loslunesserifilos

Review The Good Wife 7x06: Lies

Definitivamente esta temporada de The Good Wife tiene otro aire, más entretenido y fresco. Y est...


Definitivamente esta temporada de The Good Wife tiene otro aire, más entretenido y fresco. Y este capítulo por suerte mantiene esta trayectoria. Cabras que cantan, polígrafos, venganzas que podrían llegar demasiado lejos, racismo, machismo, todo esto toca este sexto episodio. Ahí es nada. A partir de aquí, spoilers.
Alicia continua con sus casos, poco a poco consiguiendo más reconocimiento. Aunque muchos de ellos lleguen gracias a Canning. Y como viene siendo habitual, lo que comienza pareciendo un asunto sencillo y que se solucionará rápidamente acaba convirtiéndose en algo mucho más grande y que a largo plazo afectará a Alicia de alguna forma. Y es que de repente, nuestros queridos frikis de la NSA vuelven a estar presentes y vuelven a las escuchas telefónicas de Alicia. Y por supuesto a sus vídeos ridículos de cabras. El final de este capítulo a ritmo de Withney Houston es oro puro.
Llama la atención que por el simple hecho de que Alicia pronuncie la palabra Snowden ya tengan banda ancha para volver a vigilar sus llamadas telefónicas. ¿Hasta qué punto se justifica algo así? Quizás a los King les ha quedado un poco forzado todo esto y espero que lleve a algo interesante o importante, porque volver a esta trama de las escuchas puede resultar repetitivo, por muy graciosos que nos resulten los vídeos de cabras.
Ya vemos en el horizonte un futuro problema para Alicia, pero ella de momento sigue con sus problemas del presente, que no son pocos. Por un lado, no deja de pensar en el turbio pasado que esconde Jason Krouse, aparentemente encantador y evidentemente sexy. Es lógico que la Florrick no deje de preguntarse como un hombre que parece tan simpático y tan buen profesional pudo ser suspendido y acabar con su carrera como abogado. Nuestra protagonista se pone a investigar un poco y al final no llega a ninguna conclusión.


Por un lado el juez que Jason agredió le describe como un sociópata peligroso que destrozará su vida, mientras que Lucca, tras indagar un poco, tiene una versión menos dura del asunto. Lo que está claro es que Alicia de momento le va a seguir dando una oportunidad, no sé si porque realmente quiere confíar en él, o porque se siente terriblemente atraída por el investigador y no le quiere perder de vista. O las dos cosas.

Además del misterio alrededor de Krouse, está el tema de la campaña política, que por supuesto afecta a Alicia. Sobre todo ahora que Peter ha decidido lanzarse y presentarse a las elecciones presidenciales. Esto ya es jugar en ligas mayores y va a provocar muchos más cambios de los esperados.
Alicia  podría ser Primera Dama. La nueva Michelle Obama. O al menos eso va a intentar Ruth Eastman por todos los medios, incluso copiando su vestuario. Ruth está tan decidida a ganar que hasta decide enterrar el hacha de guerra con Eli. Le necesita, puesto que quiere que Alicia cumpla más que nunca su papel de 'Good Wife'. Y lo curioso es que parece que Eli acepta, que esto de la presidencia ya es muy grande como para decir que no. La guerra ha acabado a base de cócteles que casi ahogan al pobre señor Gold. El aparente buen rollo llama la atención de Peter y por un momento casi me creo que de verdad Eli se había olvidado de su resentimiento.
Pero nada más lejos de la realidad, su sed de venganza sigue ahí y su intención de llevarse a Ruth y a Peter por delante también.
Eli tarda más bien poco en ponerse manos a la obra para llevar a cabo sus maquiavélicos planes, Frank Landau será la clave para llenar de mierda a Peter. En este capítulo descubrimos que el marido del año fue quien planeó la manipulación de las papeletas junto a Landau, porque no quería que Alicia perdiera y se diera la leche del siglo. Mucho mejor así, hombre, Alicia ganó y dimitió en el mismo día, más la humillación posterior. Bravo, Peter.


