Semana del Cine Europeo - El ladri di biciclette (Vittorio de Sica)



En los Lunes Seriéfilos seguimos dando la vuelta a Europa durante toda esta semana. Después de haber pasado por Reino Unido, Francia y Portugal , toca hacer una parada en Italia. Un país que debe tanto al cine como el cine a él. Podríamos haber analizado muchos títulos provenientes de La Bota, pero nos hemos decantado por este clásico de Vittorio de Sica, que volvió a poner -una vez más- a Italia en el mapa del cine tras la segunda guerra mundial, y es emblema del neorrealismo italiano que marcó tendencia en la época.



El ladrón de bicicletas nos cuenta la historia de Antonio, que tras haber sobrevivido a la 2ª Guerra Mundial, ahora se muere de hambre y lleva dos años sin trabajar. Cuando por fin consigue un trabajo, este viene con un requisito indispensable, poseer una bicicleta. A duras penas se hace con una, pero sus desgracias continúan en aumento cuando en plena faena laboral, alguien le roba el preciado vehículo. Comienza un carrera personal y contra reloj por parte de Antonio y su hijo pequeño, Bruno, para recuperar la bicicleta, el trabajo y la dignidad.







La cinta dirigida por Vittorio de Sica nos ofrece dos lecciones muy importantes:

La primera es una lección de humanidad. En sus 97 minutos puedes sentir pena, coraje, rabia, vergüenza, angustia, desesperación, alegría o incluso esperanza. Las aventuras y desventuras del protagonista por recuperar su bicicleta, son una lección de la vida misma a los ojos de su hijo Bruno. Un niño de 9 años que pasa de ver en su padre un referente a seguir, a un igual o simplemente otro pobre desgraciado, víctima de la historia mundial del momento. Da miedo pensar, que la película cobra un increíble sentido en los tiempos que vivimos hoy en día, casi 60 años después de haber sido realizada.


La segunda es sin duda una lección de como hacer una obra maestra. Vittorio de Sica se nutrió de la ciudad de roma de una manera asombrosa, con planos sencillamente preciosos, una dirección de actores de impecable, un ritmo muy adelantado a su época, una realización algunas veces llamada al documental y una forma muy potente de transmitir mucho, con muy poco.


Para ir terminando, diré que alrededor de esta cinta de 1948, se sostiene toda una serie de misticismos y curiosidades que solo han hecho aumentar su valor desde entonces:

  • La película esta rodada en la calles de una roma destrozada, en la postguerra. No encontrareis en la cinta referencias a la Fontana di Trevi o el Coliseo. Las calles mas anónimas de la ciudad, como sus mismos protagonistas, son sus principales localizaciones. Aprovechadas inteligentemente por su director, que se retroalimenta de las condiciones de la ciudad y sus gentes.
  • Los actores de la película no son profesionales. Se llego a hablar de que Gary Grant interpretaría el papel de Antonio, pero De Sica se negó. El quería definir la humanidad de la película en hasta el mas mínimo detalle, y esta, fue otra forma de conseguirlo. De hecho, se dice que la prueba para interpretar a Bruno, el niño, se limitó en ver al chico caminar.
  • La película fue retocada por la censura en muchos países debido a su desesperanzador mensaje. Sin ir más lejos, en España se añadió una voz en off para endulzar su final en la medida de los posible.

Animaos a ver este clásico italiano, os aseguro que se os agarra al pecho como el más fuerte de vuestros sentimientos, y encontrareis, que para la buenas películas no pasan los años.

Lo mejor: Sus actores, su dirección, puesta en escena, guion, banda sonora (de la que no he hablado pero es también genial)...
Lo peor: Verla doblada en español. No suelo tener queja con respecto a los doblajes porque creo que tenemos muy dobladores. Pero en este caso estamos hablando de una película antigua, que estoy seguro que gana mucho más aún en V.O. Si la veis en español, por el contrario, encontrareis como dato curioso algunas diferencias con respecto al original por la censura del régimen franquista.

Valoración: 10/10

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