‘Mozart in the jungle’: El maestro Rodrigo y su incansable búsqueda del hogar


La tercera temporada de esta espectacular serie de Amazon, que adapta la novela homónima de Blair Tindall, ha conseguido volver a enamorarnos del mundo de la música clásica. Gael García Bernal, con su talento para interpretar al maestro Rodrigo de Souza, nos embauca para que sigamos sus pasos en busca de un lugar donde asentarse. Con la huelga de la Sinfónica de Nueva York y tras haber denegado la oferta del maestro Rivera, Rodrigo es un maestro sin una orquesta que dirigir. Sin embargo, ya sabemos que nunca está quieto demasiado tiempo. 

El gran Rodrigo de Souza (Gael García Bernal) entra en escena. Con su particular excentricismo, Rodrigo surca las aguas de Venecia en una bicicleta (sí, una bicicleta con flotadores), disfrutando del paisaje de una de las ciudades más bellas de Italia. Aun así, el viaje de Rodrigo no es por placer. Ha ido en busca de la Fiamma, una famosa soprano retirada del mundo de la ópera con ansias de regresar a los escenarios, aunque solo lo hará bajo las órdenes del gran maestro. Su llegada a Italia trae consigo tres consejos: el primero, negociar el precio de los paseos en góndola; el segundo, nunca echarle queso parmesano a la pasta con marisco, un auténtico insulto al chef; y, por último, no hacer el amor con la Fiamma. Y es que, para Rodrigo, la Fiamma, que no es otra que la maravillosa Monica Belluci, es un símbolo de superación tras el desastre de su orquesta, así como su primera pasión adolescente.


Estancada en una huelga que parece no tener fin, la Sinfónica de Nueva York se encuentra en una terrible encrucijada. Hailey (Lola Kirke), decidida a no detenerse musicalmente a pesar de los problemas por los que pasa la orquesta, viaja con la Ensemble de Andrew Walsh. Sin embargo, su experiencia con el egocéntrico violonchelista la mantiene en un estado agridulce de desorientación. ¿Cuál es su papel en el mundo de la música? Su inesperado despido la devolverá a los brazos de Rodrigo, quien vuelve a acogerla y a intentar dirigir su rumbo. Los caminos de Rodrigo y Hailey se cruzan irremediablemente, destinados a entenderse. 

La tercera temporada de ‘Mozart in the Jungle’ ha significado la búsqueda de Rodrigo y Hailey en el mundo de la música, de su hogar. Para Rodrigo, la música es pasión, no burocracia. Pero la vida de los músicos no es sencilla. La necesidad de una subida de salario y seguros sanitarios se enfrentan a los recortes que vienen desde la dirección. Y mientras el barco parece hundirse, Rodrigo duda. Enzarzados en una guerra sin final, Rodrigo siente que su camino se encuentra rodeado de obstáculos, alejándose de su verdadero hogar por miedo y torturándose una y otra vez con las últimas palabras que le dedicó el maestro Rivera. Rodrigo debe ser valiente y dar un paso firme, asentarse. 

Aceptando su nueva identidad y comprometiéndose con una causa, Rodrigo debe ser capaz de encontrar su hueco como maestro y aceptar sus retos personales más profundos. Porque para tocar “con sangre”, como dice el maestro de Souza, hay que aclarar pasiones. Y a nosotros nos apasiona Rodrigo. Este peculiar personaje nos alienta a ver cuál será su siguiente paso, imprevisto y alocado. Y cuando lo perdemos todo, ¿a dónde vamos? A lo que llamamos hogar. 

Debemos resaltar un episodio que se muestra fuera de lo común. El séptimo capítulo, ‘Not yet titled’, está grabado a modo de falso documental y nos enseña la influencia de la música clásica en los presos, reivindicando a ésta como una herramienta hacia la tranquilidad y una ayuda a la reinserción. Una vez más, Rodrigo nos sorprende con sus ideas y, a su vez, nos lleva a la reflexión. Capítulos demasiados cortos para tanta magia. 

Y, por último y no menos importante, hablamos de la relación platónica entre Rodrigo y Hailey. El maestro y la oboísta mantienen una química inexplicable, una relación más allá de la amistad, profunda y sincera. Música, atracción y comprensión más allá de las palabras. Los sentimientos, las miradas que se cruzan, las palabras que no se dicen. Rodrigo y Hailey se necesitan más que nunca, en busca de calma, un inicio para sus ambiciones, una respuesta a todas sus inquietudes. Sin embargo, las líneas deben ser aclaradas, a nivel personal y profesional. Y ya nada volverá a ser como antes. Una vez más, hay que agradecer a Gael García Bernal y a Lola Kirke la gran expresividad que le otorgan a sus personajes. Una mirada vale más que mil palabras. 

La temporada está aderezada con aquello que tan bien les funciona, una visión real del mundo profesional de la música, las excentricidades modernas que chocan con el mundo clásico y el desenfreno en un mundo de perfección. Además, esta temporada cuenta con la aparición del magnífico tenor Plácido Domingo, que realiza una divertida aparición que gustará a los espectadores, o la aparición del violinista Joshua Bell. Y como colofón, mucho ha dado que hablar la apasionada escena de amor de Monica Belluci, con la que las redes sociales ardieron. 

Las magníficas vistas de Venecia y la cosmopolita Nueva York, son el escenario perfecto para esta orquesta llena de magia, risas y esa agridulce realidad. Aún queda mucho por ver, muchos retos que superar. Aún queda mucho por descubrir de Rodrigo y un largo camino para la joven Hailey. Porque, la tercera temporada de ‘Mozart in the Jungle’ tiene un mensaje claro: “No te rindas”. Que siga la música.




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