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Los Lunes de Culto: Taxi driver (1976), de Martin Scorsese

Cuando solo Scorsese hacía films de Scorsese " Taxi driver ": película rompedora ...


Cuando solo Scorsese hacía films de Scorsese

"Taxi driver": película rompedora en su momento y a veces incomprendida. Generadora de una gran polémica en su tiempo por ser considerado un film extremadamente violento. Estrenada en 1976 la película consiguió alzarse con la Palma de Oro en el Festival de Cannes, pero tuvo una carrera comercial bastante pobre y especialmente en su país no fue demasiado reconocida por la crítica. Aquel año, "Rocky", de John G. Avildsen, un film mucho más acorde con la idea del sueño americano, se alzó con la estatuilla del Oscar a la mejor película.
Sin duda el film de Martin Scorsese era un puñetazo a la línea de flotación del american deal y quizás en 1976 el público aun no estaba preparado para un film similar. Y es que en los años 70 y parte de los 80, para quien esto suscribe, el cine de Scorsese era novedoso, rompedor, hasta cierto punto inclasificable. Dicho de otra forma: nadie más hacía películas como Scorsese las hacía.

El texto contiene spoilers.


Schrader-Scorsese-De Niro

La historia de un veterano de Vietnam que no puede dormir y decide aprovechar su insomnio para trabajar de noche como taxista surge de la mente de Paul Schrader. El guionista, y otrora director, utilizó sus propias experiencias personales para recrear las vivencias de Travis Bickle. Schrader había sufrido una gran crisis y depresión en su día que le llevó a aislarse de todo y de todos y a llevar una vida sonámbula por las calles de New York. Estas vivencias personales sirvieron al escritor para inspirarse y recrear las vivencias de un ser solitario, extremadamente solitario, que vagabundea por la vida nocturna de una gran ciudad.

Pero aunque el guión viene firmado únicamente por Schrader, sin duda, las aportaciones del triunvirato formado por el propio Scorsese y un Robert De Niro con ganas de comerse el mundo en aquel entonces, fueron decisivas para ir transformando la idea inicial en los derroteros que acaba tomando.


La historia

Travis Bickle padece de insomnio desde que ha vuelto a New York después de haber participado en la guerra de Vietnam. Con la necesidad imperiosa de trabajar decide aprovechar su falta de sueño para trabajar de noche, como taxista. 
Lo que no espera encontrar Travis es la fauna nocturna que va a conocer a lo largo de sus extensas y a veces peligrosas jornadas de trabajo.
Travis además sufre una patología que parece aislarle de la sociedad en la que vive. Es totalmente incapaz de comunicarse con nadie. Su aislamiento hará mella en él y sus ideas se irán radicalizando sin levantar sospechas, hasta el punto que intentará tomarse la justicia por su mano y limpiar las calles de lo que él denomina escoria.

El taxista en su ataúd de metal

Cuando Schrader se planteó cual debía ser el oficio del protagonista no lo dudó un instante: taxista. No solo por la oportunidad que le daba el trabajar por la noche que tan bien conocía el propio Schrader, sino por ser una figura con una capacidad inmensa de observación de todo lo que le rodea, y a la vez por su transparencia a ojos de casi cualquiera. Es una figura que siempre está ahí, especialmente en una gran ciudad, pero a la que nadie parece prestar una especial atención.

Sin embargo esta figura puramente de observador se transfigura, por obra y gracia de Paul Schrader, en una figura amenazadora. Como el propio escritor señalaba en una entrevista "el taxista deambulaba por la noche de New York encerrado en su ataúd de metal (el taxi), cual Nosferatu buscando víctimas". De hecho, el primer plano del film, con el taxi emergiendo entre la humareda típica de las calles neoyorquinas, parece ilustrar a la perfección esta figura amenazadora del conductor y su vehículo.



La figura metafórica del oficio se acrecenta aun más advirtiendo el título genérico del film, "Taxi driver", escuetamente, sin el artículo "the" delante. El film de Scorsese apunta más alto pues que al descenso a la locura de un único individuo. Apunta a todo un sistema que permite la degradación y alienación del individuo hasta estas cotas de locura.

