Crítica: Hitman: Agente 47 (2015), de Aleksander Bach



Hitman: Agente 47 narra la historia de un asesino diseñado y programado genéticamente para ser una máquina de matar. El objetivo de 47, interpretado en la ficción por Rupert Friend (Homeland), consiste en acabar con una corporación que intenta desvelar los secretos de su organización secreta. Para hacerlo contará con la ayuda de Katia, interpretada por Hannah Ware, que se convertirá en su mano derecha. Ambos tendrán que unir fuerzas para enfrentarse a todos los obstáculos que se interpondrán en su camino.





Hollywood lo ha vuelto a hacer. No hay forma de que éste vuelva a recuperar su esencia del cine formalista -y también realista- sin que haya un remake, una secuela o una trilogía de por medio. Señoras y señores, el cine ya no es lo que era. Todos éramos conscientes de lo que nos depararía el proyecto y, una vez más, el instinto no traiciona. Hitman: Agente 47 no es nada nuevo que no hayamos visto ya antes; una copia predecible y barata de diferentes filmes de espías, que nos intentan vender a través de una cantidad de publicidad incoherente e innecesaria. ¿Estamos, pues, ante una película de acción? o ¿ante un anuncio publicitario?

Si alguien me preguntase por la trama de la película, le contestaría con un simple: "no tengo ni idea", porque, honestamente, nadie sabe realmente de qué trata el filme. Básicamente, éste acaba convirtiéndose en una combinación de efectos especiales sin sentido, con el fin de conseguir dinero a mansalva sin dar un palo al agua.



Predecible, abrumadora y un tanto tediosa, Hitman: Agente 47 es el resultado de un proyecto repetitivo decidido a ofrecer publicidad sin fronteras, lo cual acaba siendo algo interminable hasta el punto de querer abandonar la sala de cine. Simplemente, nadie es capaz de salvar el filme por mucho que se intente.

A pesar de ser visualmente correcta, los giros inesperados, un CGI malsonante y el nefasto guión no ayudan a mejorar el proyecto. Además, los actores principales tampoco convencen a la crítica. Rupert Friend y Zachary Quinto se limitan a adaptarse a un guión pobre que no acaba haciendo justicia a sus interpretaciones. La película se estrena en nuestro país mañana, 2 de octubre, aún así, dadas las malas críticas que está recibiendo, dudo mucho de que Hitman: Agente 47 gane mucho peso en taquilla. Sin duda alguna, es un filme que caerá en el olvido.

LO MEJOR: tiene suficiente acción como para no llegar a aburrir, pero tampoco es nada sorprendentemente inteligente.

LO PEOR: acaba siendo demasiado tópica y pedante.

NOTA: 6.5/10

(*) Con estas películas suelo 'inflar' un poco más la nota por el tema de los efectos especiales. De nuevo, el filme no llega a ser aburrido y entretiene, que es lo básico que se pide con este tipo de películas. No obstante, si tuviésemos que hablar, desde un punto de vista más objetivo, el proyecto no pasaría del cinco raspado o, directamente, no aprobaría. 

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