Crítica "La puerta abierta" (2016) de Marina Seresesky


Rosa (Carmen Machi) es prostituta, cada noche sale a las frías calles madrileñas en busca de clientes, su madre Antonia (Terele Pávez) también se dedicó a la prostitución. Ambas viven en una corrala en la que tienen por vecinas a otras trabajadoras de la noche entre ellas una transexual (Asier Etxeandía) con la que Rosa tiene una buena relación.

La vida de estas mujeres cambia por completo cuando llega a sus vidas la pequeña Lyuba, hija de otra prostituta que acaba de morir por sobredosis y que al parecer no tiene quien se haga cargo de ella.


Marina Seresesky dirige su ópera prima con bastante acierto, sobre todo en lo que a la parte actoral se refiere aunque quizá el guión topa con ciertos clichés que ya hemos visto demasiadas veces.

Su punto fuerte son sus dos protagonistas, Carmen Machi y Terele Pávez, cuyas interpretaciones navegan entre la comedia y el drama, sin olvidarnos de Asier Etxeandia que seguramente se encuentra ante uno de los papeles más apetitosos de su carrera.

Nota: 6/10

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