Aquí es cuando Eli se encuentra ante un gran dilema, porque hundir a Peter y a Ruth con esa información, también haría mucho daño a Alicia. Y eso es pasarse. Por un lado me ha encantado que Eli tenga el límite puesto en ella, ya que demuestra el respeto y cariño que siente por nuestra protagonista. Pero por otro, Eli tiene en sus manos una potente arma que podría destrozar a la carrera política de Peter por completo y es algo que me alegraría bastante.
Por cierto, hablando de lo mucho que se preocupa Eli por Alicia, me ha llamado mucho la atención el detalle de nuestra protagonista preparándose un cóctel ante la mirada un tanto atónita de Eli. De los copazos de vino ha pasado a los cubatas directamente. Creo que aunque en este capítulo haya sido algo más bien anecdótico, quizás sea una pista de algo que puede ir a más, o traer consecuencias a la protagonista.
Mientras tanto en Lockhart Agos & Lee las cosas siguen yendo a peor. Ahora quieren contratar a nuevo personal para darle otro aire a la firma. Buena idea, porque el olor a rancio ya llega hasta aquí. El problema es que este aire anticuado no es fácil de quitar. Con solo unos planos nos damos cuenta de la desigualdad que habita en el ambiente. Conocemos a Monica Timmons, una candidata afroamericana que se encuentra esperando sola junto a otros candidatos hombres y blancos. Con ese plano ya lo entendemos todo. Y con las entrevistas a las que se somete con Diane, Cary, David y Howard el bufete queda definitivamente retratado. Mortal lo de "Oh, debe haber sido muy duro vivir en Baltimore" Se ve que Diane o Cary han visto The Wire.
Este es un tema a la orden del día, sobre todo en Estados Unidos donde el debate sobre el racismo y el machismo hacia las mujeres en el ámbito laboral están en plena ebullición ¿Es mejor contratar a alguien porque representa a un colectivo o minoría, o se debería contratar a una persona solo y exclusivamente por sus méritos y logros profesionales? Diane, abanderada del feminismo cree que la joven se merece una oportunidad y se siente algo identificada porque ella tuvo que luchar lo suyo para hacerse respetar años atrás. Pero una vez más la falta de acuerdo entre Cary, David y ella hace mella. Sinceramente, cada vez entiendo menos como estos tres pueden llevar una empresa juntos si no coinciden en prácticamente nada.


Para colmo, la candidata que parecía tan maja y perfecta, también lleva a cabo su parte de venganza, con unas grabaciones que de ser publicadas hundirán definitivamente al bufete. Yo me pregunto, ¿Cómo sabía de antemano la chica que todos iban a soltar comentarios de ese tipo, o es que lo mismo estaba haciendo un experimento sociológico de esos?
Lo que está claro es que el bufete parece irse a pique poco a poco, lo único que estamos viendo de ellos esta temporada es lo mal que se llevan, los desacuerdos, los problemas, etc. Los King no saben qué más hacer con ellos. Tampoco lo entiendo, porque podrían mostrarnos algún caso en el que ellos participen, por ejemplo. Se echa un poco de menos esa parte de la serie, con casos realmente interesantes y que no estén simplemente en un segundo plano.

A pesar de todo esto, creo que el de esta semana ha sido un buen capítulo, entretenido, divertido y que nos abre camino para nuevas situaciones. La carrera de Peter por la presidencia va a ser movidita y veremos cómo interfiere en la vida y trabajo de Alicia. También nos queda ver cómo Eli llevará a cabo su venganza sin salpicar a Alicia, una tarea que parece más bien imposible. Y por otro, nos queda esperar que el bufete remonte de alguna forma, o directamente acabe siendo el caos absoluto y se hunda definitivamente. Dicho esto, ya solo queda esperar a la semana que viene, a ver qué nos tienen preparados los King. Quizás la espera se haga más corta con un buen cubata y unos cuantos vídeos de cabras que cantan.





Reacciones: 

Related

The Good Wife 2441431644979242172

Síguenos

.

Translate

Ganador en la categoria Cine y TV de los Premios 20 Blogs 2013

Premios 20Blogs

Miembro de la junta de los 'Blogos de Oro'

Con la tecnología de Blogger.

Lo + leído de la semana

+ secciones


Seguidores

Territorio Podcast

ATMÓSFERA CERO PODCAST - EPISODIO 81

Archivo del blog

item