loslunesserifilos

Crítica: 'Kubo y las dos cuerdas mágicas' (2016), de Travis Knight

Sumergidos en el comienzo de la época de festivales de cine y grandes estrenos, la gran oferta fí...

Sumergidos en el comienzo de la época de festivales de cine y grandes estrenos, la gran oferta fílmica es casi imposible de abarcar. Sin embargo, una pequeña película de animación se ha hecho un hueco en la lista de imprescindibles de estos meses: ‘Kubo y las dos cuerdas mágicas’.

Ambientada en la antigua Japón, Kubo (Art Parkinson) es un joven contador de historias que baja al pueblo diariamente para interpretar su magia. Tocando las cuerdas de su shamisen la música y la magia brotan, dándole vida al papel, con el que escenifica su relato. Ciego de un ojo, el abuelo de Kubo arrebató a su nieto la vida de su padre, la esencia de su madre y su visión. Maldito por el Rey Luna, Kubo debe regresar a su hogar antes de que el sol se ponga. 

Kubo y Mona
Sin embargo, un día no consigue llegar a su refugio, desatándose así su propio viaje del héroe, en busca del arma necesaria para derrotarlo. Perseguido por sus malvadas tías, Kubo necesitará la ayuda de Mona (Charlize Theron), una pequeña estatua que cobra vida gracias al último aliento de su madre, y Escarabajo (Matthew McConaughey), un extraño ser maldito al que sirvió su padre. Ahora es él quien tendrá que contar su historia.

La película está cargada de simbolismo nipón: la papiroflexia, el shamisen o los samuráis. Es imposible no ver cierta influencia de Miyazaki en la historia, recordándonos a ese estilo inconfundible del gran director japonés. Este cóctel nos lleva a un relato que no habla de la muerte, de la superación y de la familia. Con un delicado toque descriptivo, el trabajo más difícil que tendrá Kubo será la manera de perdonar y aceptar el paso de la muerte. 

Alejada de la técnica de Pixar, Kubo, de Estudios Laika, ha sido grabada en “stop motion”, el mismo estilo en el que Tim Burton grabó su fantástica obra animada ‘Pesadillas antes de Navidad’. Esta técnica supone un gran trabajo de puesta en escena que apreciamos durante todo el film, aportándole un toque original a la película. No podríamos imaginarnos el movimiento de ese gran esqueleto monstruoso sin esta técnica. 

Kubo, Mona y Escarabajo
Aderezando un guion increíble y una técnica que necesita una gran dedicación, la banda sonora es el último ingrediente perfecto para esta maravillosa película animada. Recordando al estilo oriental, la música del shamisen recorre toda la historia, trasladándonos a la época del Japón feudal y sus famosos samuráis. Tampoco podemos olvidar la versión de ‘While my guitar gently weeps’ interpretada por Regina Specktor bajo los acordes de este singular instrumento. 

Una historia increíble recomendada a pequeños y mayores. La sensibilidad transmitida y el juego de formas y colores, hacen de Kubo una de las mejores películas de animación del año. Siéntense y disfruten. O, como diría Kubo: "Si han de pestañear, hacedlo ahora".

Lo mejor: la originalidad de la técnica utilizada en la película y la originalidad para hablar de un tema tan complicado como la muerte, enfocado a un público infantil. 

Nota: 9/10

Reacciones: 

Related

Travis Knight 845960217913800572

Síguenos

.

Translate

Ganador en la categoria Cine y TV de los Premios 20 Blogs 2013

Premios 20Blogs

Miembro de la junta de los 'Blogos de Oro'

Con la tecnología de Blogger.

Lo + leído de la semana

+ secciones


Seguidores

Territorio Podcast

ATMÓSFERA CERO PODCAST - EPISODIO 81

Archivo del blog

item