loslunesserifilos

Crítica: Nebraska (2013), de Alexander Payne

A veces a uno le apetece salir con los amigos y cogerse una cogorza impresionante a base de g...


A veces a uno le apetece salir con los amigos y cogerse una cogorza impresionante a base de gin tonics; otras veces prefieres salir a pasear con tu pareja y tomarte esa copa en una terraza mientras mantienes una tranquila conversación. A veces a uno le apetece desfogarse practicando full contact en un sórdido gimnasio; otras veces prefieres nadar sin agobios para relajar los músculos. A veces a uno le apetece comerse un cocido y beberse una botella de vino tinto para echarte una siesta de pijama y orinal; otras veces prefieres comerte una ensalada o algo de fruta para seguir funcionando por la tarde con todos los sentidos alerta. Según apetezca una cosa u otra el resultado suele ser igual de satisfactorio porque la calidad no es patrimonio exclusivo de una sola tendencia aunque las primeras provocan un impacto inmediato y las segundas un poso que gana con el tiempo.


A veces a uno le apetece ver una película de Tarantino con diálogos intensos y ritmo trepidante que te aceleran el estado anímico y te colocan en la quinta velocidad para el resto del día; otras veces prefieres ver una película de Alexander Payne que te acomoda en la butaca con una temática dulce y atractiva, unos personajes cotidianos y un tempo relajado que te bajan la tensión como si estuvieras en la orilla del mar.


"Nebraska" es una película de Alexander Payne ("Entre copas", "A propósito de Schmidt", "Los descendientes"), rodada en glorioso blanco y negro, que nos cuenta el viaje que hacen un padre y un hijo en busca de un supuesto premio y de una relación enquistada. Con una enorme banda sonora, unas interpretaciones soberbias (no solo la del nominado Bruce Dern, sino la del resto del desconocido reparto entre los que se encuentra Stacey Keach), una fotografía engrandecida por esa sabia decisión de rodar en blanco y negro y, sobre todo, una cautivadora historia familiar narrada con pulso firme y respaldada por innumerables situaciones plasmadas en brillantes escenas, el espectador abandona la sala con la sensación de haber optado por la alternativa relajada que, como dice Yolanda, mi maestra en esta asignatura, disfrutas durante su visionado pero te deja un sabor que perdura en el tiempo y que va incrementando su valor hasta el punto de que unos días después te sorprendes sonriendo al pensar en la pequeña joya que disfrutaste en la sala de la manera más modesta posible.


Es mi deber advertir que si te encuentras en una edad en la que tu padre puede rondar la edad del personaje interpretado por Bruce Dern, lo más probable es que lo primero que hagas al abandonar la sala sea encender el teléfono móvil con el único fin de llamarle para darle las buenas noches y decirle lo mucho que le quieres.

Lo mejor: El pulso narrativo de Payne

Lo peor: Que te coja el cuerpo con ganas de marcha

NOTA: 8/10

Reacciones: 

Related

Opinion 9137173940729428321

Síguenos

.

Translate

Ganador en la categoria Cine y TV de los Premios 20 Blogs 2013

Premios 20Blogs

Miembro de la junta de los 'Blogos de Oro'

Con la tecnología de Blogger.

Lo + leído de la semana

+ secciones


Seguidores

Territorio Podcast

ATMÓSFERA CERO PODCAST - EPISODIO 81

Archivo del blog

item