinato.



La miniserie cuenta con un reparto espectacular. Sarah Paulson, ganadora del Globo de Oro a Mejor Actriz en Miniserie, realiza un papel brillante como la fiscal Marcia Clark, a la que vemos como debe lidiar con un caso extremadamente difícil, la opinión pública y sus propios problemas. Marcia Clark, inteligente y feroz en los tribunales, parece mermada ante la opinión pública, ya sea por su condición como mujer divorciada o su apariencia. Cuba Gooding Jr nos deslumbra con su interpretación de O.J. Simpson, consigue encandilarnos y nos pone contra las cuerdas. ¿Cuál es la verdad de todo el caso? Su mirada penetrante durante el juicio esconde la verdad. 


Por otra parte, no podemos olvidarnos de otros personajes imprescindibles. John Travolta, productor ejecutivo y encargado de consagrar el papel de Robert Saphiro, Courtney B. Vance como Johnnie Cochran y a Sterling K. Brown como Christopher Darden. La guerra de titanes está servida en un juicio en el que todo vale por ganar, siendo enfocado desde distintos puntos: La fiscalía busca la verdad, la defensa busca pruebas que exculpen a O.J y Cochran busca la justicia para la comunidad negra. Un reparto de lujo para el juicio de una estrella. Tampoco podemos olvidarnos del toque tragicómico de Robert Kardashian, interpretado por David Schwimmer, y cómo se representa a esta famosa familia. Un toque cómico en un contexto puramente dramático y lleno de misterios. La fama no lo es todo. 

Problemas como el racismo, el machismo o la violencia policial, aderezan el contexto de una trama vertiginosa. Ryan Murphy, productor de esta ficción, vuelve a sacar los temas polémicos como plato principal, incomoda al telespectador y lo enfrenta a sus propios juicios morales. Porque Estados Unidos sigue enfrentándose a esta dura realidad diariamente. Durante diez episodios exploramos estos duros aspectos de la vida cotidiana y seguimos en vilo el transcurso del juicio. No cansa, no resulta pesado, sino que los 40 minutos de duración de cada capítulo parecen un suspiro y nos dejan con ganas de más. Nos unimos a la especulación, nos escandaliza el tratamiento mediático y nos alarman los duelos verbales de los abogados. El juicio del siglo era una disputa en el patio de un recreo. 

Perfectamente ambientada en 1995, las caracterizaciones y la ambientación son una gran apuesta de esta miniserie. También busca la crítica al sensacionalismo y cómo este juicio tan polémico se convirtió en un reality show que reunió a millones de personas frente al televisor durante meses, alertándonos de los peligros del juicio paralelo. ¿Acaso una estrella no puede cometer delitos? ¿Puede una estrella saltarse toda la legalidad y ser exculpado? Juzguen ustedes y descubran a O.J. Simpson.




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