Review Vikings 4x11- "The outsider"


Tras un parón que se ha hecho largo, nuestros vikingos vuelven a la carga con la segunda mitad de la cuarta temporada. Ragnar, Lagertha, Bjorn, Floki y compañía están de vuelta, y aunque este 4x11 ha servido, como suele ser habitual en este tipo de episodios, para recolocar las piezas (más teniendo en cuenta que en el 4x10 se llevó a cabo un salto temporal de varios años), las cosas parece que se pondrán movidas en los próximos episodios.

Despedimos la primera mitad de la temporada con Ragnar volviendo de su auto destierro tras el fracaso de París, y encontrándose con una Kattegat cambiada. El rey vikingo se siente como un extraño en su propia tierra al ver como su pueblo ha cambiado y casi todos sus hijos le rechazan. En estos años de retiro, Ragnar ha vuelto al pasado, al hecho que le atormenta desde hace tiempo, y el que ahora quiere remediar: la destrucción del asentamiento vikingo en Inglaterra. Para ello, pretende ir hasta allí, sus hijos no parecen estar muy dispuestos a acompañarle.


Bjorn (que incluso consulta al profeta sobre lo que supone el retorno del rey, y este no le da buenos augurios, precisamente) tiene sus propios planes, en los que pretende viajar al Mediterráneo junto a Harald y Floki. Hvitserk planea ir junto a su hermano, mientras que Ubbe y Sigurd se quedarán en Kattegat protegiendo el pueblo, que ahora es un importante enclave comercial, y a la reina Aslaug. Solo el cuarto en discordia, Ivar, ve con malos ojos ese rechazo hacia Ragnar. Además, Ivar quiere acostarse con una de sus criadas, que ya ha estado con sus tres hermanos, pero no lo acaba consiguiendo. Incluso intenta acabar con la vida de la chica, pero esta le hace ver que su posible grandeza no reside en su virilidad y en su poderío sexual, sino en ser el hijo de Ragnar y en lo que puede hacer con ello.

Habiendo fracasado con sus hijos, Ragnar visita a sus otros pilares, Floki y Lagertha. Floki se encuentra construyendo barcos para Bjorn, al que ha dado su palabra de acompañarle, y por eso no irá con Ragnar en principio. No obstante, los antiguos problemas entre ambos parecen haberse solucionado. La visita a Lagertha, por su parte (con nuevo interés amoroso, femenino en este caso, para la vikinga) es consecuente con los nuevos planes de Ragnar. El rey recuerda la época en la que estaban juntos y vivían en la granja, una época que no puede evitar añorar, y además le pide perdón a Lagertha por lo que hizo a mal. Lagertha no parece tener inicialmente intención de acompañarle a Inglaterra, pero como ella misma reconoce, nunca está completamente segura en lo referido a Ragnar.


En última instancia, Ragnar intenta acabar con su vida colgándose de un árbol, pero sin éxito. Alcanzar el Valhalla mediante el suicidio no parece posible, y parece que los dioses tienen otros planes para el rey. Ragnar regresa a Kattegat para finalizar el capítulo con la persona que en este momento es su único apoyo real, su hijo Ivar, que no duda en acompañar a su padre. Ya hemos resituado las piezas en el tablero en lo referido a Kattegat (no hemos tenido noticias de París o de Wessex de momento). Ahora a ver cómo se mueven. Desde luego, con el salto temporal y la inclusión de los hijos de Ragnar, las posibilidades aumentan, así que esta segunda mitad de la temporada se presenta prometedora.


PD: Si no lo habéis hecho ya, os recomiendo que leáis el excelente artículo que mi compañera María Panadero le ha dedicado al personaje de Aslaug. Merece la pena que le dediquéis unos minutos, desde luego. Podéis leerlo haciendo click aquí


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