Review Mad Men 7x01: Time Zones



El regreso de Mad Men en su 7º y última temporada no defraudó. Time Zones (zonas horarias, en relación a que la acción se sitúa en las dos costas nortamericanas: este y oeste), nos sitúa en una habitación en penumbra a cuya oscuridad aun tenemos que adaptar nuestra visión. El 7x01 comienza con un magnífico discurso orquestado por Donald Draper, que cual hábil ventrilocuo pone en labios de otro sus palabras para intentar no desligarse de la dinámica y la vida publicitaria. Como buena serie de agencia publicitaria, nos venden un producto y una imagen de Draper que como terminamos viendo al final del episodio no se correspondía con la realidad.

El carismático John Hamm aparece bajo la bóveda de unos acordes que se mueven entre el funky y el rock and roll mientras se reúne con su “amada”, Megan. No obstante, no todo es lo que parece y cuando nos acercamos más con el paso de los minutos vemos grietas y arrugas en esa anteriormente perfecta imagen cenicienta e impertérrita. Su relación con Megan se complica, mantiene el inseparable sex-appeal pero ni unas largas piernas distraen a Draper de su inevitable parada final: la soledad en una desangelada Nueva York. Es en la última escena dónde se nos muestra a uno de los Draper más vulnerables: despeinado (huérfano de su habitual gomina), mirada perdida y envuelto en una bata que termina por apuntalar una imagen que roza el patetismo.



Por otra parte, no todo en Mad Men es Draper. Sin duda el otro personaje que está aglutinando protagonismo con el paso de las temporadas y la revalorarización de su intérprete es el de Peggy Olson. Además de la palpable tensión con Ted, a ello se suma la inestable situación en la propia agencia. En días más soleados, el caracter interpretado por Elisabeth Moss veía sus esfuerzos bien aprovechados por sus superiores, sus pedaleos eran recompensados y utilizados por la dinamo para arrojar luz sobre las ventas de las firmas más importantes. Ésto no ocurre en la etapa actual, lo cual la hace estallar en lágrimas contribuyendo al dramático sabor final que deja este 1º capítulo. Peggy se siente atrapada en un cenagal de mediocridad, y aún no sabe como salir.

Por último, este 7x01 nos ha dejado otra crisis existencial (para completar el 3x2 del supermercado) a través de Roger Sterling. A pesar de su edad, el personaje de John Slattery no duda en bañar sus penas  en alcohol y sexo, pero pronto su hija no tarda en asar a la hoguera la nube (o malvalisco) sobre la que estaba y lo deja exhausto, como si de repente fuera consciente por vez primera del paso de los años y una gran carga pesase ahora sobre sus cada vez más frágiles hombros. 


Dicho todo esto, cabe recordar que esta 7º y última temporada viene segmentada en dos mitades. Por el momento podemos afirmar que uno de los dramas con mayor personalidad y mejor ambientados e interpretados está de vuelta, y aún queda cigarro que degustar antes de tener que tirar por última vez la colilla y pisarla en un arrojo de pesadumbre y solemnidad.


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