Review Westworld 1x08 y 1x09 – ‘Rastro de decadencia’ y ‘El clave bien temperado’


Una de las series revelación de la temporada está a punto de llegar a su fin. Esta noche se emite en Estados Unidos el final de temporada, que promete estar lleno de sorpresas y en la que esperamos que se respondan algunas de las intrigas planteadas. A continuación, hablaremos del antepenúltimo y penúltimo capítulo. (Spoilers).

Como ya habíamos descubierto anteriormente, Bernard Lowe es una inteligencia artificial utilizada por Ford para investigar todo lo que ocurre en el parque. Siendo consciente de que ha matado a Theresa, comienza a desarrollar múltiples sentimientos: confusión, miedo, angustia y culpabilidad, algo impresionante en un anfitrión. Bernard Lowe es la mejor obra de Ford, tanto que nadie es consciente de su verdadera naturaleza. 

Con una simple orden, Ford consigue que Lowe borre cada rastro que los vincule con la muerte de Theresa, intentando poner todo a su favor con el comienzo de la investigación de su asesinato. Tras esto, Ford borra la memoria de Lowe, aunque este, antes de olvidarlo todo, recuerda imágenes de haber asfixiado a Elsie. Para Robert Ford, la diferencia de consciencia entre las inteligencias y los humanos no existe: ambos viven en ambientes rutinarios y obedecen órdenes. 

Todas las señales apuntan a que su muerte fue fortuita, desvelándose que junto a su cuerpo han aparecido los datos robados del parque, así como la manipulación de algunas inteligencias para desacreditar el trabajo del Ford. Tras estas evidencias, se toma la decisión de readmitir a Lowe a su puesto. Sin embargo, no todos están de acuerdo con esta decisión. Charlotte, quien estaba aliada con Theresa, decide seguir con su plan para enviar datos a Delos. Para ello, captará a Lee Sizemore para que complete el plan de ambas, seleccionando al antiguo señor Abernathy para introducirle todos los datos y sacarlo a escondidas de Westworld.

Mientras tanto, Maeve desea huir de Westworld y ser libre, alejándose de sus relaciones irreales. Sin embargo, para salir necesitará la ayuda de otros, por lo que comienza a investigar a otros anfitriones que puedan serle de ayuda, así como aumenta sus características para volverla aún más consciente de lo que ocurre. Hiriendo a Sylvester, queda patente que sus actos ya no tienen límites. Durante uno de sus flashbacks, Maeve recuerda a su hija, su muerte y su asesino: El Jinete Negro. Maeve, quien está decidida a huir, ocasiona un gran revuelo que despierta las alarmas. Huye del lugar no sin antes recordar que durante su anterior trama, al haber sufrido tanto dolor por la muerte de su hija, fue obligada a olvidar sus recuerdos por obra de Ford, así como fue reasignada a la Mariposa. 

Por otro lado, William y Dolores se adentran en un nuevo territorio, el lugar que tanto buscaba ella. Durante un flashback, Dolores recuerda que ese fue el pueblo donde diseñaron al principio las tramas y entrenaban a los anfitriones, hasta que un día llegó una gran masacre. A punto está de pegarse un tiro en la cabeza cuando William la detiene. Dolores sufre una desorientación total, temporal y situacional, repitiendo que es una señal de Arnold para que recuerde. Decidido a que Dolores se recupere, William quiere llevarla de regresa a su pueblo, pero antes de que esto ocurra, sus caminos se toparán con los de Logan, quien ha reunido a un grupo de hombres en busca de venganza. 

Adentrándose en el territorio de Wyatt, El Jinete Negro no para de repetirle a Teddy que su destino está diseñado para perder. Esto, solo activará una sucesión de flashbacks en Teddy, que le hacen recordar que fue el Jinete quien atacó a Dolores. Salvando a una chica del territorio de Wyatt, Teddy golpea al Jinete para que revele quién es. Es entonces cuando comenzamos a saber nuevos datos de este misterioso personaje: filántropo y empresario, el Jinete entró de nuevo en Westworld para descubrir quién era en realidad, para probar que no era mala persona y que no era el culpable del suicidio de su mujer. El Jinete mató a Maeve y a su hija para probar sus propios sentimientos, pero no llegó a sentir nada. Recuerda entonces cómo surgió su búsqueda del Laberinto, la trama más profunda del juego y elaborada por Arnold. 

