Crítica: '1898. Los últimos de Filipinas' (2016), de Salvador Calvo


Que el cine español va avanzando y se va atreviendo con propuestas diferentes es prácticamente un hecho. De unos años a esta parte, la calidad de al menos una parte de las cintas patrias que llegan a la cartelera de estrenos ha aumentado,  lo que también se traduce en un aumento de la variedad y el interés. Sí, está claro que como en cualquier tipo de cine nos vamos a encontrar malas películas, pero cada vez nos llevamos mas alegrías, especialmente en el género del thriller, donde este mismo año hemos tenido tres ejemplos muy buenos, como son “Tarde para la ira”, “El hombre de las mil caras” o “Que Dios nos perdone”

“1898: Los últimos de Filipinas” forma parte de ese grupo de películas que, cada vez más, dignifican el cine patrio. Acostumbrados a que nuestras propuestas de cine histórico se limiten (o se limitaran, parece que por suerte vamos abandonando un poco esa tendencia) a la guerra civil y a ver solo en televisión otras propuestas, resulta refrescante revisar un episodio de nuestra historia que no estamos tan acostumbrados a ver (aunque curiosamente, la serie “El ministerio del tiempo” ya le dedicó un par de episodios de su segunda temporada al sitio de Valer durante este año, donde el personaje de Rodolfo Sancho entraba a formar del destacamento de soldados españoles) Es por eso que considero que una película como la que nos ocupa es necesaria para el cine español. Y que vengan más del estilo, a ser posible.



Aún con sus defectos, “1898: Los últimos de Filipinas” es una película más que digna. Sí, está claro que no manejamos los presupuestos que tendrían en Norteamérica para una película de este estilo, pero el presupuesto está bien aprovechado y se beneficia de las localizaciones donde se ha rodado. La dirección, si bien es buena, creo que tiene algunos momentos en los que tira más hacia lo televisivo en cuanto a narrativa, olvidándose de que está contando una película y no una TV Movie a lo grande (creo que en eso se le nota a Salvador Calvo, el director, que es su primera película, ya que su amplio bagaje profesional ha tenido lugar en televisión) Asímismo, personalmente hubiera agradecido que tuviera un poco menos de metraje, aunque fueran solo 10 minutos, porque creo que en el tramo final se nota un poco.

Pero por suerte ahí está el gran reparto con el que cuenta la película para solucionarlo casi todo. Luis Tosar, Javier Gutiérrez, Karra Elejalde, Carlos Hipólito o Eduard Fernández sostienen la película como primeras espadas, pero hay que destacar también al reparto joven, quien con Álvaro Cervantes y Patrick Criado a la cabeza. Con sus personajes, podemos ver representados lo que debían ser los diferentes puntos de vista de la época: el militar obcecado, el patriota, los que pensaban que esa guerra era un error y que debían marcharse o los que, simplemente, querían volver con vida.



En definitiva, “1898: Los últimos de Filipinas”, se convierte en un producto muy digno y reivindicable, con algunos defectos, pero que compensa con una buena producción, un guión bien escrito y un gran reparto. Podría (y debería) marcar un camino a seguir para una nueva variante de películas españolas, pero en cualquier caso es una buena película a la que merece la pena dedicarle un visionado.


Nota: 7/10

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