Crítica: 'Rogue One: Una Historia de Star Wars' (2016), de Gareth Edwards



Hace unos meses pudimos disfrutar de 'Star Wars: El Despertar de la Fuerza' en nuestras pantallas. Los fans de la saga de 'Star Wars' han tenido que esperar mucho tiempo para poder disfrutar del Episodio VII, sin embargo, ahora las nuevas entregas de una de las franquicias más famosas de todos los tiempos parecen no querer detenerse. A pesar de que queda menos de un año para poder disfrutar del Episodio VIII, se acaba de estrenar en los cines españoles 'Rogue One: Una Historia de Star Wars', un spin-off que no dejará indiferente a los espectadores. 

El filme narra la historia de cómo el Imperio Galáctico está construyendo el arma más poderosa de todas, la Estrella de la Muerte, para acabar con miles de galaxias en todo el planeta, pero un grupo de rebeldes decide realizar una misión para impedirlo. Su objetivo consiste en robar los planos de dicha estación antes de que se desencadene la solución final. Eso sí, no les resultará sencillo ya que tendrán que enfrentarse al poderoso Lord Sith, Darth Vader, discípulo de Emperador Palpatine y a quien ya se le pudo ver en las entregas anteriores. 'Rogue One: Una Historia de Star Wars' está situada entre los Episodios III y IV de la saga 'Star Wars'.





Resulta odioso comparar proyectos entre sí; especialmente si se trata de las sagas más famosas del último siglo. No obstante, y al igual que ocurre con 'Harry Potter', entre muchas otras, los fans de 'Star Wars' van a ir al cine, dándoles igual lo que les presenten en pantalla. Pero, ¿de verdad es necesario tanto remake, secuela, precuela y spin-off? ¿Estamos en la era en la que finalmente Hollywood ya ha perdido las ganas de querer ganar al espectador mediante proyectos que proceden de ideas completamente nuevas y contemporáneas? ¿Dónde ha quedado la originalidad y las ganas de hacer buen cine? ¿Es que Hollywood nunca va a ver el fin de explotar dichos proyectos? ¿El espectador despertará algún día de ese trance en el que está sumergido y dejará de pagar por ver los mismos trabajos siempre?

'Rogue One: Una Historia de Star Wars' es, sin duda alguna, un filme entretenido que si bien está excelentemente contado también es verdad que acaba siendo un cero a la izquierda dentro del mundo de 'Star Wars'. En efecto, sigue ofreciendo información "extra" sobre acontecimientos que ocurren en los proyectos anteriores y que los fans no pueden terminar de conocer debido a los campos elípticos en los que dichos hechos se desarrollan. Películas como 'Rogue One: Una Historia de Star Wars' ayudan al espectador a completar esos huecos vacíos que tanto ansían completar. Aun así, es inevitable pensar que cuando uno echa la vista atrás y ve este spin-off, algunas piezas del rompecabezas no terminan de encajar y muchas otras cuestiones, que uno creía ya resueltas, ahora se quedan al descubierto. ¿Qué sentido tiene remover el pasado que ya se cerró en su día?




De alguna manera, se echa de menos a los Jedis, así como, por supuesto, las batallas con espadas laser, lo cual forma parte del alma de 'Star Wars'. Pero, nos guste o no, 'Rogue One: Una Historia de Star Wars' narra acontecimientos mucho más humanos que sus películas predecesoras. El filme también cuenta con un grupo de personajes muy interesantes a los que el espectador no le importaría seguir conociendo en el futuro, no obstante, y por alguna extraña razón, hay ciertos elementos que no terminan de saciar las expectativas del público. Es como si, de alguna forma, el espectador ya se hubiese desinflado tras ver el Episodio VII o que éste estuviese realmente más interesado en ver dichos episodios en sí y no tanto spin-offs aleatorios que se "alejan" de los mismos. 

Quizá esto suene pretencioso y contradictorio a la vez, pero 'Rogue One: Una Historia de Star Wars' es un filme con mucha fuerza (mucho más incluso que los proyectos anteriores), pero dicha fuerza no termina de ser canalizada del todo y ésta acaba perdiendo ritmo, impidiendo así que se desarrolle el factor sorpresa tanto como uno esperaría. Se la podría definir como una de las mejores entregas–hasta la fecha–de toda la saga, pero la pena es que Edwards no le haya sabido dar el toque de gracias que le falta–propio de 'Star Wars'–para que acabe ganándose una nota de sobresaliente y convenciendo así al público actual. Eso sí, la banda sonora de Giacchino y la introducción de personajes interesantes acaba salvando esta producción, dejándola como un filme del montón que, desafortunadamente, no pasará a la historia por ser uno de los mejores estreno del año 2016. Ahora solo se espera que el siguiente episodio no resulte tan vacío y forzoso como este spin-off, el cual podría haber llegado muy lejos si hubiese querido. Quizá esto se deba a que el proyecto ha querido tirar menos de la rama comercial, eligiendo así convertirse en un complejo intelectual demasiado beat como para que ser comprendido por la generación actual. 

NOTA: 7.5/10

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