La chica que los acompaña insta a Teddy para que mate al Jinete, pero este no puede, ya que el Jinete es un ser humano. Es entonces cuandola chica clava una flecha en Teddy y les advierte de que Wyatt se está acercando. Todo ha sido una trampa. 

El penúltimo capítulo de la temporada comienza con Maeve siendo analizada por Lowe. Éste, al ver sus datos, convoca a Ford para que revise los cambios. Sin embargo, Maeve tiene tantas capacidades añadidas que controla a todos los anfitriones, tanto que también maneja a Lowe. Maeve obliga a que Bernard la lleve de vuelta a Westworld, pero no le borra los recuerdos después de etas acciones, sino que lo anima a que descubra su verdad. Mientras tanto, Maeve regresa a Westworld, encaminándose a la guarida de Héctor, quienes ya han robado la caja fuerte del saloon. Maeve logra convencer a Héctor para huir juntos, pero para ello deben volver a los laboratorios. Mientras hacen el amor, Maeve prende fuego a la tienda en la que se encuentran. 

Bernard obliga a Ford a que le revele todas sus memorias, utilizando a la anfitriona Clementine para que les dispare en caso de no realizarse sus exigencias. Clementine, cuyas características han sido alteradas, podría llegar a matar a ambos, algo que Lowe no podría debido a que sus características las maneja exclusivamente Ford. Durante sus recuerdos, vemos que Theresa puede tratarse de una anfitriona y de que, efectivamente, Lowe atacó a Elsie. 

Logan tiene cautivos a William y Dolores, tratando de hallar una explicación a sus movimientos. William le relata que Dolores no es un anfitrión más, sino que es consciente de la realidad y quiere liberarla de Westworld. Logan admite captar esos rasgos en Dolores, pero sigue decidido a vengarse de William, por lo que no duda en hacerle daño a Dolores. Para demostrarle que ha perdido la cabeza, Logan acuchilla a Dolores frente a William, mostrándole sus engranajes internos para hacerle comprender que ella es una anfitriona más. Dolores hiere a Logan para huir, con la promesa de William de que volverá a encontrarla. Logan trata de convencer a William de volver a ser como era, pero eso es imposible. William mata a todos sus hombres y obliga a Logan a que lo acompañe en su búsqueda. 

Mientras tanto, Teddy se encuentra amenazado por la extraña chica a la que rescató junto al Jinete. Ella le recuerda que fue él y no Wyatt el autor de una masacre, pero que se reunirá con él, tal vez en una próxima vida. La chica mata a Teddy. Ella resulta ser una de las guardianas del Laberinto y, una vez, le repite al Jinete que el laberinto no es para él, que pruebe a jugar a unos de sus juegos. Escapando de lo que parecía su fin, el Jinete recibe una visita sorprendente, la de Charlotte, quien ha bajado a Westworld para hablar con él. Descubrimos entonces que el Jinete forma parte de la junta directiva de Delos y que accede a forzar la dimisión de Ford ya que es la trama de Arnold la que le interesa. 

Cayendo desmayada con una herida, Dolores parece no poder continuar. Sin embargo, despierta en el mismo lugar y totalmente curada. Sigue entonces todos los pasos del laberinto, siguiendo sus recuerdos hasta una iglesia, bajo la cual están los laboratorios. Allí, se encontró con Arnold, quien no es otro que Bernard. Lowe no es más que un anfitrión fabricado por Ford en memoria de Arnold, quien murió a manos de Dolores. Dolores, desesperada por huir, le pide ayuda a Arnold, pero él le recuerda que solo es un recuerdo y que debe recordar. Saliendo de la iglesia, Dolores se encuentra de nuevo con El Jinete. 

El propósito de Arnold era liberar a todos los anfitriones conscientes. Bernard quiere volver a tomar ese papel, pero Ford se lo impide. Durante todo ese tiempo que creía tener controlada la situación, Ford manejaba un código interno que evitaba que los anfitriones se pusieran en su contra. Ordenando a Bernard que cogiera la pistola de Clementine, Ford le da la orden de suicidarse cuando él se hubiese marchado. “Nunca confíes en nosotros los humanos. Te vamos a decepcionar”. Mientras Ford sale de la sala Bernard Lowe aprieta el gatillo.



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