El segundo plano del film nos muestra únicamente los ojos de Travis Bickle (Robert De Niro) observando las calles de la ciudad mientras conduce. Advertencia clara de cual va a ser el punto de vista a lo largo de todo el film. Y es que todo él está rodado desde la mirada de este enfermo al volante, interpretado magistralmente por un De Niro de tan solo 32 años.


El solitario hombre de Dios

Como el propio Travis manifiesta en la película, "la soledad me persigue, en todas partes. Soy el solitario hombre de Dios". Y es que de hecho ese es el tema central de la película. Se trata de un individuo que vive en una de las ciudades más importantes del mundo, rodeado de millones de habitantes. Trabaja además en un oficio que le permite interrelacionarse continuamente con sus clientes (pasajeros), y sin embargo, como ser contradictorio que es, es incapaz de relacionarse con nadie. De hecho, la mayor parte de sus diálogos son hablando consigo mismo, trasladando al espectador el contenido del diario (¿diario de guerra?) que escribe contínuamente.


Varias veces intenta entrar en la sociedad que le rechaza: con la vendedora de palomitas del cine al cual suele ir, con el candidato Palantine que sube un día a su taxi y por supuesto, con el personaje que interpreta Cybill Shepherd: Betsy, al cual idealiza hasta el extremo. La manera de presentar a este personaje por parte de Scorsese también es magistral. Observado también desde el punto de vista del taxista: es una escena casi irreal, rodada a cámara lenta, y con la voz del propio Travis comentando "vestida de blanco, era un ángel al que no parecía alcanzarle la suciedad que la rodeaba": la entrada de Betsy en pantalla es espectacular.

Sin embargo la relación con Betsy también está condenada al fracaso por la incapacidad del propio Travis en relacionarse con nadie. Es más, el personaje padece tal patología que es él mismo quien provoca la ruptura de esa relación invitando al personaje de Betsy en su primera cita, a una sala de cine porno. Aquí se genera un punto de inflexión en el que propio Travis parece ya abandonar todo intento de integrarse en una sociedad que le rechaza una vez y otra.

El personaje de Travis está tan desubicado que incluso hay un momento en que el propio Scorsese sobrepasa las normas cinematográficas al uso (¿influencias de Godard?): en la escena en que el personaje de De Niro está pidiendo perdón por teléfono a Betsy, la cámara se desplaza, apartando a Travis del plano, para enfocar la calle. Hasta ese punto el personaje del taxista está tan desubicado y fuera de lugar. Curioso plano y que merece especial atención.

Posteriormente Travis conoce a una prostituta infantil, de tan solo 12 años (Jodie Foster). Al revés que con Betsy, las intenciones del taxista respecto a la chica son totalmente honestas y altruistas: intenta sacarla de la mala vida que lleva y apartarla de la gentuza que la rodea, sin conseguirlo. Ante su sorpresa la chica no parece considerarse explotada ni esclavizada, más bien al contrario. Aunque acepta la amistad del extraño taxista. De todas formas la relación con la joven prostituta, de nombre Iris, está en las antípodas del resto de relaciones que mantiene Travis, incluyendo a su idealizada Betsy.

Poco a poco, la idea de la violencia irá germinando en la mente del perturbado taxista. En diferentes momentos esta idea parece perseguirle: su compañero taxista que le ofrece armas a buen precio, el pasajero interpretado por el propio Scorsese que quiere asesinar a su mujer con una magnum 44, y el arrebato de ira que sufre el propio De Niro al ser rechazado definitivamente por Betsy, son anotaciones que parecen dictar el inevitable camino que va a tomar el protagonista. Como él mismo dice "hay que tener una meta y ahora veo claro cual es mi destino".

Finalmente el personaje compra una serie de armas de fuego. Su primer asesinato, un atracador negro en un supermercado, es solo el preámbulo de la lluvia de sangre que llegará al final del film, y a la que se refiere el propio Travis en los inicios de la película con su "algún día llegará una auténtica lluvia que limpiará esta escoria de las calles".



La transformación de Travis ya hacia el final del film no es solo mental, sino que se refleja físicamente en su famoso corte de pelo a lo "mohawk" (al parecer la cresta era un tipo de corte de pelo que usaban los marines en Vietnam cuando estaban destinados a operaciones especiales). Después de la explosión final de violencia Travis intentará suicidarse, como marcan los cánones de todo psicópata, pero sin conseguirlo. Lo que deviene a continuación es un falso final feliz, magistral punto y final del film.


