Review The Walking Dead 7x04-"Servicio" ¡Tensión y drama en Alexandria!



¡Hola amigos de los zombies! Una vez más, The Walking Dead nos obsequia con un episodio de una hora de duración, casi sesenta minutos de tensión palpable con la llegada de Negan a Alexandria. Reencuentros, sarcasmo, humillación y alguna que otra persona en peligro es lo que nos ofrecen esta semana los responsables de la ficción, que se están tomando su tiempo para desarrollar la trama de esta séptima temporada, ¿y cuándo no? ¡Analicemos el capítulo con más profundidad!





(A partir de aquí, SPOILERS)




Negan (Jeffrey Dean Morgan) ha llegado a Alexandria y no precisamente con intenciones pacifistas, quiere lo suyo y lo quiere ya. Armas, colchones, inmobiliario… menos la comida, que es algo vital para que sus nuevos trabajadores sean útiles, viene a por todo y de paso, se lleva unas cuantas dignidades por el camino, como la de Rick (Andrew Lincoln), que lleva perdida desde el inicio de temporada. La cara de éste es un poema durante todo el episodio, he sufrido mucho con él y su estado anímico, que no es que esté por los suelos, en el inframundo como poco. Para más inri, Negan le ofrece a su querida Lucille y tiene que cargar con ella todo el día, el arma que mató a dos de sus amigos, ¿más humillación pública por favor? Por otro lado asistimos al reencuentro de Daryl (Norman Reedus) con su familia y hogar (si se puede llamar así ahora mismo), y está tan avergonzado por la culpa y atemorizado por Negan, que apenas es capaz de levantar la cabeza para mirar a su hermano Rick o iniciar una defensa para quedarse allí, todo muy doloroso y tenso. Dixon continúa sin cooperar, aunque el papel de criado sumiso no se le da mal, mientras le siguen recordando ante las caras de todos que por su culpa murió Glenn (Steven Yeun), cantina que tendremos durante toda la temporada, ¡no vaya a ser que se nos olvide!




Todos estamos de acuerdo que la presentación de Negan fue impactante y muy fuerte, un villano con mucho potencial al que poder explotar, pero seamos sinceros, llegar y matar a unos cuantos personajes es tarea fácil, chocante, sí, pero no necesita de un desarrollo muy elaborado. La parte importante toca ahora, el hecho de manejar el personaje para que a todos nos provoque miedo, ira, enfado, asco, felicidad o cualquier emoción que nos haga levantarnos a aplaudir. Por el momento Negan para mí tiene un estupendo actor que lo interpreta, un sarcasmo ácido con el que te tienes que reír (decídselo al padre Gabriel, no pude contenerme la risa en ese momento), una lengua muy juguetona y un bate al que trata como si fuera una mujer de carne y hueso (no quiero imaginar su intimidad con ella). Y yo ¡necesito más! Sé que sólo llevamos cuatro capítulos y con esta serie hay que ser pacientes, pero espero que nos den profundidad, que sepamos quién es Negan realmente, quién fue, cómo tiene organizado su gran reino y sobre todo, me gustaría algún punto de vista positivo de los muchos secuaces que le cubren las espaldas y que supongo, no vivirán tan desgraciadamente como todos los que hemos visto hasta ahora (si no, no se entiende que aún siga vivo semejante dictador). 




Maggie (Luaren Cohan) ha muerto en este capítulo, pero ¡tranquilos! Eso es lo que cree Negan, en realidad todo es una mentira piadosa para alejarla de las garras del depredador que ya había pensado en llenar el hueco del difunto marido. No sé hasta qué punto es sostenible esta treta si Maggie anda vivita y coleando en Hilltop, pueblo que también está bajo el dominio de Negan y al que puede ir cuando le plazca, veremos. Rosita (Christian Serratos) me ha gustado mucho en este capítulo, personaje a la sombra de muchos, en esta ocasión se atreve a ponerle cara de asco supremo a Negan (la de muchos de nosotros) y sale a buscar el arma definitiva, una pistola sin munición que se convierte en la única esperanza para el grupo, porque es la última que les queda y Eugene (Josh McDermitt) quizás empiece a ser de utilidad fabricando balas, todos a coger el clavo ardiendo que es lo único que queda. 




Si en el episodio anterior intenté defender a Dwight Dos Caras con esa parte de su historia tan traumática, esta vez volvemos a tener el malote venido a menos de siempre, no hay muchas novedades al respecto, excepto que se ha quedado con la moto de Daryl y eso duele. Carl (Chandler Riggs) por su parte sigue teniendo problemas con el control de los arrebatos, es entendible, la frustración le corroe, presiento trama interesante esta temporada para él si piensa que la decisión de su padre de estar sumisos no es la adecuada, ¿será Michonne (Danai Gurira) una aliada en esta batalla? Padre o hijo, esa es la cuestión. Y ¡ojo! que le han dejado quedarse con la katana. 


Pero lo realmente emocional y atrayente del capítulo viene a manos de nuestro Rick, ¿quién si no? No puedo adorarlo más, quería abrazarlo todo el tiempo (¡ay Andrew!, ¿cómo lo haces tan bien?). Os pongo una serie de frases que para mí, han marcado el devenir de la postura de Rick en todo este asunto y reflejan lo derrotado y pesimista que está, Negan le ha roto a unos niveles que nunca había sentido y es muy interesante de ver (a la par que doloroso). 



“Ya no estoy al mando, Negan lo está”

“No voy a perder a nadie más” 

“Gracias”
(nunca una palabra humilló tanto a alguien)



Y todavía me guardo la más dura para el final, como buen plato fuerte que es. A pesar de todo, aún sigue quedando ese Rick que muerde yugulares, sólo tienes que mencionar a Glenn o Abraham como hizo Spencer, y te llevas una amenaza hacia tu cabeza que te quedas en el sitio. Hasta a mí me dolió ese golpe bajo, ¡basta de usar la muerte de estos dos para fines egoístas, por favor! La comunidad está más temerosa que nunca y muchos culpan a Rick de todo lo sucedido, pero al final del episodio nos damos cuenta de que él ya ha aceptado todo esto, que es consciente del peso que lleva en las espaldas y que a veces, la gente muere o morirá por sus decisiones. Y hablando de aceptar verdades dolorosas, finalmente, tras años sospechándolo, temporada tras temporada con el secreto a voces, tras cientos de memes y chistes sobre el asunto, Rick nos da la no exclusiva y aun así, nos quedamos helados:

“Sé que Judith no es mía”

Y el silencio se hizo. Lo ha sabido todo este tiempo y nosotros creyendo que el pobre no se había dado cuenta. Una verdad aplastante que ha querido sacar a relucir ahora para hacer el chantaje emocional del siglo a Michonne y que entienda que hay cosas que deben aceptarse para poder sobrevivir






Sin duda, un capítulo con mucha más miga, más intenso y emocional, que nos reafirma que Negan ahora es el jefazo y que deben pagar la deuda. Veremos cómo desarrollan a partir de aquí todo este enredo y si Negan puede proclamarse como el gran villano de la serie




Por último, comentaros que una teoría está circulando por la red, así que os la pongo en fotos aquí abajo y que cada cual se forme su propia opinión, desde mi punto de vista es un tanto rebuscada, a mi parecer Daryl está bastante avergonzado y se siente culpable por lo de Glenn, pero es cierto que si nos fijamos más detenidamente en la escena, parpadea más de la cuenta… ¡veremos! 





Me despido hasta la semana que viene y recordad; “Misericordia para los perdidos. Venganza para los saqueadores”






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