Una reflexión sobre la violencia

El perturbado Travis ha de hacer algo para demostrarse a sí mismo que existe. Ha de pasar a la acción. Y su primera decisión es asesinar al candidato a la presidencia, el senador Palantine. ¿Quizás como venganza hacia el personaje de Betsy? Sin embargo los guardaespaldas del candidato evitan el magnicidio.


Travis no ceja en su empeño de tomarse la justicia por su mano y decide ir a por un objetivo más fácil. Decide ir a por los explotadores de la inocente Iris. Y en una escena tremendamente violenta para la época, asesina a su chulo y a varias personas más. La violencia en el film de Scorsese no está maquillada ni edulcorada, se trata de violencia sin concesiones. Quizás por eso el film en su momento tuvo problemas con la censura por esta escena. Es más, la película solo pudo estrenarse gracias a que se llegó al compromiso que en esta última y magistral escena los colores no estuvieran saturados, para desgracia y tristeza del director de fotografía Michael Chapman, que siempre consideró adulterado su trabajo en esta secuencia.

El epílogo final de la película resulta mucho más amenazador e impactante que si el personaje de Travis hubiera muerto. Al haber liberado a una prostituta infantil, Iris, de su yugo, el asesino psicópata es considerado un héroe. Sin duda, si su primer intento de atentado contra el senador Palantine hubiera tenido éxito habría sido considerado un magnicida y tratado como otro Lee Harvey Oswald. Pero como el uso de la violencia ha sido contra aquello de lo que la sociedad considera "escoria", el personaje es elevado al altar de los héroes. Curioso final que deja sin lugar a dudas una reflexión sobre a quien proporcionamos la fama en nuestra sociedad. Como años más tarde apuntaría Woody Allen en su film "Celebrity", "dice mucho de una sociedad a quien hace famoso esa sociedad".

Después de un tiempo indeterminado en el hospital recuperándse de sus heridas (físicas, pero ¿mentales también?, vemos a un aparentemente recuperado Travis al volante de su taxi. Aparentemente es un final tranquilizador pero bajo esta falsa apariencia, el espectador sabe lo que esconde la deformada mente de Travis. El plano final con una fila de taxis cruzando una avenida de la gran ciudad, nos remite a preguntarnos cuantos Travis Bickle pueden haber sueltos....


Algunos detalles adicionales

"¿Me estás hablando a mí?"

No podíamos pasar por alto una de las escenas más famosas del film. Para el cronista no es la mejor de la obra de Scorsese, sin duda, pero hay que reconocer que se ha convertido en una imagen icónica e imitada y homenajeada en multitud de ocasiones. Sin duda la imagen del personaje de Travis hablando con su propia imagen en el espejo denota bien claramente por un lado la soledad del taxista y por otro lado su mentalidad, infantil, de hacerse el héroe con las pistolas frente al espejo.

Al parecer el guión de Schrader en esta escena era bastante escueto. Algo así como "Travis habla con su imagen ante el espejo". La escena final tal y como aparece en pantalla se debe pues en un 90% a la improvisación del propio De Niro. La idea era que el personaje se comportara como un chiquillo jugando a cowboy y la improvisación de su célebre "¿Me estás hablando a mí?" ya ha quedado para la posteridad....

Las calles de New York

Poca gente ha filmado las calles de New York tal y como aparecen en esta película. Hoy, 40 años después casi, estas imágenes parecen un documental de la ciudad de la época. Sin duda el gran fotógrafo Michael Chapman tuvo mucho que ver en todos y cada uno de los planos que sustentan los viajes nocturnos de Travis. Porque si hay algo claro en el film es que no trata de ofrecer una imagen placentera o turística de la ciudad de los rascacielos. Como ya hemos comentado la mirada del film está tomada desde el punto de vista tergiversado del propio Travis. Pero a la vez el estado de degradación durante aquellos años, especialmente de la zona de Times Square, ha quedado registrado por el ojo de Scorsese, para la posteridad.

La música de Bernard Herrmann


No sería completo este post sin hacer una mención al gran músico Bernard Herrmann. Nacido en 1911 en la misma New York donde transcurre el film, es el autor de bandas sonoras magistrales. Desde el mítico "Ciudadano Kane" de Orson Welles hasta un sinfín de películas de todos los géneros. Sin duda la mayor parte del público lo recuerda por su extensa colaboración con Alfred Hitchcock, para el que escribió un gran número de partituras, desde "Vértigo", "Con la muerte en los talones" o "Psicosis".
Si algo caracterizaba al gran músico era que sus partituras parecían estar enganchadas a la imagen, no eran algo artificial puesto como una capa más sobre los fotogramas rodados. ¿Alguien puede recordar la escena del asesinato en la ducha de "Psicosis" sin los acordes casi salvajes de cuerda de Herrmann?.

Para Scorsese escribió su última partitura. Solo grabarla en la sala de estudio, falleció un 24 de diciembre de 1975. Es por ello que "Taxi driver" está dedicada al gran compositor. 
Y sin duda el testamento musical de Herrmann está a la altura de toda su carrera. Por un lado un tema musical altamente amenazador (con el que se abre el film) y por otro el famoso tema interpretado por un saxo, instrumento solista por excelencia y que tan bien parece encarnar la soledad del protagonista del film.


La polémica generada


El film tuvo muchos problemas con la censura de su tiempo. Por un lado la ya comentada secuencia final de la masacre. En 1976 el público aun no estaba preparado para contemplar una escena tan violenta. Ni siquiera Peckinpah había llegado tan lejos. Y es que la violencia en los films de Scorsese siempre se ha caracterizado por no estar embellecida ni edulcorada, sino expuesta tal y como es. Lo cual en muchas ocasiones le ha conllevado cierta repulsa a sus films, cuando debería ser al revés. La violencia edulcorada de películas estilo "Rambo" o similares, comunmente aceptadas socialmente, son las que falsean la realidad. Cuando Scorsese retrata la realidad de la violencia, es cuando un director tiene problemas.

Por otro lado la censura también causó muchos problemas por el personaje de la prostituta infantil, Iris. Por aquel entonces Jodie Foster contaba tan solo con 12 años de edad, y el guión tenía alguna escena demasiado fuerte para que una pre-adolescente la interpretara. Gracias al uso de dobles en alguna escena y a que su madre estuviera presente durante todo el rodaje, finalmente la joven Foster pudo interpretar el papel.

También hubieron problemas con la censura en España. Pensemos que aunque el film se estrenó en 1976, sus fuertes diálogos en algunas escenas fueron tergiversados por el doblaje español y convenientemente suavizados. Gracias a las ediciones en DVD y Blue-Ray de hoy día podemos prescindir de estas falsificaciones...


Taxi Driver 40 años después

Hoy, casi 40 años después del estreno del film, ¿qué queda de él? Visionado de nuevo, a ojos del espectador de 2014, sigue siendo una película igual de perturbadora que en el momento de su estreno. Sin duda la polémica por su excesiva violencia ha quedado superada con creces. Hemos visto tanta violencia estos años que casi nos extraña los problemas que creó con la censura esta película. Sin embargo, el fondo y contenido del film sigue tan vigente como en aquel entonces. Entre otras cosas, ¿a qué género pertenece este film? Si hubiera de ser encuadrado en alguno seguramente podríamos hablar de cine negro, pero ¿se parece a algún film de cine negro hecho anteriormente? Hoy en día sigue tan inclasificable como en su momento. Y su influencia en el cine, especialmente norteamericano, posterior está a la orden del día.

También permanece con fuerza la interpretación de De Niro, que en aquel entonces se dedicaba en cuerpo y alma a su trabajo, con ganas y con pasión. No en vano, el año anterior al rodaje del film de Scorsese, había ganado un Oscar al mejor actor secundario por "El padrino parte II" de Francis Ford Coppola y justo antes de empezar a convertirse en Travis venía de Italia de rodar "Novecento" con Bernardo Bertolucci. Sin duda eran mejores tiempos para el actor, ahora encasillado en pobres papeles en estúpidas comedias o superproducciones al uso.


Lo mejor que se puede decir de "Taxi driver" es que aun sigue siendo foro de debate y de estudio en muchos festivales y universidades. Así como muchos films pierden con el paso del tiempo, esta película se mantiene intacta e inalterable con el paso del tiempo.


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